Sanar heridas emocionales.

“…del rostro emana toda la autoridad interpelativa del sufrimiento humano como lo evidencia la viuda, el huérfano, el extranjero…” J.Milmaniene sobre Levinas, E (filosofo).

Sigue diciendo el maestro de psicoanalistas J.Milmaniene; “…estos semblantes marcados por las arrugas de las pérdidas y los desarraigos convocan una actitud de absoluta responsabilidad hacia ellos”. El otro abandonado es, para mí, el gran tema de hoy.

En tiempos en que la palabra y la compañía humana aparecen devaluadas y en donde los fetiches u ortopedias como las drogas y las diversas adicciones al sexo, juego, etc. suplantan a los vínculos humanos aparecen en los consultorios personas que lloran todavía heridas emocionales de muchos años y que taparon con rituales, sustancias o parejas múltiples. Nuestra tarea es escuchar y acompañar este dolor y también ver como otras personas que sufrieron similares situaciones pudieron superar estas adversidades y salir adelante.

Juana me vio hace unos años y me cuenta que fue abandonada por sus padres y pasó su infancia como pupila fuera de todo contacto con ellos .Su padre la abandonó a los pocos días de nacer y su madre era fría y displicente en el trato. Solo podía verla los fines de semana y sus encuentros eran verdaderas torturas ya que la frialdad superaba todo límite. La rescata una tía que la adopta a los 9 años. Ella me consulta porque quiere rescatar a su hijo envuelto en un problema de drogas. Lo logró precisamente porque su sensibilidad emocional era mucha y logró ella misma superar problemas de abandono y de drogas.

EMPEZAR MAL LA VIDA

El maestro francés Boris Cyrulnik nos enseña “…empezar mal en la vida no determina que tu vida tenga que ser desgraciada”. Precisamente Cyrulnik a los 7 años cae en un campo de concentración con sus padres; éstos son asesinados y queda solo en el mundo. Cae en Casa de Beneficencia y al final es adoptado. Hoy a sus 87 años es uno de los psiquiatras que más nos enseña en relación a lo que él llama resiliencia que es la capacidad de superar adversidades y salir fortalecido de ellas. Este médico neurólogo y psiquiatra es un ejemplo de ellos. Confirma que un mal inicio de vida no implica una vida desgraciada.

Juana hoy a los 50 ha formado su familia. En ella conviven dos mundos; en uno aparece lo traumático ligado al abandono y al rechazo y en el otro mundo el sentido que le dio a lo incomprensible que vivió. En ella conviven permanentemente el “Cielo y el Infierno” pero se salvó del “sol negro” que es la melancolía como compañera eterna de la vida. Como dicen muchos que sobrevivieron a tragedias la superación la expresan en pocas palabras “se convive con eso”. Así se lo escuche decir a al hijo del Sr. Manoukian asesinado por el clan Puccio cuando relataba el recuerdo está, la herida está cerrada pero es visible y se convive con ella .Pero el destino vivido no cerró su vida ahí como sucede en la melancolía en donde la memoria de lo traumático retorna a cada instante. Ese es el “sol negro” que acompaña a muchos.

La resiliencia es precisamente ese proceso de superación en donde aparece un sentido de la vida como superación. En Juana fue la posibilidad de formar una familia. Para que se de este proceso resiliente de superación de abandonos, desamparos, abusos hace falta un tutor humano, una compañía válida que asegure afectos, apego seguro y palabras orientadoras. El adulto que acoge al desamparado y abandonado después de sus tragedias se transforma en un modelo de identidad. En términos de Cyrulnik lo ayuda a navegar en los torrentes. Juana aprendió a navegar en los torrentes y su tía fue su guía.

EL “SOL NEGRO”

La no superación de las heridas emocionales y la búsqueda de “prótesis” químicas o rituales adictivos (sexo múltiple, juego, etc.) van formando la llamada “tríada cognitiva de la depresión”, que está compuesta por tres elementos: la visión negativa de sí mismo, de sus experiencias y del futuro.

Aparece progresivamente el “sol negro” de la melancolía que ninguna droga ya puede suturar.

Hoy se ha devaluado el papel del sostén emocional como factor de sanación emocional. El gran psicoanalista Bruno Betelheim enseñaba con agudeza que en esta sociedad tecnológica los expertos (psiquiatras, psicólogos, educadores, escuelas, clubes, etc.) se habían transformado en los delegados de los padres para resolver problemas que habían surgido, precisamente, en el propio seno del deseo de los padres y en el medio de conflictos familiares. Es un mundo de expertos “psi” pero estos no dejan de ser una prótesis. Luego la aceptación social de las drogas y la tolerancia hacen su parte especialmente cuando se inicia el ciclo adolescente. Aquí se intenta sanar heridas emocionales con “arsénico” (valga la metáfora) y los dolores, así, se multiplican… con esto empiezan a incrementarse a escala social vidas desgraciadas y adquiere dimensiones masivas porque no son solo malestares individuales sino globales y que responden a problemas culturales en donde el papel de las compañías humanas y de la cercanía a través de la palabra están en crisis. Ya no como problemas individuales sino como problemas masivos; muchos viven lo mismo y transcurren sus dificultades con “protesis” equivocadas.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

Cuidar a los adolescentes más vulnerables.

La resiliencia es un término usado por hoy para definir ciertas circunstancias que se dan en personas que pueden superar adversidades y traumas y salir airosos. La sociedad puede hacer mucho para ayudar a que nuestros jóvenes puedan superar adversidades. La escuela, la familia, y la cultura de la prevención  son fundamentales. En el futbol hay muchos casos de doping e incluso en las juveniles se malogran personas y futbolistas.

Un ejemplo de resiliencia es la vida de Carlitos Tevez. Vivió en uno de los barrios más difíciles de la Argentina “Fuerte Apache” (de ahí su sobrenombre de “apache”).  Superó la adversidad  con la ayuda de sus padres adoptivos luego de ser abandonado  e incluso una quemadura que le dejó cicatrices.  La resiliencia también tiene que ver con factores constitucionales  y él los tenía pero sus padres fueron decisivos y  a quienes él le rinde un homenaje permanente: “me enseñaste a ser un hombre, mis tristezas son las tuyas y mis logros tu satisfacción ¡Te amo viejo!” este es un mensaje del 15 de marzo del 2014 en su cumpleaños. Nunca desconoció sus orígenes:” Yo sigo enamorado de Fuerte Apache nunca me voy a olvidar de mis raíces”.

