Triste, solitario y final.

“…mi refugio era tomar alcohol con el sereno del cementerio en su garita por la noche y…con la fosa abierta” (Jorge en sus confesiones terapéuticas -2005)

Jorge expresa como ninguno el largo y sugestivo título de la novela de Osvaldo Soriano “Triste, solitario y final”. Nuestro querido paciente luego de recuperarse se va historizando o sea va apropiándose de sí mismo a través del relato y piensa como tantos en un momento de auto-conciencia en su recuperación “…como pude llegar a esto”. Largas noches junto a un compañero que era el sereno del cementerio tomando alcohol. Soriano –creo que genialmente –pinta la decadencia humana. Jorge nos enseña sobre su resurrección o su re-nacimiento. Para los personajes del autor las relaciones interpersonales son un fracaso, no hay esperanza posible ahí.

Es un mundo que ha perdido toda significación o sea ya no es amable; en Jorge solo la botella es lo buscado como lo único verdaderamente preciado con la marca de la necesidad y a la vez de lo abominable. Triste ambivalencia la de estos solitarios modernos en donde lo apetecible con furia (el alcohol) es, a la vez, la marca del destino final de muerte buscada y por otra parte tan antiguos como el tiempo ya que están a la vuelta de las esquinas o en los umbrales de bancos o distintos lugares de la ciudad.

EL ALCOHOL Y NOSOTROS

En la última década aumentó el consumo de alcohol en un 20% (fuente abeceb-consultora).La cerveza desplaza al vino. Han crecido los fernets y aperitivos. Se toma más y con menor graduación alcohólica. Se toman 469 millones de litros más que una década antes. 71 litros anuales por persona frente a los 100 litros en el mismo periodo de tiempo de gaseosas. 2 vasos de alcohol cada 3 de gaseosas. El vino perdió el 10 % aproximadamente de sus ventas. El fernet mientras tanto cuadriplico su consumo en una década. Lo mismo los vermouths y aperitivos que crecieron en diez años un 300%. Similar alza tuvieron algunos alcoholes destilados como el ron y el vodka.

Mientras tanto el Ministerio de Salud (2014) reveló que el abuso de alcohol creció 113 % en adolescentes.

EL ALCOHOLISMO

Bebidas llamadas antiguamente espirituosas dentro del marco pre-capitalista de consumo en donde el alcohol participaba de una ceremonia grupal de ocio (o sea de no negocio) que era controlado por la propia presión grupal de los más cercanos (familia extensa).

Hoy, mientras tanto, se ha transformado en la marca del consumismo capitalista en donde la competencia publicitaria busca sus clientes desde góndolas diversas con colores y etiquetas determinadas utilizando desde la gráfica hasta el repiqueteo de las imágenes prometiendo un mundo de sensaciones en donde “el sabor del encuentro es posible” como lo dice la célebre marca de cerveza.

El alcohol como signo de la fiesta y el encuentro va de la mano –en la actualidad –con el alcoholismo ya que aquella cercanía humana posible en realidad es la cobertura falsa de la multitud de personas en una situación de vacío existencial y de “nadies” (crisis de identidad y de proyecto) que pululan en las grandes urbes. El vacío es el encuentro que lleva al alcoholismo mediado por una cultura publicitaria tan insistente como tiránica.

Los fines de semana nos encontramos así con la otra cara de la “fiesta” en las guardias y las urgencias: intoxicaciones agudas en donde progresivamente el mando cortical cerebral pierde fuerza y el efecto anestésico final del alcohol nos desploma. También nuestros centros de recuperación se llenan de persona s con daños cerebrales permanentes .Seres sin memoria o con delirios y alucinaciones resistentes. Se los llama alcoholistas crónicos (nombre que no me gusta) ya que delataría lo no recuperable. Todos podemos recuperarnos si hay un trabajo activo desde un grupo de terapia y un despertar del paciente hacia una nueva vida.

Hoy sabemos que un 20% de los consumidores de alcohol pueden llegar a trastornos serios en donde se complica la vida personal y de todo un grupo familiar y laboral. Ese costo cuesta verlo porque en el decir de Soriano es la decadencia lo que cuesta asumir. Es la otra cara de la fiesta y la publicidad. Es el vacío mismo como la nada misma que aparecería como lo siniestro.

