La casa no está en orden…

“Dios mío…Dios mío…Padre… ¿porque me has abandonado…?” Lamento de Jesús en el Gólgota; Evang. De San Marcos.

La “casa está en orden…Felices Pascuas” dijo un excelso líder político luego de contener una asonada militar en estas fiestas en la década del 80 y así dejó tranquilidad en ese mediodía en Plaza Mayo en cadena nacional. Los que trabajamos con pacientes críticos sentimos cotidianamente que la “casa…no está en orden”.

El lamento de Jesús en el Gólgota es también una súplica antropológica desde el fondo mismo de lo humano acerca de la intemperie a la cual muchos estamos sometidos en distintas circunstancias de la vida. Soledad de desamparo. Pero esa soledad es estructural (fundante) ya que cuando Jesús convoca a un Padre que siente que lo ha abandonado nos habla de una viga maestra faltante. Como si una casa no tuviera cimientos firmes.

En el campo de las patologías psicológicas y psiquiátricas humanas la ausencia de figuras estructurantes (padre, madre, organización socio-familiar contenedora, escuela) anuncian síntomas (de mayor o menor gravedad). Los síntomas serían los “llantos” de la pérdida, de la falta, la inconsistencia y en algunos casos la perversión de estas mismas figuras. No reconocer a estas figuras estructurantes desde el lado de la persona son también generadoras de síntomas. La psicopatía negadora de lo social desde el amor perverso por el daño o la pérdida del sentido de realidad en la locura abrevan en esta falta de reconocimiento. Ausencia de un lado por déficits o carencias de ambientes nutricionales afectivos y simbólicos o huecos porque no aceptamos el orden que estos referentes nos muestran; de los dos polos surgirán severas dificultades que llamaremos síntomas de severidades relativas y diversas.

El lamento de Jesús nos muestra que en la llamada suplicante al Padre siempre hay una referencia a un Tercero que es Ley. En nuestra vida la referencia a un Tercero (padre, madre, orden legal, marco simbólico, ancestros, etc.) es salvífica .Salva. Rescata.

El lamento de Juan

Juan interrumpe mi desayuno del viernes y me saluda con cariño desde un mensaje de texto. Me emociona ya que lo conocí arrumbado por las drogas y defendiendo el consumo como quien defiende el veneno para matarse cuando ya tiene la decisión tomada. Los recuerdos invaden mi mente mientras tomo mi taza de té verde. Alegría de un reencuentro. Funcionamos en la comunidad terapéutica, para él, como un Padre referente de la vida. Me dice que parte con su mujer y su hija a la casa de un familiar. Quiso darme esa noticia. Él se está rescatando. Lo conocí en el 2005. Era un típico muchacho desesperado y que buscaba en las drogas una salida que le anticipara el fin de sus días.

Fuimos hablando y la historia de su vida empezó a hablar con la fuerza de la Verdad. Siempre añoró a un padre ausente .Su madre lo había presentado como alguien que lo había abandonado. Desde pequeño ansiaba encontrarlo .Soñaba con él. En la adolescencia lo rastrea por San Martín y debajo de un puente encuentra a un ser vencido por el alcohol. Le habla. Le da café .Espera su lucidez y se reencuentran cariñosamente. Quedan en volver a verse .Vuelve al lugar. Nunca más lo vio .Los compañeros del barrio dicen que desapareció e incluso que murió. La vida de Juan cambia. Esa historia lo arrastra y se mimetiza con él.

Lo conozco luego de una sobredosis .Llora la pérdida. Habla de sus dolores .Encuentra a un Tercero (no se puede vivir sin un tercero); de lo contrario nos precipitamos al vacío. La comunidad terapéutica y sus equipos de escucha y locución fueron el inicio de su rescate. Su apuesta a la vida se da con una pareja y un hijo .Siempre hay un “Paraíso” para quien encuentra un sentido a su existencia.