Sus padres, sus amigos, el futbol y sus técnicos y las instituciones en las cuales estuvo   funcionaron como verdaderos padres sustitutos e hicieron de “Carlitos” un verdadero ejemplo. Su amigo de la vida (también de Fuerte Apache)  e incluso un jugador que él veía como muy superior a él llamado Darío Coronel y compañero en All Boys cayó bajo las balas por haber estado en la banda “Backstreet” (la banda más peligrosa de la zona). Llegaba tarde a los entrenamientos y el club lo despidió.

Solamente parecemos reaccionar ante un doping positivo a la cocaína pero en realidad esto es también una punta de “iceberg” de lo que sucede en nuestra sociedad. Apelo a una nueva toma de conciencia de las instituciones deportivas.

 Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones. 

Las Drogas y el Futbol.

Atiendo a jóvenes desde hace muchos años y veo a grandes deportistas y futbolistas en general que se van malogrando y que me consultan siendo adolescentes. Chicos de 13 o 14 años que en las divisiones infantiles comenzaban a perfilarse como futuros ídolos quedan esclavizados por las distintas drogas. ¿Es la droga solamente?. No…ésta parece ser solo el “iceberg” de un tema más profundo de tipo familiar, barrial, social y cultural.

En muchos barrios en donde los chicos despliegan sus habilidades grupos de distribuidores están asentados. La escuela parece débil en la transmisión de valores ante esta realidad, las iglesias están azoradas por esta invasión y casi no tienen respuestas. Las familias están también en crisis con severos problemas de contención. La tolerancia hacia el consumo y la tendencia a la aceptación social genera aún más problemas.

También atiendo jóvenes de otras clases sociales en donde las drogas y todo el “combo” en la cual están incluidas (violencia, sexo desenfrenado y sin cuidados, juego, etc.) los alejó del deporte que un gran líder político alguna vez definió como “escuela de vida”. Los clubes de futbol y las instituciones deportivas en general están fuera de época ante este fenómeno creciente. Ven con tristeza como se malogran deportistas y personas en una verdadera “ruleta rusa” que no pueden detener. Entrenadores, profesores, técnicos no pueden entender este fenómeno que lo comparan con otros tiempos y no tienen marcos referenciales para comprender este nuevo tiempo y sus desafíos.

En nuestra sociedad están fallando factores resilientes o sea apoyos culturales y sociales que ayuden a crecer a los adolescentes en su momento de mayor vulnerabilidad. Todo joven necesita apoyos familiares, sociales, deportivos y una cultura preventiva del consumo de drogas. Esto favorece la resiliencia o sea que los jóvenes puedan transitar adversidades sin el uso de sustancias .El ambiente social hace que el desarrollo incipiente de la identidad y del sistema nervioso pueda desarrollarse.

Las drogas alteran la madurez del sistema nervioso precisamente en momentos en que más se necesita una vida sana .El sueño, la actividad física, la educación, el límite de conductas destructivas y hábitos culturales hacen, junto al no consumo de drogas y alcohol, la posibilidad de un desarrollo cerebral pleno. Hoy tenemos jóvenes con daños cerebrales ligados a este consumo y con la necesidad de consumir por la abstinencia. El deporte así cae y con ello los jóvenes que están dentro de este circuito.

Todos reaccionamos cuando algún jugador de futbol de alta competencia tiene problemas en un doping (caso Brian Fernández en este momento) pero no valoramos suficientemente lo que está sucediendo en las divisiones menores y en los barrios y potreros como muestra de los déficits que nos están mostrando los adolescentes en su necesidad de contención.

EL LAMENTO DEL MAESTRO RUSSO

Miguel Ángel Russo en sus 58 años asiste asombrado este nuevo momento cultural y nos dice( en un suplemento deportivo de un diario de tirada masiva (31 de Octubre 2015)) este luchador del futbol formado en la escuela de Estudiantes –como él valora- ; “ ahí la educación era la premisa …la vida cambio …perdimos la educación y el incentivo del trabajo …el dinero en la etapa formativa debilita el mensaje”. La palabra del técnico parece estar devaluada así como también pasa en la escuela con los profesores .Hace un severo análisis de la familia: “los papás trabajan de papá a veces y otras no…mis jugadores viven en un estado de desatención o de falta de concentración “. Salido, él, de una etapa disciplinar de la sociedad se asombra y no entiende al decir “la reglas que yo quiero imponer no existen en la sociedad “. “Les cuesta parar y no entienden que el fútbol es una profesión”. Ve entonces este agudo formador de jóvenes como muchos deportistas se malogran.

NUEVAS FORMAS DE ACERCARNOS A LOS JOVENES

Hoy nuestra sociedad es líquida (conceptos claves del filósofo Z.Bauman) , cayeron todas las normas fijas. Todo es muy cambiante .Lo solido se desvanece en el aire. Entonces la pregunta que nos hacemos es como se puede crecer en estas circunstancias. Ese es el gran dilema no solo en nuestro país sino en el resto del mundo. Para crecer necesitamos solidez. Con nuestros padres, escuelas firmes, principios válidos. Este es un factor de resiliencia clave para superar las adversidades de la vida y por supuesto con barrios libres de drogas.

El desafío de hoy es como “aggiornarnos” ante estas nuevas realidades. El deporte y sus instituciones tienen que ir al encuentro de los jóvenes con otro discurso y otra empatía. El Facebook, Instagram, las selfies, el wapp convocan más que la palabra; se lamentaba así Russo ante estas nuevas realidades tecnológicas. La imagen y el mensaje instantáneo compiten con el esfuerzo cotidiano que implica ser profesional en cualquier área.

La autoridad se logra hoy con un discurso en donde la empatía y la cercanía van de la mano con las normas. Esto necesita comenzar desde los inicios de la actividad deportiva incluso en circunstancias en donde muchos chicos jamás percibieron una cercanía ni una palabra paterna adecuada y afectiva. Querámoslo o no el entrenador es un educador que funciona como modelo paterno sustitutivo. Incluso frente a muchos chicos que no han tenido esta experiencia y que además están en carrera de consumo.

Los pequeños grupos, la pedagogía del contacto, formar “pares” de vestuario que sean líderes en los hábitos de salud y también la orientación individual ante situaciones de crisis de los adolescentes se hacen necesario en esta época. Todo esto generando un marco preventivo de las adicciones e incluso trabajando articulados con centros de tratamiento. No hay otra ya que los clubes están en el medio de una epidemia que toca a todos los barrios de las ciudades.

