Los nuevos “hackers”

“…nuestro cerebro no se creó para que consumiéramos drogas, pero estas ‘hackearon’ el sistema y crearon la adicción “Nora Volkow-USA

La noticia, a veces, es “cruel en el cartel” como dice el tango de los hnos. Expósito .Leyendo noticias me encontré con un viejo paciente a quien no pudimos atender ya que prefirió el camino del consumo y de los delirios. Fue hace muchos años y sin apoyo familiar huyó de la posibilidad de tratarse y el deterioro seguramente lo fue consumiendo. Siempre me quedó el recuerdo de ese paciente como la de aquella obra que no se puede realizar. El delirio cocaínico y de otros estimulantes como el “paco” lo fue sujetando a la paranoia –dice la agencia de noticias – y mató a sus padres y luego se suicidó en la bañera clavándose cuchillos en distintas zonas del cuerpo hasta desangrarse.

El delirio con el uso de drogas es mucho más posible y en muchos casos el delirante busca, al mismo tiempo, el uso de drogas. Es el coctel más letal llamado técnicamente “doble diagnóstico” en donde la pérdida del sentido de realidad se une con el abuso y la dependencia de sustancias. Cuando aparece “la Verdad –como dicen los Expósito – nos restregamos con arena el paladar”. Aquí la Verdad es la dura noticia de una vida que no pudo ser. Por eso es tan importante la prevención en salud mental como estrategia político-social masiva ya que el uso de drogas desde los 11 años (así era con este paciente) es casi la entrada en las puertas de enfermedades graves como la esquizofrenia.

CUIDAR EL CEREBRO

Desde hace 30 años se ha incrementado el uso de drogas con una gran aceptación social y tolerancia y casi sin ningún programa preventivo al alcance de la población y si está al alcance de todos el uso de drogas. Las drogas alteran todo el sistema cerebral y “hackean” los sistemas de supervivencia que acompañan a la especie desde sus orígenes. Comer y sexo aseguran la pervivencia de todos. Ahí residen placeres fundamentales en el llamado sistema del placer del cerebro que es una estructura fisiológica y estructural muy compleja. Las drogas toman ese sistema y nada importa más que eso. Se deja al deseo sexual y la comida pasa al segundo plano. Todo pasa por conseguir la dosis mientras nos vamos deteriorando en todas nuestras funciones de atención, memoria, pensamiento y fundamentalmente perdemos motivación para las cosas de la vida y de lo social .No hay hijos, trabajo, etc.
Las drogas esclavizan el sistema de supervivencia de la especie y lo desnaturalizan. Nuestro cerebro no se creó para que consumiéramos drogas, pero estas ‘hackearon’ el sistema y crearon la adicción, nos enseña la máxima exponente de la neurociencia en adicciones Nora Volkow (Directora del NIDA –USA). Al mismo tiempo se va dañando el lóbulo frontal que es eje de la diferencia cerebral con nuestros antepasados los chimpancés.

El lóbulo frontal tiene que ver con lo más excelso del ser humano. Se lo ha definido como el CEO de nuestro organismo y el gran planificador de nuestra vida ya que ahí reside la mayor complejidad de lo que hacemos; eso técnicamente se llama función ejecutiva que rige la memoria, la proyección de un futuro, la flexibilidad, la monitorización de lo que hacemos y al mismo tiempo la inhibición de conductas que atenten contra la vida. Cuando una persona se transforma en consumidor dependiente a las drogas elige siempre mal y por eso los llamo “adictos al fracaso”. Sus vidas se van desangrando como la de ese paciente que asesinó y se suicidó embebido en drogas y delirios.

Ya no tiene la capacidad de controlar sus deseos y emociones. La corteza frontal del cerebro está dañada en diversos grados en los consumidores de sustancias. Es como un obeso que no puede parar de comer pero esta vez con drogas. Nuestro cerebro quedó “hackeado” y ya no nos responde.

CEREBROS DOMADOS

Los llamados hackers de sombrero negro (del inglés, black hat), también conocidos como “crackers” muestran sus habilidades en informática rompiendo sistemas de seguridad de computadoras, colapsando servidores, entrando a zonas restringidas, infectando redes o apoderándose de ellas, entre otras muchas cosas utilizando sus destrezas en métodos hacking. Rompe la seguridad informática, buscando la forma de entrar a programas y obtener información o generar virus en el equipo o cuenta ingresada. Las drogas alteran la maravillosa computadora que es nuestro cerebro como mezcla de estructuras y funciones químicas, eléctricas y de procesamiento de la información y los afectos.