Abandono y poder

El abandono en la vida resulta la máxima definición del Poder .El poder se maximiza en la deserción del abandono. La palabra tiene una gran sabiduría en su etimología: abandono deriva de a-bandon; el bando era la proclama que en las comarcas leían los poderosos acerca de lo que había que hacer en ese territorio. El abandono jurídicamente es un delito porque se elude un deber. El deber, precisamente, que marca las funciones derivadas de la paternidad. Cuando esto no se puede reparar aparece la enfermedad como un pacto criminoso generacional. Vemos así hijos, multitud de hijos, entregados a la muerte como si fueran el resultado insensato de una historia de dos padres que necesita fenecer con la violencia de la desaparición del más débil y vulnerable.

Pero todo delito en lo humano tiene un Perdón y una Reparación. Juan lo aprendió .No podía entregar su vida por una conflictiva que los otros le habían dado. Juan empezó a ordenar una nueva vida desde el perdón y la reparación que son los instrumentos de sanación fundamentales. Pasó del suicido inminente a la vida.

De la “casa no está en orden”… pasamos a “la casa está en orden”.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.
www.ctgradiva.com.ar

¿Dónde está el piloto…?

“La gran proeza no es volar en el aire o viajar sobre el agua, sino caminar sobre la tierra”. Poeta anónimo.

Tiempo de pilotos de aviones que fallan. Cerebros y mentes que destruyen “cargándose” a centenares de personas en este trámite infernal .Aviones que se caen: en Carmelo (Uruguay) un conductor drogado (alcohol y cocaína) y, en otras circunstancias, en los Alpes franceses el delirio de inmolación de un piloto buscando, como dice su novia a un diario alemán, que su nombre quedara en la historia. En ambos casos hubo fallas humanas, dicen los informes, con la frialdad que tienen los diagnósticos pero en uno el abuso de sustancias contraviniendo normas éticas de la propia legislación y en el otro una alteración del pensamiento y de toda la personalidad invadida por un delirio.

El que nos tocó más de cerca fue el de Carmelo en donde un consumo simultáneo de cocaína y alcohol hicieron perder la conciencia situacional por deficiente percepción del peligro y de la evaluación del riesgo. La falla en la toma de decisiones hizo que entrara de lleno en la niebla estrellándose todos.

Frente a ciertas concepciones que banalizan el consumo de drogas debemos recordar –quizás estimuladas por las tragedias – que las drogas y el alcohol provocan cambios permanentes en las estructuras y función del cerebro (verdadero piloto de nuestras conductas).

Miopía del Futuro

Cuando una persona le sucede como lo que le pudo pasar al piloto se han dado 3 fenómenos que se dan unidos: pérdida del control sobre nuestras propias vidas, compulsión (idea obsesiva) e impulsión que no se puede controlar. Por eso muchos accidentes ocurren sin tener noción de las consecuencias .Desde un avión, un auto, una moto o en la vida doméstica la persona ha pedido ya el control de sus vidas y está invadido por una idea obsesiva de consumo seguido de un desborde impulsivo.

Se van alterando los registros de evaluación de la realidad que llevan a la dificultad de seguir reglas (normas –procedimientos – e incluso normas éticas de la propia actividad laboral). Hoy lo mismo pasa en empresas de alta seguridad con maquinarias de precisión en donde habitualmente y al azar es menester realizar tests de orina para medir el consumo probable de drogas y todo esto con la anuencia del sector sindical.

Las drogas y el alcohol “secuestran” literalmente el sistema motivacional (el sistema límbico que es base de lo que se denomina el sistema emocional). Este embargo de nuestras motivaciones se acompaña de un único deseo: consumir sin analizar los contextos. Esto es paralelo a una disminución de la función frontal (“piloto” de nuestras conductas desde el cerebro) que lleva una inadecuada toma de decisiones. Esta pobre evaluación de la realidad y de las consecuencias se apreció en varias circunstancias: cambios en el libro y plan de vuelo, la decisión de partir a pesar de que el aeródromo de destino no reunía condiciones necesarias de visibilidad por la niebla, desoír lo que le decía el personal del aeródromo de Carmelo, no regresar al aeródromo de partida o a uno alternativo.