Llamar a la muerte misma como narraba nuestro paciente en las puertas del cementerio y como él decía con “la fosa abierta”. En la noche… un cómplice guardián lo acompañaba en una maniobra plena de significación existencial y por supuesto novelística.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

Whitney Houston

“…si bien estamos destinados a morir… a veces nos condenamos a morir” (Gabriel Marcel- “Filosofía para tiempos de crisis”)

Las dos Houston una ya muerta en 2012 en una bañera por sobredosis de cocaína junto con otros estupefacientes y su hija de 21 años agonizante en una sala de terapia intensiva en Atlanta (USA) luego de ser encontrada como su madre en un baño también por sobredosis de cocaína. Unidas en la misma enfermedad como también en el amor; amor como en ese disco que fue éxito y cantado por ambas en 2005 “Mi amor es tu amor” (“My love is your love”). Hasta la muerte juntas.

La vida de las Houston es toda una experiencia de lo que hoy sucede con el consumo abusivo de drogas. La sorpresa inicial en los 2000 cuando Houston madre reconoce su adicción se surte con ese efecto sorpresa de lo que confiesa:”…no todo es dinero en la vida”. Si bien todos tenemos fecha de vencimiento con la incertidumbre de cuándo será ese día agregando esto, por otra parte, un componente sano de lucha por vivir lo mejor posible y de cancelar este tiempo de definiciones agónicas hasta lo máximo posible. En la adicción vemos lo contrario; el consumidor de drogas intenta desafiar el límite final acercándolo de esta manera con sus conductas abusivas y de riesgo .Anticipa el cementerio negándolo alegremente.

Célebre Whitney luego de su película “El Guardaespaldas” (1992) en 2012 se apaga su vida luego de varias internaciones fallidas. En la película se temía por una bala asesina que podía venir de un fanático paranoico de la cual la cuidaba el magistral K.Costner como guarda espaldas; en la vida real el suicidio rondaba sobre ella misma con la certeza de la sobredosis. En realidad siempre el principal enemigo a vencer está dentro de nosotros. Donde la huida de los peligros externos es una negación, a veces, de nuestros “demonios interiores” que nos persiguen tenazmente.

CUIDAR NUESTRAS ESPALDAS

Cuidarnos de nosotros mismos era uno de los lemas de Atenas en los tiempos de esplendor de la filosofía: “Cuídate de ti mismo”. El “guardaespaldas “de la película grafica en la adicción nuestro probable DESCONTROL (primera característica de la enfermedad adictiva). Cuidarnos de nuestra propia posibilidad de descontrol. Enfermarse de adicciones sería perder el control de nuestras vidas y recuperarse de la misma es poder volver a tener el control de nuestros proyectos, no sabotearlos ni narcotizarlos con las huidas múltiples que nos proporcionan los estupefacientes.

En el descontrol de esta madre e hija juntas en el destino fatal de una muerte anticipada (hija de 21 y Whitney a los 49) se unen dos componentes de la enfermedad inseparables: OBSESION DE CONSUMO E IMPULSIVIDIDAD. La obsesión a consumir es la más dolorosa experiencia ya que se va prometiendo a si mismo que con un trago o una dosis encontrará un Paraíso mientras que en el mismo momento de consumo va sintiendo su propio Infierno. Luego vendrá presurosa la catarata descontrolada de impulsos.

Un paciente joven me comenta en un grupo de rehabilitación, sobre esta cuestión, que estando en un supermercado alguien (una mujer ) golpea su espalda y lo llama para una conversación .El queda sorprendido ; era su antigua “dealer” (distribuidora barrial ). Saludó y se fue. En ese instante recordó su recuperación luego de un año de lucha; un hijo como promesa de vida, una esposa –compañera; en fin un proyecto de vida. Él fue su propio guardaespaldas y se alejó de sus propios peligros interiores corporizados en la “dealer” de Lanús. Hizo un ejercicio de libertad.

LA DROGA COMO ENFERMEDAD FAMILIAR

La historia de las Houston también remite a la TRANSMISION GENERACIONAL de la adicción (tema también clave hoy). Toda una familia comprometida en el consumo con los consiguientes abusos emocionales, golpes, violencia doméstica e incluso incesto en ciertas circunstancias. Hoy atendemos a familias enteras comprometidas con el consumo. El esposo de Whitney llamado Bobby Brown es un consumidor de todo tipo de drogas. Incluso la madre de la cantante fallecida prohibió su ingreso al funeral de su hija en el 2012. Sobre él dirá la occisa en diversas oportunidades: “…él es mi droga”. Acá se agrega otra característica en esta enfermedad como lo es LA CODEPENDENCIA: relaciones inseparablemente destructivas.