Sobre esta idea del “hackeado” de nuestro cerebro me vienen a la memoria decenas de pacientes que luchan a pesar de sus recaídas con terapias, obedeciendo normas de conductas que nos alejen de personas, lugares y situaciones que nos precipiten a la reiteración de conductas destructivas. Acá el papel del amigo, de los padres, de las parejas e incluso de los hijos es fundamental. Cuando se ha llegado a esta etapa de recaídas permanentes con deterioros de funciones cerebrales es fundamental una “prótesis” humana durante mucho tiempo. Acompañamiento humano hasta que la persona recupere su autocontrol.

DR. JUAN ALBERTO YARIA
DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

La vida gracias a la quimica

“…la normas nos liberan de la más aterradora esclavitud como es la naturaleza pre social o asocial de los hombres; es el triunfo de la cultural sobre lo animal” (E. Durkheim-La anomia)

El lema “la vida gracias a la química “era un estandarte en la década del 70 en los pasillos y jardines de Berkeley (icono de las universidades californianas ) ahí caído el otro muro que proclamaba el Mayo Francés en donde el “prohibido prohibir era la norma “ y con los experimentos lisérgicos que auguraban la apertura de una nueva conciencia y la marihuana una estancia en la felicidad a través de una hierba se va pergeñando un nuevo paradigma en donde las drogas forman parte de la cotidianeidad. Los hechos ocurridos en el Festival de Woodstock que tuvo lugar en agosto de 1969 en Bethel (Nueva York) se agregaban a esta saga novelesca de la nueva generación Q (la vida gracias a la química) que había empezado a desarrollarse y funcionaban como un hecho mitológico y por ende fundante lo ocurrido en ese espacio en donde la música se unía a las drogas.

En realidad se anunciaba la caída del otro muro que era la solidez de la modernidad. Venía el “mundo líquido” que anunciaría en los 90 Zigmun Baumann como el más crudo y veraz lector de esta nueva era. Lo fluido reemplaza a lo sólido. Faltaba solo la tecnología como un nuevo mundo en donde rodeados de IPhone y celulares e inundados por chats, wapp, Instagram y otras yerbas para que surgiera así un nuevo ser: tecnológico, fluido y liquido sin vínculos sólidos familiares y sociales y un ser más químico ayudado también esto por los avances de la neurofarmacologia que pone las benzodiacepinas (desde el 63 en adelante) y los tranquilizantes a “la mano” del gran público. Luego aparecerá el “filósofo” de la criminalidad organizada Pablo Escobar que desde Colombia para el mundo industrializa esta nueva forma de ver el mundo y surge el aparato del narcotráfico para sostener esta huida masiva que se va propagando epidémicamente.

Generación Q (química) junto con la generación Y (en donde la informática y sus aparatos derivados de internet y la telefonía móvil) y la Generación liquida son tres hechos junto a la vigencia de la industria globalizada de la plusvalía de las drogas marcan el dialogo clínico con nuestros pacientes.

LOS PACIENTES EN ESTE NUEVO MUNDO

Mis pacientes y nuestros pacientes son reflejo de este contexto social y fundamentalmente cultural. Jorge me manda un mensaje de voz en donde me saluda por el Día del Padre (mensaje muy simbólico) y me relata que agradece la ayuda pero que su vida en el interior ha encontrado un “Paraíso” en donde con sus plantas de marihuana encuentra una salida .No trabaja en sus 30 años y 4 cigarrillos de marihuana diarios lo devuelven a una vida “vivible” (en sus términos). Mientras tanto un padre jubilado lo mantiene y luego….hay luego?…el tiempo dirá. Quizás algún certificado de discapacidad expedido por algún ente público lo devolverá al “Papá Estado” (asilos modernos para discapacitados neurológicos por el consumo de drogas) porque sus funciones psíquicas se van apagando como luces ya sin energía renovable cerebral. El cerebro no está hecho para consumir drogas más allá de los imperativos culturales. Julia tiene un conflicto serio ya que quiere rehabilitarse pero no puede ir a su casa ya que su hermano tiene plantas de marihuana .Su rehabilitación recién comienza y todavía no está preparada para enfrentar esta situación de riesgo. Los padres mientras tanto son permisivos .En realidad uno de ellos consume con su hijo y la madre está en una situación difícil ya que le falta tenacidad para enfrentar esta situación familiar. Oscar duda entre seguir a su madre que desea su rehabilitación y su padre que consume en otra localidad del país. ¿Qué hacer ¿….en realidad el consumidor elige siempre la respuesta más fácil que es el consumo.