Así el dependiente a las drogas y al alcohol va equivocando la toma de decisiones y no puede anticipar las consecuencias prospectivas de una acción. Hay una verdadera ceguera que llevó a que muchos estudiosos del tema hablaban de una “miopía “del futuro.

Adicción y descontrol

Hoy se compara la adicción como el descontrol que sufre un esquizofrénico que no puede frenar sus delirios, o el que sufre la enfermedad de Parkinson que no puede limitar sus temblores, o lo que vive un depresivo que no puede bloquear sus estados de ánimo. Por eso una vez que se ha generado el cambio cerebral por el consumo abusivo de drogas y alcohol se instala una enfermedad que es crónica y recurrente en donde para que pueda haber una rehabilitación es fundamental frenar el primer consumo o la primer copa ya que hay cambio metabólico en el cerebro y trastornos en la personalidad muy pronunciados.

Todos los días vemos en nuestros consultorios personas que han “estrellado” sus vidas ya desde adultos que han dilapidado afectos , fortunas, familias y vínculos hasta menores que en el consumo han perdido posibilidades de completar ciclos vitales (estudio, trabajo). En éstos la situación se complica debido a la inmadurez del cerebro ya que en ese momento las estructuras frontales están poco desarrolladas y solo la parte emocional e instintiva está muy activa.

El no a la primera copa es fundamental en aquel que ha llegado a la enfermedad alcohólica. Prevenir en los chicos también resulta fundamental enfrentando esa concepción que intenta normalizar el consumo de drogas.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.
www.ctgradiva.com.ar

La Parca

“…LAS PARCAS HILAN TODO EL DIA…HILOS DE ORO PARA LOS MOMENTOS DICHOSOS Y LANA NEGRA PARA LOS PERIODOS TRISTES” (mitología nórdica sobre la muerte como destino).

A Jorge lo conozco tarde…aunque” nunca es tarde cuando la dicha es buena” dice el refrán tan cargado de sabiduría. Me hubiera gustado conocerlo cuando empezó a consumir. Con sus 70 años le pide permiso a la vida para seguir viviendo y busca una ayuda especial de una comunidad terapéutica en la cual soy el Director. Me enternece…no hay tratamiento sin ternura y empatía. 50 años de consumo inveterado de alcohol, nicotina y psicofármacos dejaron a un ser golpeado por accidentes, en una silla de ruedas pero aun así queriendo vivir. Ya casi sin fuerzas pero teniendo la voluntad de estar frente a nosotros y al mismo tiempo sin voluntad porque las drogas como el alcohol y otras dañan los centros de la motivación .Lo único que puede hacer es fumar aún con un EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y luchando contra la compulsión permanente de tomar alcohol. Me recuerda a los queridos Sofovich y a Sandro que desde el límite mismo de sus fuerzas no podían resistirse al beso de muerte con la nicotina.

A Oscar lo conozco temprano…tiene 18 años…viene en silla de ruedas .Un accidente cerebro vascular sigue a un consumo de cocaína. Dos caras de una situación similar son para mí Jorge y Oscar. 18 y 70…ambos marcados por lo ineludible que mágicamente quisieron eludir: las leyes de nuestra naturaleza, nuestra mente y nuestras emociones.

Cuando decimos que las adicciones son enfermedades terminales nos referimos a esto simplemente. ¿Qué queda de la propaganda del consumo recreativo e inocuo?. Jorge es un exponente de ese consumo recreativo en donde las funciones cerebrales en algún momento no respondieron a los designios de la omnipotencia y un choque en una moto marcó la disidencia entre lo imaginario y el principio de realidad. Oscar también con su silla de ruedas no está repuesto aún de su ACV. Una pierna deteriorada para siempre, en uno, marcó el choque con lo que los griegos llamaban “ananké” o sea lo ineludible e inevitable. La parálisis en un joven marca el camino del deterioro de funciones .Lo que le prometía “volar” imaginariamente con el polvo mágico lo postra en la dependencia casi absoluta.