EL EJEMPLO DE “CARLITOS TEVEZ”

Un ejemplo de resiliencia es la vida de Carlitos Tevez. Vivió en uno de los barrios más difíciles de la Argentina “Fuerte Apache” (de ahí su sobrenombre de “apache”). Superó la adversidad con la ayuda de sus padres adoptivos luego de ser abandonado e incluso una quemadura que le dejó cicatrices. La resiliencia también tiene que ver con factores constitucionales y él los tenía pero sus padres fueron decisivos y a quienes él le rinde un homenaje permanente:” me enseñaste a ser un hombre, mis tristezas son las tuyas y mis logros tu satisfacción ¡ Te amo viejo” este es un mensaje del 15 de marzo del 2014 en su cumpleaños. Nunca desconoció sus orígenes:” Yo sigo enamorado de Fuerte Apache nunca me voy a olvidar de mis raíces”.

Sus padres, sus amigos, el futbol y sus técnicos y las instituciones en las cuales estuvo funcionaron como verdaderos padres sustitutos e hicieron de “Carlitos” un verdadero ejemplo. Su amigo de la vida (también de Fuerte Apache) e incluso un jugador que él veía como muy superior a él llamado Darío Coronel y compañero en All Boys cayó bajo las balas por haber estado en la banda “Backstreet” (la banda más peligrosa de la zona). Llegaba tarde a los entrenamientos y el club lo despidió.

Solamente parecemos reaccionar ante un doping positivo a la cocaína pero en realidad esto es también una punta de “iceberg” de lo que sucede en nuestra sociedad. Apelo a una nueva toma de conciencia de las instituciones deportivas.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

Parejas que se consumen a sí mismas.

“Convivir y vivir para son diferentes; esto último va más allá. No se derrota al otro ni se reacciona en su contra”. El maestro Z.Bauman sobre el mundo líquido de las parejas hoy.

Y sigue diciendo el maestro… “no se derrota al otro ni se reacciona en su contra; el otro es un desafío y un pedido silencioso, pedido de su cariño, y una respuesta a esta demanda de la otra persona. Tú te preocupas por mí. La pareja no fuerza la obligación en uno pero, precisamente, hace la demanda silenciosa sin articularla en palabras necesariamente. Esa demanda no es clara, tiene que completarla para hacer sentido de ella”. Este mundo de desarrollo personal en la convivencia es muy difícil en las parejas que consumen.

Sergio conoce a Zulma hace 10 años. Ella, una próspera universitaria de una pequeña ciudad del interior de la provincia de Buenos Aires, se encandila y enamora perdidamente de un joven capitalino que en su bohemia contrasta con esa joven recatada nacida en casi una aldea provincial .Su desenfado así como su creatividad en electrónica sirve para aumentar aún más su deseo de estar con él. Tolera el consumo de drogas de su novio y trata de controlarlo pero hasta ahí…ya que este enamoramiento (estado hipnótico de la mente y el corazón) le impide hacerse autocríticas. Hipervigila los abusos de drogas y alcohol nocturnos de Sergio pero siente que nada puede hacer.

Zulma empieza a tener adicción a Sergio y también a sus problemas. Depende de él y a su vez él empieza a controlarla. Es su droga. La necesita para todo. También para drogarse y ella acepta consumir. 9 años después los dos están en tratamiento. El descontrol típico de la adicción llega al odio al otro. Interviene la policía y un juez. En el descontrol de las drogas no solo está la violencia(Así pueden suceder homicidios y suicidios) sino la paranoia en donde ese primigenio enamoramiento se transforma en delirio persecutorio.

Hoy hay miles de parejas que viven así. Buscan una compañía que habilite el consumo y luego esa sociedad cómplice se va autodestruyendo y es por eso que hablo de sociedades que se consumen a sí mismas. Son sociedades de consumo no de objetos sino de personas. Son las llamadas codependencias en el mundo del consumo de drogas hoy.

Jorgelina es una profesional universitaria con grandes crisis de identidad desde la infancia. Funciona en un doble registro; exitosa en lo suyo pero con una disociación que la lleva a buscar drogas .El paco la consume. Son dos fotos de la misma persona. En momentos lúcidos trabaja con afán y éxito, pero esto no le basta y de repente vaga por las ciudades en busca de esa “pócima” que la ayude en su autodestrucción. Conoce a un joven que se ofrece a ayudarla pero que en realidad solo desea una parte de la vida amorosa que es el sexo y de a poco va habilitando el consumo. Todo también termina con ambulancias de emergencia psiquiátricas y con control policial. Violencias y paranoia van de la mano en estas parejas.

Violeta empieza a consumir luego de una vida centrada en los espejos de su narcisismo y una noche desenfrenada. Descubre una infidelidad y se separa .En ella también conviven dos personas; la madre solicita y cariñosa y la otra ligada a la tristeza y el vacío solo calmada por champagne y algo de cocaína en noches frenéticas que si bien formaron parte de su adolescencia ahora vuelven en su madurez. Conoce a un “dealer”. Ahí en esa sociedad se van consumiendo los dos.

La pareja es testigo de un desarrollo personal o es cómplice de nuestras trampas y disociaciones.

En las historias que narré es la complicidad como transgresión a la Ley de la vida lo fundamental. Cuando no escuchamos la Ley y la trampeamos permanentemente aparece el autocastigo de la muerte como deterioro o como muerte en sí; esto nos lo enseña la historia humana y la clínica de nuestros pacientes todos los días.

LAS CODEPENDENCIAS

Se forma entre los codependientes una pareja simbiótica. Son uno en sus violencias y Esclavitudes. No pueden estar sin el otro. No se pueden poner límites entre sí y la ausencia del otro aunque sea por unas horas es un gran sufrimiento. La autoestima depende de esa simbiosis pero al mismo tiempo esa simbiosis la vive con odio. Se sienten victimas uno del otro y al mismo tiempos victimarios. Existen varios tipos de codependientes: el directo que es el que le proporciona la droga, el dinero o el lugar para consumirla; el indirecto que si bien está en oposición declarada a la adicción del familiar evita que se lo responsabilice de sus acciones; el tolerante que en realidad contempla como se autodestruye y por último el perseguidor que trata de descubrirlo pero solo como un control externo.

¿QUE PASA CUANDO HAY HIJOS?

Hoy, en principio, hay transmisión generacional de las dependencias. Los principios educativos y de crianza quedan alterados cuando existen estos padecimientos.Vemos así aparecer hijos consumidores en primer lugar que meramente repiten la historia familiar. Luego, pueden aparecer, hijos cuidadores de sus padres y cuya única tarea en la vida es cuidar a sus progenitores drogadependientes (no juega ni fantasea como los otros ni disfruta de su niñez.Trata que sus padres no se desintegren y es por eso que se los llama hijos “parentalizados”; son padres de sus padres. Además cuida a sus otros hermanos. Otros hijos en estas constelaciones familiares adoptan el rol y el estilo de vida de la soledad; se alejan de los padres y viven en la calle o en otras casas.

