Avance de la Marginalidad

“…cada ciudad está separada en varias ciudades fortificadas y separadas; ¿feudos o ciudades?; Hay una ley social y formal y otra que depende de los poderes de cada feudo” Ciudades Preventivas – Autores: M. Marchioni (Italia) y J .A. Yaría (Argentina)

Las ciudades de hoy no pueden ser entendidas sin nuevos actores; uno de ellos es el narcotráfico que opera barrio por barrio. Al lado de esto está lo multi-étnico y los fenómenos masivos de migración desde el interior. Por eso el Prof. García Canclini definió a la ciudad de hoy como un palimpsesto o sea como un jeroglífico en donde viven distintos lenguajes. La venta al menudeo de drogas se da la mano con la gente que vive en la calle y al mismo tiempo coches lujosos surten el paisaje en donde lo triste se une a lo pomposo de las ciudades más sofisticadas. Puerto Madero al lado de sus villas laterales. Esto parece ser sí en ciertas circunstancias sociales críticas.

EL MEDICO Y SUS DRAMAS

Desde hace varios años alertamos sobre las dificultades de la acción del arte de curar en medio de la epidemia de drogas. En su momento mostramos lo que sucede en las guardias de los hospitales de la Ciudad de buenos Aires y del Conurbano en relación a la seguridad del personal. También mencionamos la tarea realmente heroica de las ambulancias del SAME en la entrada a ciertos barrios periféricos que prácticamente quedan al margen de los cuidados médicos ya que es imposible entrar ahí.

Los “dealers” se convierten en guardianes del territorio y de esta manera es muy difícil trabajar. A todo esto hay que agregar la dilución del papel simbólico del médico en casi todos los sectores de la sociedad. El guardapolvo blanco o la chaquetilla ya no generan el mismo respeto y significado que antes. Esta dilución del papel de este profesional es paralela a la crisis del maestro, el político, y en general de todo aquel que representaba antes una referencia ética indudable, o sea fuera de toda duda. Sus palabras ya no son tan escuchadas. E incluso la violencia es el primer mensaje ante ellos. Ya no se espera la palabra de estos representantes. Se los anticipa con una orden de lo que tienen que hacer…ya. Todo en tiempo real. El paciente o la mama de un alumno invierten los roles de autoridad y mandan… al mejor estilo del violento que no puede escuchar.

El hospital Piñero se convirtió un un campo de batalla entre bandas. Un enfrentamiento entre bandas que se disputan territorios en la villa 1-11-14 del Bajo Flores dejó dos muertos. Mientras tanto dos heridos que llegaron con familiares que exigían, a punta de pistola, la salvación de los mismos al equipo médico al mejor estilo de las series colombiana de Pablo Escobar Gaviria o del Señor de los Cielos. 70 personas invadieron la guardia y las acciones dispararon más de 100 tiros en la sala de espera del hospital. Los proyectiles pasaron cerca de los tubos de oxigeno pudiendo generarse una explosión de características aún más trágicas. Un grupo de cirujanos tuvo que refugiarse en un baño como protección para su vida. La evacuación de los médicos del SAME se tuvo que hacer a través de la gendarmería.

A su vez los médicos de 78 hospitales bonaerenses permanecen en alerta provincial por el aumento de los casos de violencia en las salas de guardia.

Mientras tanto un grupo de jueces y fiscales de Rosario pide protección por la intimidación de grupos de narcotraficantes denunciando que los testigos corren peligro cuando van a declarar. Los cómplices parecen tener protección mafiosa y, paradójicamente, los testigos de la ley no.

Así la Ley que como unión de una comunidad y de sus propósitos es un referente simbólico y cultural que está más allá de cada uno de nosotros protegiéndonos de la barbarie nos muestra, entonces, sus fallas. La transgresión de la ley o la veda de la misma representan la vuelta de la barbarie. Heidegger dirá es “cuando los mundos se evaporan” o el filósofo Hobbes cuando “el hombre es el lobo para el hombre”. La veda de la ley nos muestra el derrumbe del mundo y la emergencia de lo in-mundo.

En nosotros hay una pasión por la veda de la Ley (todo vale y el poder lo marco desde el golpe brutal) desde mi Ego como Ley única.