Para el mito griego el Tiempo (Chronos) y la Ananké (lo imposible de eludir) eran nuestras compañeras del destino de vivir. Eran el hilo inmutable de los eventos. Las drogas y el alcohol nos hacían pensar que era posible eludir esto… e incluso las leyes que imponen nuestro cerebro. Querer desoír era una afrenta a la realidad misma del vivir.

Lecciones de la vida

Cuando decimos que la adicción es una enfermedad crónica, progresiva y terminal nos estamos en parte refiriendo a estos dos ejemplos. Muchas personas no se dan cuenta que la adicción compromete a todas las funciones cerebrales y especialmente a los centros del placer y de la motivación e incluso al pensamiento y a todos los elementos del mismo que nos permiten tener un registro de la realidad. Quedamos solo motivados para consumir…basta ya de trabajo, mujeres, hijos…solo hay una cosa que nos marca el deseo y que al mismo tiempo odiamos: las sustancias.

Por todo esto el adicto niega, miente y manipula; defiende el consumo aún frente a lo obvio de su estado y de su deterioro. Con el tiempo la habilidad de la persona queda comprometida y la búsqueda y el consumo de las drogas se vuelven compulsivos. Esta conducta es en gran parte el resultado de los efectos que tiene la exposición prolongada a la droga en el funcionamiento del cerebro. No solo la motivación queda comprometida sino también los centros de inhibición de las conductas. No hay posibilidad de freno….funcionamos en automático.

Entonces ahí empiezan a aparecer muchos Jorge y Oscar… o sea consecuencias que llevan a múltiples repercusiones .En tropel empiezan enfermedades mentales y físicas asociadas por los efectos tóxicos (hígado, corazón, función pulmonar, ACV, etc.)

Otras lecciones de la vida

Hay gente que vive de estos males sociales. Psicópatas y Sociópatas que explotan el mal ya desde desde el tráfico, las cuevas financieras y el lavado de activos de la muerte propagada. Son los nuevos explotadores de este siglo y que cubren extensos paisajes del mundo financiero con sus aparatos de marketing y sus ingenierías financieras y que al mismo tiempo desde delicados salones contratan servilmente a sicarios y “gatilleros”.

Son la moderna representación del Tanatos griego…los heraldos de la muerte que eran, en el mito, hijos de dos gemelos Hipnos y La Noche. Ambos hermanos discutían cada noche a quien se llevarían. Eran famosos por la rapidez de sus actos. Ahí aparecía la Parca de la mitología romana como la representación del Ángel de la Muerte y también como Ángel del Abismo.

A veces adelantamos las parcas…llamamos a la muerte con nuestras conductas.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.
www.ctgradiva.com.ar

Menores explotados con drogas

“…había que resistirse a los encantos de Circe enseñaba Ulises en la Odisea porque nos convierte en cerdos…era la que componía venenos y que seducía con su hermosura”–Símbolos y mitos.

Hoy Circe en ese viaje por la vida que nos propone Ulises en la Odisea es la droga y la múltiple parafernalia mágica que auspicia. Nos va convirtiendo en cerdos…triste pero real. Nuestros servicios de atención al adolescente en adicciones, mientras tanto, se llenan de jóvenes entre 12 y 18 años con distintos signos de deterioro por el consumo de sustancias. Lucila me ve luego de una gira de diez días. En sus 18 años sufre las heridas del desamparo y del vacío. Sexo desaforado y promiscuo estimulado por la cocaína y buscado como forma de conseguir cocaína. Vivía sin horarios con fines de semana sin control en un conjunto familiar quebrado y dominado por la intemperie de padres separados y preocupados por sus nuevas familias. Dinero no faltaba ahí pero si límites y cuidados.