El problema del consumo generalizado de drogas en nuestra sociedad va trayendo problemas familiares que exigen una nueva óptica en la prevención y en el tratamiento de conjuntos de padecientes que viven en un mismo techo.

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

Resistiré

“cuando se me cierren las salidas
y la noche no me deje en paz…resistiré…resistiré” (Canción inmortalizada por E. Raval).

La canción “Resistiré” delata el drama de miles y muestra el enigma de aquellos que viviendo en miedos insanos pueden tener o lograr una vida sana. Esto es lo que hoy se estudia como capacidad de resiliencia. Son personas o chicos que frente a situaciones de abandono y stress muy serios logran salir airosos y superar multitud de adversidades. Es la historia que voy a narrar de León, un joven que conocí a los 18 años y hoy es un próspero pequeño empresario.

Si algo caracteriza el siglo XXI en la Argentina es la ruptura de los lazos más próximos que forman el tejido de crecimiento de los chicos. Se pueden citar distintas situaciones que hoy golpea a los chicos que van creciendo. Familias en crisis por doquier con abandonos pronunciados en momentos de desarrollo de la identidad son, hoy, evidentes. El barrio aparece, en muchas circunstancias, invadido en muchas circunstancias por “dealers” y “transas”. A esto se le puede agregar chicos conviviendo en la escuela con compañeros hijos de delincuentes de “cuello blanco” y con fortunas grandes mientras que ellos respondiendo sus padres a la máxima histórica de la cultura del trabajo viven en situaciones de inferioridad económica. Organizaciones deportivas que tienen dificultades para nuclear jóvenes que no estén en contacto con las drogas y resultan claros los mensajes de las asociaciones de futbol en este caso. En muchas escuelas de las barriadas del conurbano, los cordones de CABA y de Rosario el consumo de drogas y alcohol en las escuelas son comunes ante la mirada atónita de los profesores y maestros. En muchos casos cuando estos lo anuncian a los padres reciben una agresión.

LA HISTORIA DE LEON

Pero siempre esa capacidad de resiliencia, que insisto, es la capacidad para superar adversidades que el poeta en la canción retrata maravillosamente:”…Cuando sienta el miedo del silencio, cuando se revelen los recuerdos y me pongan contra la pared. Resistiré”; ahí esa resistencia que es un desafío siempre necesita de un apoyo social. En nuestro caso las comunidades terapéuticas se convierten precisamente en puntos de apoyo en miles de jóvenes que acuden luego de una carrera de drogas rodeados de medios insanos y deficitarios.

León hace honor a esa hermosa canción y que en su momento Estela Raval la enarboló en su lucha final contra el cáncer .León me recuerda al “resistiré erguido frente a todo, me envolveré de hierro para endurecer la piel y aunque los vientos de la vida soplen fuerte soy como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie”. Ya Pascal-siglo XVI- el gran filósofo y matemático decía que “somos un débil junco que piensa”.

Vivió, León, abandonos múltiples. Su madre ejerció la prostitución en su propia casa y una cortina separaba su cama de los encuentros furtivos de ésta con sus clientes. Un hermano estaba en la cárcel, otro en la calle en su pubertad consumiendo y fuera de todo control. Su padre preso y consumidor de drogas. Poca escuela. Llega a nosotros unido a un carnet de obra social que le permite hacer un tratamiento en un medio terapéutico y sin drogas. Comisarias, institutos psiquiátricos y de la minoridad habían sido sus “aguantaderos” para contener tanta prisión interior y también tanta falta de horizontes. Así lo conocimos a los 18 años.

Que poseía León para a partir de los apoyos de un centro terapéutico como Gradiva poder salir adelante. Hay una característica fundamental que poseen ciertos sujetos para no sucumbir a los stress post-traumáticos que han vivido. Muchos sucumben .El no. Lo mismo se puede aplicar a los que han vivido tragedias o guerras. Algunos salen de estos laberintos vitales y otros sucumben embebidos en el alcohol, las drogas, el suicidio o directamente se dejan morir.

Los que sucumben viven permanentes activando la memoria con los recuerdos de los momentos traumáticos que son pensamientos intrusivos que actúan como un “flash-back” o retorno compulsivo del desastre. Son las llamadas personas poco resilientes. Son los que solo ven de la realidad la parte vacía del vaso y que tienen preconceptos cognitivos en donde lo depresivo guía sus actos.

PERDONAR Y PERDONARSE

León se unió fuertemente al equipo de la comunidad que funcionó como una Ley Paterna faltante en su vida. Fuimos, en cierta medida padres sustitutos durante un tiempo. No reprochó sino que perdonó y se perdonó, características éstas fundamentales para su recuperación. Aprendió en lugar de victimizarse. Trajo a su hermano menor que vivía en la calle y que hizo un tratamiento también exitoso. Trató de rescatar a su hermano preso y no escuchó a su padre cuando al salir de la cárcel lo conminó a dejar el tratamiento. Fue, quizás, ese acto de rebeldía lo que le permitió salir de este núcleo perverso ( en la canción se dice…” cuando el diablo te pase las facturas…cuando me amenaze la locura…resistiré”). La madre mientras tanto entro en el circuito laboral y comenzó un tratamiento.

Hoy León es un próspero comerciante de telas y vestido. Su creatividad es enorme. También a él lo ayudo la creencia religiosa o sea un lugar en donde se puede rescatar permanentemente la esperanza…tan necesaria hoy. Las visitas que nos realiza permanentemente son muy valiosas y también a nosotros nos pacifica y reconcilia con nuestra vocación. Como cantaba la gran Estela Raval “…aunque los sueños se me rompan en pedazos…cuando mi enemigo sea yo…cuando el mundo pierda toda magia…resistiré…resistiré”.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

“Mecha corta”

“Dr. soy de mecha corta” me decía un paciente. Así hay miles hoy en nuestros barrios. La escuela quedó lejos. La familia, si existe, es “anémica” de normas y presencias  o está ella misma “desvencijada” por el consumo o el delito. Este joven apasionado por las drogas me refiere con dolor pero al mismo tiempo con un cierto dejo de prestigio  que es  de “mecha corta”. No piensa y explota enseguida

El joven me narra sus peripecias heroicas en donde el Paco es solo un mero combustible para el descontrol.  El pensar es un valor devaluado en la vida de estos chicos  por las inermidades afectivas que vivieron y por los daños cerebrales productos de la intoxicación crónica con sustancias  que desde pequeño consumieron y   que precisamente dañaron  su capacidad de postergación de actos impulsivos y pensamientos.