LA CAIDA DEL MEDICO

Esto lo menciona el último informe de la Sociedad Argentina de Pediatría leído en un marco simbólico altamente significativo como lo es UNICEF. El 47% de los pediatras se sienten inseguros en su lugar de trabajo. Hay mucho maltrato verbal y agresión física. La sala de espera no es tan de espera… es de impulsividad y violencia. Es también significativo que la denuncia surja de los pediatras. Me pregunto ¿cuál es el papel del niño en nuestra sociedad? Si el que cuida el desarrollo de nuestros hijos y nietos es tratado así; entonces ¿cómo nosotros tratamos, precisamente, a nuestros hijos y nietos el niño es espectador de la violencia? ; ¿será así siempre y, por supuesto, en la casa también?

La causa de los niños es la causa del lenguaje. No la de la violencia. Al niño desde pequeño se le “graban” estos mensajes destructivos y máxime dirigidos a la persona del médico pediatra. Desde pequeño se va diluyendo y deteriorando la función simbólica de un cuidador fundamental de la vida como lo es el medico de niños. Así se va creando la simiente de la desconfianza, primer señal de la sordera a la escucha de figuras de autoridad y de referencia simbólica.

EL MEDICO BUSCADO COMO “DEALER”

En muchas guardias los médicos y enfermeros son buscados para que se les suministren “pasta” o sea psicofármacos. Habitualmente los psicofármacos se unen a las drogas estimulantes para facilitar un “viaje “determinado a ciertos circuitos alucinatorios o de huida de la realidad. Bajar el efecto del” paco” es clave muchos adictos y las “pastas “cumplen también este papel. El botiquín de medicamentos es un tesoro fundamental a ser encontrado de cualquier forma en los recovecos de los consultorios ya que ahí hay, también, “pastas”, y sucedáneos delos opiáceos analgésicos. Dramas del vivir de hoy.

Desde siempre la receta del médico es un elemento fundamental para un adicto. Las guardias son elementos claves para la demanda de químicos. Se inventan enfermedades para conseguir ciertos medicamentos. El farmacéutico también lo es y amenazado o perverso (muchos venden sigilosamente psicofármacos a los consumidores) es buscado. Para el adicto el médico y el farmacéutico son referencias. En realidad para el consumidor el “dealer” es el eje de su vida. Está en distintos lugares de los barrios o la ciudad. Pero cuando “el bajón “y la “fisura” (términos del argot de la calle) duelen bien vale el médico o la farmacia del barrio. La abstinencia es la base de la adicción. Desde ahí surge la violencia o la voracidad oral de meterse adentro lo que calme. Ahí no hay sala de espera… todo es impulso…todo es ya.

Estamos en tiempos de epidemia de adicciones. Las “grietas” aparecen, también, en las ciudades.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

Recuperarse del Alcoholismo

Jorge había perdido todo control sobre su vida. A los 38 años dependía del alcohol. Comenzó a los 14 años en las fiestas de fin de semana, luego y progresivamente necesitaba consumir diariamente. Su pareja y sus hijos fueron viendo su progresivo deterioro. Dificultades laborales cada vez más crecientes lo fueron también dañando económicamente y poniendo, además, en riesgo sus relaciones familiares. Así empezamos a trabajar con ya señales hepáticas marcadas de lesiones por las diversas intoxicaciones.

Así lo empezé a ver. Hicimos un  buen vínculo y me confesó sinceramente  que  quería salir adelante. Estaba vencido por lo que le pasaba .Hablamos mucho acerca de  su  enfermedad alcohólica y que ésta  implicaba una pérdida de control del consumo  conduciéndolo  a no poder manejar su vida. Para él beber moderadamente era  prácticamente imposible porque tenía una vulnerabilidad especial como la tienen todos los alcohólicos. Le dije “una copa para Ud. es mucho y cien son pocas”. Debía pasar al estado de sobriedad en donde la abstinencia (el no consumo) era fundamental. Pero que la abstinencia era como un boleto  de para ver una película…pero no es la película. Para pasar de la abstinencia a la sobriedad era necesario rendirse (la botella lo había dominado) , empezar a replantear su vida ya que su conducta alcohólica tenía que ver con dificultades emocionales, identificar sus problemas ,poder verse e incluso llorar porque eso lo iba a ayudar.