La hija “mamó” todo ese clima que incluso llevó a que en el 2008 tuviera que ser internada tras agredir a su madre con una navaja. A los 14 años comienza a consumir drogas y ahí comienza el derrotero que culmina en la bañera. Esta parece ser, por lo común y repetido, la representación final del AUTISMO de esta enfermedad .El refugio en la soledad desesperada para que por fin acabe este drama y se llegue a la tragedia de la cual ya no hay huida posible.

El drama vital y la tragedia anunciada de estos tres personajes parece ser un símbolo o metáfora del sufrimiento de millones en el mundo. Como nos decía el filósofo Marcel “…nos condenamos a morir”….yo diría anticipadamente sin poder cumplir un proyecto vital.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

En las puertas del cementerio

Jorge comenzó a consumir alcohol a los 16 años.  Lo conocí hace cuando tenía 37. Lo pudimos ayudar. Antes de conocernos en su provincia su pasión diaria era consumir por las noches en la puerta del cementerio de su ciudad y como él me decía “…con la fosa abierta”. Un sereno guardián cómplice del lugar  lo acompañaba en la dependencia alcohólica conjunta.

Se había quedado sin proyecto y estar ahí todas las noches era casi su propia sentencia de muerte y por lo tanto  condenándose a través  del alcohol. 21 años de consumo lo habían  dejado sin respuestas cerebrales para controlar sus impulsos destructivos.

Fue pasando por todas las etapas del alcoholismo. Embriaguez de fin de  semana con  intervenciones médicas en salas de guardia para reanimarlo. Pasaba de la euforia de la primera etapa a la violencia para en otras ocasiones desplomarse. Cuando  avanzó la enfermedad aparecieron  delirios y alucinaciones. Breves internaciones de desintoxicación eran solo una antesala para seguir consumiendo. Vitaminas y sedantes pero sin ninguna terapia para saber que le pasaba y sin  intervención sobre los problemas de la familia.

Varios meses en una comunidad terapéutica lo ayudaron no solo a desintoxicarse sino a hacer la renuncia a la “botella” que realmente lo había derrotado y a plantearse una vida posible tanto laboral y social  así como  independizarse de los padres. Donde hay dependencia alcohólica no hay futuro posible. Quiso salir…pudo…pero como enseñanza protejamos a los jóvenes del alcohol. Se alejó así del cementerio y entro en la vida.

 Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

No a los vendedores de drogas.

Puede pasarle a su hijo o a un familiar. Es una escena real de un grupo de rehabilitación. Oscar estaba en un supermercado de su barrio comprando alimentos para su incipiente familia con un hijo de meses y una compañera amorosa .Alguien golpea su espalda. Era la “dealer” (distribuidora de drogas)  barrial que luego de varios meses de no verse  lo reconoce y trata de intentar una conversación. En realidad esta mujer representaba el drama casi trágico que pudo acabar con la vida de nuestro querido Oscar. Rápidamente toma la decisión de solo saludar e irse a otro lugar. En ese instante sobre él volvieron las imágenes de su Infierno personal: sobredosis, noches de excesos y riesgo. Inmediatamente en esos segundos observo su mundo actual con un hijo y una familia en desarrollo así como la posibilidad de sostener un trabajo y ser reconocido. Todo fue en un año de trabajo intenso sobre sí mismo.

Tuvo el No en la punta de la lengua, pero ese no era un sí a la afirmación de un proyecto de vida. Recordó tres características de la enfermedad adictiva que estaba superando: DESCONTROL de su vida, OBSESION FATAL  por consumir e  IMPULSOS INCONTROLABLES    cuando lo hacía que lo ponían en riesgo.

No durmió esa noche por la excitación de ese encuentro fugaz. El distribuidor es como si  se posesionara de la memoria de una persona que llegó a la dependencia de sustancias. Es el ardid o trampa de esta problemática. La memoria adictiva está unida a centros biológicos que están en el cerebro y que dominaron durante un tiempo nuestras vidas.
Le dije que estaba pudiendo ser libre. El grupo lo amparó y lo protegió en esa tarea en común .No tenerle miedo a la libertad como nos enseñó el gran E.Fromm.

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.