Las drogas secuestran los sistemas de motivación “naturales” que poseemos todos los mortales (hambre, sexo, encuentros, proyectos, etc.) y al embargarlos los hipoteca en acciones ligadas al consumo. Consumo voraz que desestructura  todos los sistemas cerebrales capaces de organizar y programar conductas dirigidas a objetivos y tomas de decisiones están alterados. Por lo tanto no es por placer que consumimos.  Hay que hacerlo, casi, como un “deber”. El “deber”, en el consumidor dependiente de sustancias,  es solo un autómata. Ya no hay capacidad inhibitoria de acciones negativas para la salud. Es lo que se denomina  “miopía del futuro” en estos pacientes. Ahí surge un  “mar bravío” de toma de decisiones equivocadas, unas tras otras en donde no podemos ver   el después  y siempre apostamos al fracaso en nuestras vidas. Nos transformamos en adictos al fracaso y al mismo tiempo en jubilados precoces.

La tarea educativa y terapéutica con los miles de jóvenes consumidores es enorme y también con sus familias azotadas por el consumo  o por el delito y la postergación social y afectiva.  Nosotros como terapeutas necesitamos ser “madres y padres” adoptivos de estos chicos por un tiempo largo y una familia amplia de los restos de familia que  tiene  el paciente (  ahí hay también consumo de sustancias y diversas patologías psiquiátricas). Con algunos se puede…con otros, lamentablemente,  ya llegamos tarde.

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

 

Los “nadies” de hoy.

“la comunidad terapéutica en adicciones es una casa de vida que permitirá al nadie llegar a ser alguien a través de algunos” (ADICCIONES-YARIA-BAISTROCCHI-EDICIONES VERGARA).

Llega a verme hace tres años Jorge. Traído por una ambulancia que rodaba por distintos centros del Gran Buenos Aires para que alguien lo acogiera. La ambulancia era la metáfora del propio paciente que llevaba adentro… no encontraban un destino cierto. El análisis previo hecho desde la misma ambulancia mostraba una furia psicótica ligada consumo de alucinógenos (ayahuasca, LSD, etc.).Psicosis tóxica para nosotros. En realidad “no me veía ni se veía” era un “mutante” que balbuceaba frases o que arremetía con delirios y alucinaciones. No podía dormir y esa era…su máxima tortura. A menos sueño más violencia y delirios.

Esa ambulancia en la que lo trajeron era un verdadero “tren fantasma” con dos padres asustados, ya sexagenarios y golpeados, un médico en shock y un enfermero presto para la próxima inyección ante la violencia del delirio frenético que podía suceder en cualquier momento. Parecía una escena del cine neo-realista italiano mostrada por De Sica o algún otro talentoso.

Brillante ingeniero en informática dejó jirones de su vida por el consumo que comenzó con la marihuana en su adolescencia cordobesa para luego escalar hacia la cocaína. Por algunos años pudo congeniar su consumo cada vez mayor de drogas con su profesión. Pero a medida que ésta avanzaba sus vínculos con la sustancia fueron siendo lo único prevalente. Se había transformado en la mujer ideal, amada y odiada. Plantaciones propias de marihuana, laboratorios “genialmente” ideados por él para su uso personal mezclando sustancias. Mujeres reales que solo debían ser adictas. Codependencias por todos lados, mujeres, amigos. Todo lo que lo rodeaba era droga. Así culmina la vida de un adicto…todo es droga y el queda subsumido en esa “lógica –ilógica” fatal desapareciendo como un “nadie”.

El “nadie “es la estación final, en mis estudios, de la dependencia. La tarea nuestra es tratar de lograr con la ayuda de la comunidad terapéutica y con sus redes sociales sanas que ese “nadie” que ha perdido su dimensión de persona –sujeto, siendo un mero objeto, se transforme en “alguien” a través de algunos.

COMO SALIR DEL “TREN FANTASMA”

Una paciente de nombre Renata en Rio de Janeiro, en el 2014, participó en una supervisión que dirigía. Ella mejor que ninguno de nosotros describió este estado de alienación y de pérdida de la subjetividad. Ahora rehabilitada nos lo narraba así : “… a los 16 años entre en un “parque de diversiones”…adrenalina …luego me subí a la “montaña rusa” …más adrenalina …pero de repente entré en un “tren fantasma” …alucinaciones…delirios … y hoy ya recupere mi poder personal”. Una mujer de 40 años con su esposo relata las tres estaciones del consumo: “ parque de diversiones, montaña rusa y tren fantasma”.

Nuestro Jorge llegó dentro del tren fantasma. ¿Cómo salir de esto? ; hay tres niveles de recuperación posible:

1.Habilitar funciones cerebrales dañadas por el consumo crónico ya que la adicción hoy sabemos es una enfermedad del cerebro. El cerebro padece las consecuencias del consumo. Pero el cerebro es “ambiente dependiente” y esto implica que un ambiente terapéutico, sin consumo de drogas, con terapia y apoyos familiares es un “nutriente” fundamental para esta rehabilitación de las neuronas (elemento básico de para la vida del sistema nervioso) agraviadas desde hace años. Todo esto más allá de la neuro-farmacología que el paciente necesite.

2.Restituir la función de auto conducción de la personalidad…o sea del ejercicio de su libertad y del uso del poder para llegar a decisiones sanas. Este es el tránsito que va del “nadie” que viene a vernos habitualmente traído al “alguien” que probablemente nacerá a través de “algunos” (todos los que lo rodeamos). Tendrá que vencer abstinencias, deseos de consumo, trampas de la memoria, frenar impulsos destructivos.

3.Generar un cambio de contactos con sus redes sociales y próximas. cuando los “Jorges” llegan al estadio de “nadie” los cómplices sociales superan a los testigos de un desarrollo. Los compañeros de consumo y mini-tráfico a los amigos. En el caso de Jorge la novia (una intelectual muy reconocida en su ciudad) aceptó que estaba enferma y comenzó un tratamiento. Se fue ordenando y esto llevó meses una vida con destino cierto de cementerio o de hospicio de alienados. Hoy con sus fallos cognitivos por el daño residual de las drogas y con muchos cuidados está recuperando su función social y su plenitud de sujeto libre.