Mutilaciones desde la pubertad con tatuajes, cortes y finalmente autoagresiones fruto de una sexualidad en descarga permanente impulsiva pero sin vínculos estables y amorosos. El aborto acompaña toda esta vorágine. La experiencia del amor cuando la cocaína es consumida precozmente no existe. La “festichola” suplanta a los encuentros.

El uso de los menores se agiganta cuando entra en escena la droga. Adultos, así, explotan el sexo grupal ofertando ese “polvo blanco” que pervierte relaciones e incluso los coloca en situaciones sexo –masoquistas con golpes y con los distintos delirios frenéticos que generan estos estupefacientes. Se va comprometiendo el desarrollo sexual y de toda la personalidad por muchos años si no existe una terapia y fundamentalmente si no se interrumpe el consumo. Las enfermedades de transmisión sexual van apareciendo (sífilis, blenorragia, HPV, HIV, etc.) como un “carrusel” que nos acerca a otras épocas de la infectología allá por los 50 en los mediados del siglo XX.

Decenas se presentan así .Son diferentes a los adolescentes de otras décadas. No hay delitos contra la propiedad. No hay robos. Son desamparados con drogas. De todas las clases sociales: ¿qué es la escuela? La experiencia del estudio parece ir desapareciendo. ¿Qué es el trabajo? Parecería también no formar parte de los valores a conseguir. La repitencia escolar es común en los pocos años que pudieron ir. Los golpes y traumas de la infancia impidieron aprender. Además quien iba a ser el apoyo ante los problemas de aprendizaje. ¿Estaban los padres u otros adultos?

Un chico con padres en crisis, sin casi escuela, sin la experiencia de lo laboral y con drogas circulando en oferta permanente en climas de exaltación perversa sexual es un “bocadillo” fácil para la enfermedad mental grave. A eso nos referimos. A veces corriendo detrás de las urgencias nos olvidamos de lo prioritario.

Lo Prioritario

¡! ¿Dónde está lo prioritario? ¡!

Que los chicos tengan familia. Si en la Ciudad de Buenos Aires por cada dos parejas que se unen una se separa…por lo menos si hay hijos que exista un compromiso por los menores como deber ético. Cuidar a las embarazadas adolescentes porque en muchos casos quedan a la intemperie; cuidar a las familias con varios hijos y de diferentes uniones (tema muy común hoy) y que supera el clásico “los tuyos, los míos y los nuestros de los 90. Hoy los tuyos no son los míos y tampoco, en algunos casos los nuestros. Surge el hijo “des-afiliado”. Sin afiliación y filiación no hay crecimiento posible. El desarrollo es un juego de transmisión de padres a hijos con reconocimientos que van surgiendo entre ellos y con mucho tiempo de dedicación y cuidados;

Reforzar la escuela como matriz ética y al primer trabajo como forma de inserción a la sociedad.

Limitar a través de la educación y las presencias familiares el contacto de los adolescentes con las drogas y el alcohol. Felicitamos al nuevo Presidente uruguayo por dilatar esa experiencia tan singular y dañina como era la de vender marihuana en farmacias y máxime con el argumento casi delirante de que así iba bajar el consumo de paco. Todas las drogas actúan sobre los mismos centros cerebrales…cuando entra una en los menores pueden entrar todas. Si hay drogas no va a haber cambio social….y máxime en gobiernos progresistas que buscan que los jóvenes sean los motores del nuevo siglo. Además un médico como el presidente uruguayo no podía avalar la venta de alucinógenos…a pesar los lobbies internacionales del dinero que lo promovían y con el apoyo de ciertos sectores que olvidaron que la droga hoy es el “verdadero opio de los pueblos”.