Le dije “lo tenés que hacer solo pero no lo podes hacer solo” ya que la fuerza del grupo y de la comunidad terapéutica de compañeros era fundamental. A su vez el  poder de los miembros que estaban mejor  lo podían orientar y ser modelos. Poco a poco fue recobrando esperanzas en un futuro y pudo empezar a ver a la cara a sus familiares y especialmente  a sus hijos. Fue progresivamente recuperando el control de su vida y todo el proceso de terapia continúa. Está recuperando sus plenos 38 años.

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

 

Josefina y el suicidio lento

“…un sabio budista decía…ustedes los occidentales no viven, es que corren permanentemente”
El significado del sufrimiento –J.Barylko

A Josefina la conocí hace casi cuarenta años cuando, precisamente, empezaba a trabajar en mi consultorio. Su vida es casi una “línea del tiempo” de mi profesión. Es una historia clínica vivida.

Son esas pacientes que solo consultan cuando tienen una crisis, pero nunca se atreven a profundizar sus conflictos para poder cambiar. En realidad ella era una metáfora de la huida permanente que se empezó a manifestar con una severa crisis adolescente (con padres mayores) y una salida intempestiva de la casa con un novio que la lleva a una situación crítica con un abandono posterior. El irse de la casa así, de una manera intempestiva muestra que en realidad no podía irse o sea separarse de su familia. Vuelve a los quince días golpeada por el fracaso Además de la huida la impulsividad era otro de sus rasgos claves. Pensar, meditar y escuchar no eran situaciones a las cuales ella podía arribar. Eran casi un imposible.

La volví a ver cuándo logró que la echaran de un trabajo en donde ganaba muy buen dinero pero la indemnización suculenta que podía recibir era mucho mayor como estímulo que la posibilidad de un futuro y un proyecto laboral. Vuelve a irse de la casa con otro novio que liquida prácticamente en pocos meses la pequeña fortuna que había podido acumular. Ya vuelve a la casa de los padres otra vez pero con un aborto a cuestas y por ende con un monto de culpa enorme.

Luego la veo en situaciones en donde su feminidad queda cuestionada porque en nuevas relaciones no puede quedar embarazada y más tarde le deben extirpar los ovarios. Ahí aparece el alcohol y el tabaco como salida permanentes (agravado todo esto por la muerte de los padres). Se transforma en una alcohólica pero negando permanente su enfermedad aunque eran evidentes sus trastornos gástricos, sus ausencias laborales y su deterioro cognitivo. Los tres paquetes de cigarrillos consumidos vorazmente dañan su salud aún más con problemas respiratorios y bronquiales frecuentes. Pero no escucha .Niega lo que le sucede.

La vuelvo a ver cuándo le diagnostican un cáncer de esófago y un enfisema pulmonar. Tabaco, alcohol y genética familiar se unieron. Al mismo tiempo depresión, culpa, impulsividad y factores de personalidad que le impedían aprender y escuchar para crecer; todo eso junto. La acompañé hasta el final. En el último momento enflaquecida y demolida por el cáncer solo pedía fumar. Me asombró fundamentalmente el odio a sí que trasuntaba esta paciente que falleció hace unos años.

LAS SITUACIONES LÍMITES DE LA VIDA

Sobre esto recuerdo al filósofo alemán y psiquiatra del siglo XX K.Jaspers que escribió páginas maravillosas sobre lo que él llamaba las situaciones límites que debemos todos afrontar: la muerte, el sufrimiento, la culpa y la lucha (no solo por vivir sino y fundamentalmente por ser uno mismo). Precisamente Jaspers habla de que ante el momento de la muerte puede en algunos, para mí es el caso de Josefina, retornar la impotencia de soportar el peso de la vida y el odio a sí. Cumplir una vida implica haber superado el odio a uno mismo; cumplir la vida es haber podido edificar un proyecto personal. Así la muerte deja de ser invadida por la angustia y aparece la comunión a través del amor con los más allegados. Mientras tanto Josefina muere sola y solo rodeada de sueros y morfina.

Los antiguos morían en su casa rodeados de sus familiares .Esto era un signo de una vida cumplida.
Esta historia me conmovió porque la pude seguir durante casi cuarenta años y porque toda vida puede significar un aprendizaje para uno mismo como persona.

Era, en realidad, un suicidio lento en donde nadie podía actuar porque no escuchaba pero en donde ella era también espectadora de un “doble de si” que la dominaba en sus impulsos, el alcohol, el tabaco y los caprichos de su narcisismo. La velocidad y el vértigo suplantaban al pensar. Sobre esto el gran Gabriel Marcel decía que el vértigo es una señal que nos lleva al suicidio en su tratado maravilloso sobre “La Sabiduría”. No hay posibilidad de meditar y de tener algo fundamental que es paciencia que viene precisamente del verbo padecer.