Los tres escalones para reapropiarse de la libertad perdida se fueron logrando. Hay miles de “Jorges” que pululan por las ciudades. Algunos viven en plazas, bajo los puentes, otros recuperan la dignidad de hospitales de desintoxicación para luego seguir consumiendo (si no hay tratamiento para los tres niveles la desintoxicación es como entrar en una tintorería o a un lavadero de autos), algunos prefieren las fantasmáticas calles y pasillos de los centros de venta en tugurios pertrechados por matones en donde soportan cualquier indignidad.

ASOCIACION AMERICANA DE ADICCIONES

Esta institución, hoy, benemérita en el estudio de las adicciones nos recuerda estas verdades de la interacción drogas-cerebro: 1. Los cambios cerebrales químicos y eléctricos ante los consumos llevan dos años; 2.los tiempos para regenerar los daños llevan como como mínimo dos años; 3. El duelo por la sustancia lleva como mínimo 5 años con posibilidades de recaída. Las señales del primer placer duran varios años que es el señuelo de una probable recaída.

Eduquemos socialmente en todas las instituciones. La única barrera posible no es aumentar solo el número de policías sino aumentar la conciencia, la información y la formación preventiva ante esta epidemia y generar cientos de centros de atención precoz y comunidades terapéuticas. Disminuir la prevalencia de esta epidemia hoy se hace necesario.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

A más prevención menos consumo y menos narcos.

“se están muriendo muchos jóvenes y necesitamos formar una malla de conciencia social” Nueva Ley de Drogas de Ecuador actualmente habilitada.

Esta Ley define trabajo en ocho áreas de tipo obligatorio: escuelas en todos los niveles, salud, ámbito laboral, áreas deportivas, culturales, comunicación social y familiar y municipios “…El objeto es la prevención integral para evitar el consumo de narcóticos en niños y adolescentes, mujeres embarazadas y el resto de la población y apoyar a todos los movimientos de tratamiento a los pacientes como las comunidades terapéuticas y los centros de desintoxicación”. Ecuador se puso las “pilas “ante esta epidemia.

Los pacientes parecen ser un “símbolo” de la realidad. Los padecimientos individuales cuando tienden a ser masivos delatan un modo de vivir. Se agolpan ante mi memoria decena de pacientes en donde el consumo precoz de drogas en medios familiares vulnerables genera desastres médicos, neurológicos, psiquiátricos y existenciales después. Las estadísticas de la realidad del consumo después lo mostrará, pero estos son números demasiado fríos que delatan la crisis de sentido y de orientación vital de miles.

Todos los días y desde diferentes lugares del país recibimos –como centro especializado en patologías complejas ligadas a la adicción concurrentes con fenómenos psiquiátricos – menores y mayores complicados con lo que hoy se denomina múltiple diagnóstico (concurrencia en la misma persona de varios padecimientos). Múltiple diagnóstico en donde el descontrol adictivo se une con la baja de las funciones de control de los impulsos y del pensamiento por déficits cerebrales causados por el consumo continuado de sustancias .Todo esto va acompañado con daños renales , diabetes, síndromes metabólicos, distintas variedades de hepatitis e incluso ACV.

Parecería que todo –mayormente –comenzaría en la pubertad. Ahí múltiples bocas de expendio cautivan a vulnerables por edad y en muchos casos por severos problemas de contención familiar. Jorge comienza en el secundario; las previas con alcohol y la marihuana con pastillas estimulantes son consumidas ante la “ceguera” de los padres. Al principio no hay problemas escolares .Luego empiezan las dificultades. La experiencia médica nos enseña que las alteraciones cerebrales y sus equivalentes en la conducta se empiezan a consolidar al primer año de consumo .Luego de no haber intervenciones terapéuticas sigue el tropel de ansiedad comandado por las compulsiones a consumir, la necesidad de consumir más dosis por efecto biológico de la llamada tolerancia y la imperiosidad de buscar la sustancia de cualquier manera.

Son Leyes del consumo puberal cuando no hay intervenciones rápidas de la familia y de la sociedad para iniciar un tratamiento. A menor edad más posibilidad de consumo problemático y de dependencia. A menor edad más posibilidad de daño ya que el cerebro está en evolución y no ha terminado su fase madurativa y esto implica menor capacidad de “freno” de los impulsos y mayor fuerza de la motivación y el deseo de repetir el consumo. A esto se agrega la fuerza de los grupos de pares que rodean al joven que empieza a consumir – esto le pasó a Jorge- ; a medida que avanza la dependencia los vínculos sociales se estrechan hacia personas que consumen y se van disociando del medio gratificante de estímulos culturales y de salud. El barrio es otra variable fundamental. Jorge-rosarino él-vivió entre “dealers” y “punteros” de la droga que habían tomado barriadas, clubes, centros de diversión.

Luego de instalada de la dependencia Jorge, ya, buscaba afanosamente los “dealers”. Extorsiones varias como haber entregado un celular de precio en dólares por dos dosis de cocaína. Incluso entre amenazas en el mismo momento de extorsión y salvajismo. Verdadero “síndrome de Estocolmo” se da entre el que necesita la droga y el torturador; siguiendo, quizás, la simbólica que se narra desde los campos de concentración en donde el cautivo queda a expensas del gendarme y se ofrece a él como un esclavo.

En realidad Jorge estaba en un campo de concentración y como tal era un “nadie” (el dependiente a sustancias); llega al estatuto de nadie en esta sociedad quedando a expensas de cualquiera. Llega a nosotros luego de una larga cadena de instancias en donde él para liberarse de su tierra se asila como un extranjero sin valijas en un territorio –dentro de la Argentina – en el sur en donde la marihuana forma parte del estilo de vida. Equivocación supina…cuando el sistema nervioso y la personalidad se han subsumido en el consumo la voracidad por todas las drogas lo domina. Está un tiempo y vuelve; dominado ya por su enfermedad.

La ambulancia recorre distintos lugares de la Argentina con un “furioso” en abstinencia en donde el médico, los enfermeros y los familiares no sabían que hacer y en donde nadie quería y podía hacerse cargo del él. Hospitales, clínicas, centros de adicciones; él era un “resto” indeseable de una sociedad que le daba la espalda. Apelaban a una cierta voluntariedad para tratarse cuando precisamente estaba alienado. Un juez probo y serio pone fin a esta situación de muerte lenta y comenzó un tratamiento que ya ha finalizado. Dos años de intensa lucha con el apoyo de los familiares y de él mismo.

Alejada ya la droga de su vida se está reconstruyendo cual una población que ha sufrido un “tsunami” y así quedó su vida. Casi sin memoria, dolido y cercado por el autismo, con atención flotante, sin un pensamiento cierto lucha…lucha… y lo mejor de él está saliendo. A sus 40 años pelea por una vida que “donó” sin quererlo a las sustancias.