Las Lucilas que me llevaron a estas reflexiones son muchas. No lo fomentemos y encaremos una prevención integral de estos males sociales. Los encantos de Circe como nos enseñaba Ulises hoy tienen nuevas formas mágicas de expresarse, parece ser una envoltura con polvo blanco adentro.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.
www.ctgradiva.com.ar

Felices Pascuas.

El viernes mientras desayunaba Juan me interrumpe con un mensaje de texto deseándome Felices Pascuas. Hablamos esa mañana varias veces. Sobre mi sobrevolaron recuerdos de aquel primer encuentro en 2005 en donde Juan protegía a las sustancias y a la alcohol aún y a pesar de una sobredosis que casi acababa con su vida. Hoy recuperado re-encontró un sentido a su vida y una pareja con un hijo desencadenaron otra historia cargada de proyectos y finalidades ciertas. El de alguna manera había resucitado…volvió a vivir luego de una noche negra de su existencia.

Toda la vida de Juan fue tratar de encontrar  un Padre que lo había abandonado. Al fin lo encuentra debajo de un puente embebido en alcohol en San Martín (Provincia de Buenos Aires). Lo cuida, le da café y le habla. Se reconocen mutuamente como padre e hijo todo esto acompañado por  llantos. No se puede perdonar sin llorar. Ilusionado vuelve a los pocos días. Ya no estaba. Había desaparecido; los compañeros le dijeron que quizás había muerto.

Desde ahí su vida es un seguir al Padre en sus síntomas, sus parecidos, sus dolencias. Lo quiere seguir hasta la sepultura. Las drogas y el alcohol lo acompañan. Solo el afecto de compañeros de trabajo lo rescata y lo presentan a través de su sindicato a una comunidad terapéutica. Ahí empieza a levantar y superar  esa triste historia en donde las drogas funcionaban como un revolver cargado a punto de ser gatillado. Poder hablar. Perdonar a su padre. Reparar y proyectar un futuro fueron trabajos duros durante varios meses en donde los peligros de la abstinencia y de volver a la vida anterior estaban siempre presentes.

Siempre en la historia del consumo de drogas hay una historia que nos puede llevar al suicidio. La dependencia a las sustancias es una señal suicida. Tratarnos es apostar a la vida. Juan lo logró cuando casi iba a seguir el camino del padre. Logró una resurrección psicológica. Resucitar es volver a tener anima o sea ánimo, vida.

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones. 

Unirnos a los padres para ayudar en la recuperación.

Joaquín me ve en mi consulta teniendo 17 años .Consumía desde los 12 años. La lista de drogas superaban cualquier tratado de droga-dependencia: marihuana, alucinógenos como el LSD, éxtasis, cocaína, sumados a todo esto el alcohol. Nafta y poxiram acompañaban estos cocteles.  Por supuesto que no pudo estudiar .Repitió cuatro veces de grado. Ninguna experiencia laboral. Gran jugador de fútbol pero malogrado por su dependencia a los estupefacientes. Todo esto va seguido de problemas legales y ya una cadena de comisarías de pueblos del interior lo van cobijando y generando ya una carrera hacia la cronicidad y el deterioro.

Cuando me pasan estas cosas en mi consultorio me pregunto muchas cosas y no puedo salir de mi asombro .Cinco años de un derrotero hacia la frustración existencial.  Siempre pienso ¿Dónde estaban los padres? Ayudarlos a ellos es una tarea clave para que el chico pueda rescatarse.

A veces pasa como en estos casos que hubo una separación cruenta  entre ellos. Ahí el chico queda paradójicamente olvidado o es una pieza de cambio del conflicto entre ellos. La calle fue el refugio. Ahí solo pudo aprender lo negativo.