Josefina en su mundo cerrado no pudo asumir el otro gran reto como situación límite que nos propone Jaspers que es el sufrimiento .El mundo de “placer puro” solo está en las propagandas. Sufrimos en la vida y ese sufrimiento que es la marca más cruel de nuestro desamparo nos puede llevar a cambiar, a “bajar un cambio”. El filósofo, tan querido y extrañado por mí, J.Barylko escribió un libro en la sala de un hospital mientras le daban una quimioterapia que se llama precisamente “El significado del sufrimiento” y lo definía como la esencia del milagro de la vida. Ahí nos decía que éste era un llamado a la autenticidad.

Lucrecio en la Naturaleza de las cosas “nos enseñaba que somos efectivamente huéspedes, pasajeros, gente invitada al banquete de la vida y cuando uno se retira del banquete debe agradecer”.

LA ESPERANZA

Josefina había perdido desde hacía tiempo toda esperanza y el control de su vida .Todo esto reforzó su aislamiento. Precisamente hoy para enfrentar todas estas situaciones límites que son la “sal de nuestra existencia ” la esperanza , unirse a grupos de apoyo , a la propia familia y buscar ayuda para recuperar el control de la vida personal son el mejor antídoto para crecer . Desde los trastornos de conductas, separaciones, muertes, enfermedades graves, tragedias, etc.; la lucha por la vida es también la lucha por ser mejor.

Una mención especial para la esperanza ya que Josefina entró en desesperación. El enfermo, el prisionero, el exiliado cuando pierden la esperanza renuncian ya a la vida misma .Ella como muchos pacientes llamaban a la muerte y trataba fascinada por la propia destrucción de anticipar su fin.

La enfermedad y las crisis vitales son un camino para un crecimiento y para partir como nos enseñó Quevedo: “en el mundo naciste y tú debes como huésped habitarle…” y como debe vivir el huésped “ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar”(Antonio Machado).

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

Se puede…se puede.

Jorge demostró que se puede .Lo conocí hace unos años  en una sala de hospital embriagado por el alcohol y estimulantes. Su padre me acercó un carnet de obra social. A los 30 años ya había perdido toda esperanza para vivir. Hijos Abandonados. Dos parejas rotas. La droga en él parecía ser  el refugio de  los derrotados.

La esperanza  es  para nuestra vida anímica lo que la respiración es para el organismo viviente; donde falta nuestro ánimo se reseca y nos empezamos a odiar. El odio a sí mismo es lo peor que nos puede pasar porque parece ser un  llamado a la autodestrucción.

Formé un equipo con el  padre; un hombre anciano derrotado también él por sus culpas. El trabajo de recuperación que le propuse era una oportunidad para rehabilitarse también de sus deudas antiguas de desamparo y abandono.

Al principio, Jorge, no quería  tratarse. Era lo lógico en ese momento…lo único posible era la droga cual arma siniestra que anticipara su fin. Superamos día a día sus depresiones y melancolía así como una a una sus deudas interiores que se fueron levantando. Sus barrera s al contacto cayeron y apareció  la confianza en el equipo tratante que era la puerta hacia la esperanza.

Un año le llevó salir de ese suicidio lento que había programado. Empieza a proyectar su vida .La noción de futuro aparece. Popularmente se cree que una persona que tiene problemas de drogas y alcohol es casi un condenado. Si  dejamos avanzar el consumo, entonces, sí es una condena y  se transforma en una enfermedad  crónica, progresiva y terminal.

Jorge luchó .Luchó para ser él mismo que es la lucha más importante. Su reconexión con sus hijas fue fundamental .Los diálogos cortados durante muchos años con el padre ayudaron mucho.

Romper con los distribuidores que le proveían sustancias que lo enfermaban también venciendo para esto las trampas de la memoria y del deseo de retornar a lo mismo.

Jorge  pudo.  La vida para él continúa y parece estar  haciendo honor a la misma. El ambiente enriquecido de terapias y comunidad terapéutica  fue uno de los motores para el cambio, pero él lo logró cuando se decidió a vivir su vida y a levantar viejas hipotecas.

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.