Datos de la Realidad

La marihuana está igualando al cigarrillo en el consumo juvenil en nuestro país (datos de Sedronar en escuelas secundarias de CABA). Las plantaciones en casas y viveros especializados con mutaciones genéticas de alta concentración de cannabis es ya un dato cierto. Mientras tanto el abuso de alcohol llega al 33,5% de la población juvenil .Ni hablar de las sustancias sintéticas como éxtasis en donde hay redes preparadas para todos los centros de diversión nocturna juvenil. Creció el 1.200% y con gran impacto según la Sedronar en la Provincia de Buenos Aires. Aneurismas en gente joven, arritmias, infartos en intoxicaciones son atendidas en suelo bonaerenses anuncian médicos de los hospitales platenses. Además –y lo puedo testimoniar en mi tarea clínica – toman algunos 3 o 4 pastillas de éxtasis en una noche electrónica que comienza a las 2 de la mañana hasta las 17 hs. del día siguiente.

La estadística –fría-marca de 12 a 16 años el inicio del consumo .Mientras tanto hay decenas de laboratorios clandestinos que producen estas pastillas en nuestro país denuncian pacientes y fuentes periodísticas serias. La ketamina (“keta”) está haciendo estragos ya que es un disociador de la personalidad (con claros efectos psicóticos) creando una realidad paralela por los cambios perceptuales y sensoriales que provoca.

A la vez hay ciudades de la Argentina con tasas de homicidio paralelas a las de países con altos indicies delictivos como por ejemplo Mar del Plata. En el conurbano las autoridades judiciales y policiales decidieron conjuntamente con representantes municipales reforzar “25 zonas críticas “. Nombres que me resultan conocidos porque los pacientes me relataron peripecias con esos lugares (La rana, V.Korea, sapito, etc.).

Todos hablan de reforzar la seguridad. Es bueno pero no olvidemos la regla de oro de Pablo Escobar:”…Plata o plomo”. “Gula” era el comisario rosarino que le contaba a los narcos los movimientos y hoy vuelto a caer preso.

No será que debamos aumentar la conciencia comunitaria desde la escuela, la familia, los barrios, clubes deportivos. Si no hay anticuerpos culturales basados en una cultura de la salud el consumo aumenta. A mayor aceptación social del consumo más venta. A mayor tolerancia social mayor cantidad de puestos de venta. La anomia llama al narco. Ciudades, escuelas y familias Preventivas es la consigna. Es –dicen los países que viven este mal de la postmodernidad- el mejor antídoto.

Si no protegemos la infancia y la juventud; ¿quién pagará esta “fiesta”? ; Más discapacitados, lesionados en el cuerpo y en la psiquis, familias todavía más desmembradas y padecientes.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

Funciones olvidadas y drogas en familia.

“…compartí “merca” y mujeres con mi viejo “(palabras de un adulto consumidor acerca de un padre ya septuagenario).

Dos dolientes se presentaron ante mí hace unos años; un hijo (Pablo) también padre de una beba hermosa y un padre-abuelo (Jorge) demolido por la mochila de las culpas acerca de una vida en donde el hijo era más un amigo y socio en empresas que un referente de una cierta legalidad. Los dos entraron en tratamiento para tratar de reparar esa historia…ahora reconocida y asumida.

Oscar en sus 17 años se presentó ante mí hace dos años luego de un largo viaje por instituciones y comisarias. Me presenta como si fuera un blasón de identidad su genealogía familiar: “mi abuelo murió por consumo, mi padre consume y yo empezé a los 12 años”. Me relata como era su escuela en una barriada casi marginal del conurbano y del esfuerzo de los profesores para hacerle entender a los padres su dificultad y la defensa encarnizada de éstos en defender al hijo ante los supuestos ataques y equívocos de los profesores. El relato mostraba la buena voluntad de los profesores pero también las falencias normativas de la institución escolar ya que muchos consumían incluso dentro del edificio escolar.

Tanto Pablo como Oscar me relataban su pesar como los de dos condenados. Creían que nada podían hacer ante esta genealogía de la derrota. Hoy es común en los centros de rehabilitación como Gradiva la internación de padres e hijos.

La Filiación

Cuando se habla tan ligeramente del consumo de drogas se olvidan las funciones familiares en la estructuración de las conductas y los proyectos de los hijos. Un padre consumiendo es un modelo a imitar y además la droga no está solo asociado al consumo sino a conductas transgresoras en el campo familiar (violencia), desamparo, crisis financieras, abandono, juego. Las drogas en su consumo llegan a ser como un “combo” (termino que tomo de las casas de comidas rápidas).

Nadie mejor que Luis en sus 35 años al explicarme hace un año como era la conformación de este “combo”: “…gracias al tratamiento volví a soñar…mi vida era música como ruido…alcohol, “prosti”, juego por internet, maquinitas, jugar al póker por dinero, apuestas deportivas…jugaba a perder “. En Luis dos hijas de dos madres distintas quedaban a un costado en la vorágine cautivante de ese “combo”. Una sala de terapia intensiva fue el límite a un descontrol imposible ya de ser dominado por él.

Hay funciones que la familia necesita realizar y también las instituciones educativas en general y que por la banalización del consumo se olvidan: la función de filiación y la función materna y paterna y como quedan alteradas por el consumo. Estas tres funciones son la clave de la transmisión de la vida psíquica, corporal y cultural. La ausencia de estas funciones por déficits y/o exceso (violencia, abuso), incesto son precipitantes en muchos casos de enfermedades psiquiátricas graves (esquizofrenia, trastornos severos de personalidad, etc.).

De esta forma hay una transmisión de la irracionalidad que es una manera de “volver loco al otro” como lo enseño magistralmente el psiquiatra americano H.Searles. La transmisión familiar de padres a hijos y con abuelos es la posibilidad de adquirir una identidad social.

La filiación es un término del Derecho y de la psicología clínica. A las dos les interesa el tema de la Ley. La filiación permite la transmisión de la Ley no solo la Ley social sino el registro del otro y de los otros para crecer sanamente. Normativiza la sexualidad y los impulsos, ubica en la cadena generacional y permite que el niño se separe de la familia y establezca un proyecto de vida. Autonomía que en su significación etimológica muestra que la Ley se ha interiorizado (auto: propio; nomos: norma) y la llevamos adentro. El otro no es un enemigo sino que a través de la empatía reconocemos en el Otro y en los otros la primacía de la cultura y lo social.