Hoy está recuperado luego de dos años de trabajo intenso. Apoyar a los padres fue fundamental que estaban embargados por la culpa. Bajar estos sentimientos negativos fue fundamental. Unirlos para ayudar a su hijo. Formamos con ellos un frente común para ayudar a Joaquín a crecer. En la primera etapa de una rehabilitación eso es clave. La abstinencia, la impulsividad, las ganas de volver a lo anterior y la falta de registro de lo que le sucede tienen que ser enfrentadas con un grupo de padres unidos al equipo médico. Luego en una segunda etapa el joven ya adherido a un tratamiento colabora específicamente en su recuperación. Estudio con nosotros, aprendió un oficio. Hoy anda por la vida sembrando proyectos y destino. Prevenir precozmente es una tarea social así como apoyar a los padres en la tarea de educar para la salud y la calidad de vida.

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

Breaking Bad

Fabricar drogas como en la TV (nota periodística) “….salen de su laboratorio de drogas sintéticas en Vicente López con la imagen en su remera de “Breaking Bad” y de su ídolo en la serie Walter White (jefe  del laboratorio)”.

Serie ganadora de múltiples premios, vista por millones y millones de espectadores en todo el mundo y muchos admirando por ese severo juego de identificaciones e imitaciones que se da entre el que actúa y el que observa extasiado  que necesita, en algunos casos,  mimetizarse con alguien para llenar un vacío. Y máxime en esta cultura del vacío en donde los contenidos que llenarían los huecos y que son los proyectos de vida  están ausentes.

Llueven sobre mí comentarios de pacientes en los consultorios sobre las fiestas privadas en quintas con  pastillas estimulantes y alucinógenos que duran de viernes a lunes .Lo que escuchamos casi inocentemente ahora con la noticia sobresale con el marco de los negocios que están en juego. Toda la estructura comercial que mueve esas reuniones .También  veo en las noticias como ese barco que encalla en nuestras costas trae   20 kg. De cocaína y acuden a mi memoria  mis pacientes más humildes y de barrios precarizados que se enamoran de las ametralladoras de los narcos que custodian con sus “soldaditos “el “tesoro” a distribuir y la identificación y el deseo de ser como ese “narco” con sus autos de alta gama y sus mujeres pulposas mientras sus familiares trabajan de sol a sol. Todos ellos parecen  admirar o necesitan de los “Breaking Bad” y de todos los fetiches de poder y dinero que poseen.

El autor de la serie Vince Gilligan nos enseña que el verdadero sentido del título de la serie es “…volviéndose malo” o “corrompiéndose”. Se va volviendo “malo” a medida que se desarrolla el personaje e inunda de drogas el territorio y va eliminando competidores en el negocio. Incluso, magistralmente, dice que  quiso hacer del protagonista al mismo tiempo un antagonista. Añade el autor que su objetivo era transformar a Walter White (el personaje) de un personaje pueblerino en un Scarface (celebre  narco del Miami de los 70 encarnado por Al Pacino).

Un ser disociado, dividido en dos y que cada vez más va apareciendo su parte dañina y destructiva. Pasa de ser  un Profesor de Química de escuela secundaria de un pueblo americano a un productor de metanfetaminas en cantidad para ser exportada.

Multiplicar la Muerte

El cambio surge cuando le diagnostican cáncer de pulmón con una fecha límite de vida y con alta capacidad metastásica. Todos tenemos fecha de vencimiento con un cierto margen de incertidumbre pero en el personaje esto adquiere mayor celeridad. La cercanía de la muerte es lo que se denomina una “prueba” existencial. Ante el sufrimiento como prueba en la batalla final de la vida como lo  es la muerte puede surgir la autenticidad y la búsqueda de sentido y reconciliación o como en éste caso el resentimiento y la multiplicación masiva de la destrucción con la producción masiva de tóxicos para la salud. Muchos ante la cercanía de la muerte toman la decisión de ir de cara a ella con un gran margen de psicopatía (amar lo que daña) y de sociopatía (organizar senderos sociales de distribución del mismo daño). Otros se “santifican” y reconocen aspectos de la vida que nunca habían percibido y se hacen mejores personas en el momento que como decía el gran Quevedo “ligero de equipajes”, casi desnudos como  “los hijos de la mar”   (A.Machado) y como pasajeros  y huéspedes de este banquete al cual fuimos invitados  nos debemos retirar.