En la filiación la transgresión la pagan caro tanto el hijo que observa como el padre que lo hace (los casos de abuso de drogas acompañado de conductas incestuosas o de violencia familiar) quedan grabados en la mente infantil como aquellos ideogramas de los antepasados registrados en cuevas y cavernas de miles de años. Hay un registro pictográfico en la memoria y que son imborrables salvo que se aborde esta temática psicoterapéuticamente.

Función Materna y Paterna

Las funciones maternas y paternas son claves al lado de la temática de la filiación. La madre es amparo ante el desamparo que vive el niño en sus etapas iniciales de vida. El contacto dependiente con las drogas lleva a la pérdida de esta función de “holding” y sostén tan fundamental. La dependencia a drogas lleva a que lo único excluyente sea el consumo y el hijo queda relegado. El padre en su función encarna la transmisión cultural, la separación de la madre, el acompañamiento en la entrada en la vida y la sexualidad. Por él se accede a la palabra y a un cierto horizonte.

Pero en todos los padres que conocí en el ámbito terapéutico y que consumieron con sus hijos o que abandonaron a su familia por su enfermedad la reparación fue el reconocimiento de su problemática y la ayuda al hijo con problemas e incluso entrar ellos a tratamiento. Se puede reparar todo en este ámbito desde la toma de conciencia y también al hacernos cargo de la problemática. Al fin de cuentas esto…hoy… en nuestra sociedad es una epidemia. Por eso es fundamental no banalizar el consumo y sus consecuencias.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

Dr Jekyll y Mr Hyde -2-

“…la Creación anda a las piñas y apolilla sin “colchón” “Julio Sosa y E. Cadicamo –“Al mundo le falta un tornillo”

Parecería que el lamento de Julio Sosa fruto de la creación poética de E. Cadicamo tiene una validez hoy: la gente se agolpa en tiempos de epidemia para comprar sustancias que lo van alejando de sí mismo, dividiendo y alienando y sigue diciendo el poeta “todo el mundo en el riel…que venga un mecánico…para ver si lo puede arreglar”

Juan sale un fin de semana luego de un proceso terapéutico aparentemente positivo. De repente sale, roba las llaves de su casa mientras los padres duermen y vaga por la ciudad tratando de consumir. El día después retorna asustada, fundamentalmente, de sí misma y sin haber consumido. Oscar sale con compañeros y huye para entrar en los laberintos de una villa. Dos días está ahí. Vuelve en una ambulancia en estado de intoxicación severa. Jorge me consulta por primera vez hace unos años:”…estoy todo golpeado, cocaína, pasta base, alcohol a lo loco; no puedo sostener nada…solo me hace pensar en cambiar mi hija “. A los 40 años es un despojo de impulsos, desanimado y sin esperanzas de cambio. Reforzar la esperanza es una de nuestras tareas en estos pacientes ya casi al borde del cementerio. El vínculo es clave y por supuesto que en él nazca una semilla de cambio representada en la imagen valiosa y amada de su hija de 7 meses. Con él pudimos lograrlo luego de muchas vicisitudes. Historias y más historias de como las drogas y las “dobles personalidades” van de la mano.

Las drogas generan disociación y se va ampliando la brecha entre lo que tiene que hacer en la vida cotidiana y la necesidad de consumir. Eso se llama abstinencia o necesidad de consumir para calmar el malestar. A medida que lo hace se van disminuyendo los controles biológicos de los impulsos (sectores muy precisos del cerebro y del sistema nervioso en general que se dañan lentamente con la ingesta de estupefacientes) y la pérdida del auto-control es cada día más evidente. “Cuando tomo una copa…ya tomo dos botellas y me persigo y si no me gusta una cara lo golpeo…la violencia es mi carta de presentación cuanto estoy “pasado”; me seguía diciendo Jorge en donde con frialdad describe lo que hace el Otro que hay en él.

Esta división de la personalidad está unida a la ruptura de contacto con la realidad .Ya es imposible controlar una conducta ni mantener un proyecto. El consumo inveterado de sustancias genera cambios permanentes en las estructuras y función del cerebro y con demandas permanentes para mantener una “doble vida “. Esta disociación lleva a fugas, huidas, amnesias en donde no se acuerda lo que se hizo, dobles identidades.

En esta disociación se divide y rompe lo que necesitaría estar unido y el control se va perdiendo y máxime en procesos de abstinencia y de dependencia a sustancias. El objeto frete a estas personalidades disociadas es precisamente lograr lo contrario o sea la integración de la personalidad.

Dr Jekyll y Mr Hyde

Las adicciones nos muestran los múltiples repliegues que en la vida los seres humanos podemos llegar a tener. Ya R. Stevenson en su célebre Dr. Jekyll y Mr. Hyde mostraba con precisión como convivían en una sola persona dos personalidades. En el personaje convivían el amante de la ley y el bestial. Después supimos que R. Stevenson se estaba describiendo a si mismo porque era un consumidor de todo tipo de drogas y especialmente cocaína. El libro es conocido porque muestra una representación vívida de un trastorno psiquiátrico que hace que una misma persona tenga dos o más identidades o personalidades con características opuestas entre sí. En psiquiatría, esto hace referencia al trastorno disociativo de la identidad (anteriormente conocido como trastorno de personalidad múltiple).

El consumo de drogas amplían esta disociación; hay un conflicto entre dos impulsos que pugnan dentro del sujeto sin que en muchos casos él no tenga consciente esa lucha: una teniendo en cuenta la realidad y la otra renegando de ella y siguiendo los deseos más arcaicos e incluso autodestructivos.

El ADN de la Adicción

A medida que se sigue consumiendo el ccerebro queda vulnerable luego de la experiencia crónica del consumo y queda sumamente condicionada a señales ambientales: lugares, personas y contextos que disparan automáticamente la recaída y el deseo de consumir.

Podemos decir que en el “ADN” de la adicción está la posibilidad permanente de recaer si el paciente no logra con el tratamiento en una comunidad dejar de consumir, hacer una psicoterapia intensiva, tomar a los grupos de recuperación como parte du su vida por varios años y aceptar un programa de conducta en donde necesita renunciar a lugares de consumo, personas de contacto (“dealers” por ejemplo y compañeros de consumo) y a situaciones que lo pueden llevar a recaer.

Acá hay tres grandes valores para la recuperación: a. aceptación del padecimiento; b. humildad para buscar ayuda válida dejando la soberbia típica de las conductas adictivas y por último la renuncia a un estilo de vida que lo llevaría a las 4 c: clínicas, cementerio, cesantías laborales y cárcel. El destino de la autodestrucción que está en el propio ADN de la adicción y necesita el paciente reemplazarlo por un proyecto de vida con una ayuda terapéutica.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.