Aparece el Psicópata

El personaje de la serie desarrolla a su antagonista: un rufián que con saña produce y mata. Ellos, además,  saben  pervertir  vínculos y relaciones como cuando elige a un alumno suyo de su época de profesor como el químico que lo iba a ayudar en la producción masiva de meta-anfetaminas. Avanza ahí en la corrupción ya que como figura paterna sustitutiva, eso es un profesor, adopta a un alumno (metafóricamente un hijo sustituto) para la  fabricación. El fetichismo del dinero fácil alimenta aún más la negación de la muerte y la ilusión de una eternidad multiplicada también en el campo de su fantasía.

Va vendiendo omnipotencia ya que las “súper-anfetas” implican un bombeo de transmisores químicos cerebrales que alimentan la velocidad artificialmente, la manía ideativa y motriz; todo al ritmo vertiginoso que propone la cultura actual de vacío y de imágenes.

La mimesis de nuestros “Breaking Bad” locales nos remite a esta misma cultura del vacío. Las identificaciones nos muestran cómo se da el proceso por  el cual un individuo se vuelve semejante a otro. Por algo Freud le preguntaba a una paciente: « ¿A quién copia con eso?». La sociedad actual publicita muchas copias que nada tienen que ver con los valores sociales y máxime si el transgresor no tiene pena y tiene éxito.

La metástasis mientras tanto va creciendo pero él desafía a la muerte y prefiere morir en una refriega narco. La culpa ante tanta muerte a veces no puede ser sentida y llorada pero se busca el castigo de alguna manera. Para mí,  hoy,  la pregunta es: ¿porque algunos eligen  estos héroes?

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones. 

Cuidar a los “pibes” (2)

Melina es una de las tantas chicas que atendemos por dependencia a sustancias  .Tiene 18 años y desde los 14 años  consume todo tipo de drogas. ¿Es la droga el problema? Si y No, de acuerdo a la perspectiva desde cual  veamos esto.

Sí, porque las sustancias en esta edad tienen un daño enorme debido a la inmadurez del sistema nervioso especialmente de las áreas de control de los impulsos y de los procesos de pensamiento. A esta edad es como “echarle nafta al fuego “y justo en plena etapa de crecimiento y de cambios hormonales por la adolescencia. Incluso la sexualidad cuando se une al contacto con drogas tiene un nivel de descontrol  mucho mayor, por esto aparecen hoy con mucha frecuencia enfermedades de transmisión sexual en estas edades como el HIV, HPV, blenorragia y sífilis.

Al mismo tiempo las drogas son un problema que pasa a un segundo plano  cuando analizamos la situación de las múltiples Melinas  que viven en nuestras ciudades tanto desde el punto de vista de los cuidados familiares como educativos. Encontramos  acá un gran nivel de desamparo  e intemperie afectiva.  En estos grupos familiares encontramos una dificultad de ordenamiento y de límites que hacen que rápidamente los hijos queden en contacto con la calle .El rendimiento escolar es bajo y las repitencias de grado  son bastante comunes. Los problemas de aprendizaje se dan en forma frecuente (escritura en espejo, retraso en la lectura y la escritura, etc.). El chico empieza a acomplejarse y además en su núcleo familiar nadie percibe y lo ayuda a superar estas dificultades.

Así comienzan a vivir en la calle o detrás de una PlayStation pero sin lenguaje familiar, conversación, escucha, mesa de encuentros. Crecer es intercambiar. Transmitir a nuestros hijos conceptos, valores y desde ahí vendrá el reconocimiento y el crecimiento sano.

Cuidar es hablarles, cuidarlos, seguir los estudios, protegerlos de aquello que los dañara con seguridad como las drogas y el alcohol. Promover el deporte, el  trabajo y el estudio.

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.