LA CAIDA DEL PADRE

La caída del Padre en esta civilización química, liquida y tecnológica es una realidad con la fuerza de una verdad dura. La función de “Ley del Padre” en muchos casos es solo un pálido reflejo. Recuerdo que cuando estudiaba en Francia en el Centro Marmottan el maestro C.Oliwenstein me decía allá por los 80 y 90 “siempre está el padre ya sea como incierto, ausente, impotente, etc.” La caída de la función paterna está unida al declive del lenguaje como medio de confrontar, negociar o consensuar los problemas humanos. El actuar reemplaza al lenguaje, la violencia al diálogo y la química a la aceptación de lo que es y que no puede ser de otra manera. El Poder, hoy, parece ser el Poder de “los amos ausentes”; ya no se necesitan controles duros como había en la antigüedad (que culminaba en los campos de concentración sanguinarios cuando alguien no aceptaba el orden). Hoy los “poderes” son blandos y se dan por la seducción y la minimización de los riesgos del consumo .Solo hay que promover la huida como una libertad plena. Del resto se hará cargo el cerebro ya “domado”. Queda así un no-ciudadano transformado en un individuo aislado y desnudo a expensas de todos y de todo pero todo esto no sin consecuencias.

Mientras tanto la epidemia habla y la marihuana está igualando al cigarrillo en el consumo juvenil en nuestro país (datos de Sedronar en escuelas secundarias de CABA). Las plantaciones en casas y viveros especializados con mutaciones genéticas de alta concentración de cannabis es ya un dato cierto. El abuso de alcohol llega al 33,5% de la población juvenil .Ni hablar de las sustancias sintéticas como éxtasis en donde hay redes preparadas para todos los centros de diversión nocturna juvenil. En España La mitad de los nuevos ingresos en centros de rehabilitación se deben a la marihuana (datos del Plan Nacional de Drogas-2016) como fruto de la propaganda continua. En Gradiva pasa lo mismo y los brotes psicóticos acompañan este fenómeno habitualmente en adolescentes.

Quiero terminar con una reflexión sabia del Talmud (libro de discusiones rabínicas con parábolas y leyendas sobre todos nosotros) y ahí se dice en el Libro de los Principios: “Dios creo el mundo tres veces, la primera en base a la Ley y el Orden y no funcionó, luego en base al Amor y tampoco funcionó; luego por fin funcionó cuando lo hizo sobre la base de la Ley, el Orden y el Amor”. Verdades quizás olvidadas en este mundo líquido, químico y puramente tecnológico.

DR JUAN ALBERTO YARIA
DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones

Ignorandonos

“…la clientela del cannabis es la de los desesperados” Baudelaire

Estamos en una epidemia en donde arrasando todo limite corporal y psíquico se desgajan vidas y promesas que quedaron solo en lo incipiente mientras desde los púlpitos de la “progresía” se pregona el “consumo cuidado de drogas” ignorándose asi nuestras vulnerabilidades incluso genéticas o de personalidad o familiares o sociales y así podemos seguir hasta incluso abolir, también, en fin a nuestro sistema nervioso que no fue precisamente educado para absorber drogas.

No somos “homo sapiens” como nos enseñan los manuales de Filosofía sino “homo incipiens” al decir de Ortega y Gasset o sea una promesa, una apuesta a lo excelso, a lo santo, a lo genial, a la gran humanidad o por el contrario la frustración de este futuro cayendo en la muerte prematura, la insignificancia de una vida dedicada a “fetiches” que serían la materialización de un vacío que no podemos colmar con palabras, sentidos, relatos, o sea con cultura. La droga entra ahí; es el fetiche que te prometen desde los narcos hasta los nuevos feligreses de la progresía de la cultura en donde desde un supuesto discurso de izquierda se cae en el “conservadurismo” más extremo.

La cocaína y sus sucedáneos la efedrina metida en pastillas mezcladas con alucinógenos , las meta-anfetaminas superadas con distintas hierbas en sus mezclas diseñadas desde los paraísos mejicanos o de la frontera americana por distintos “Breaking Bad” llegaron a nuestras tierras y prometen el Paraíso o sea la superación de todo límite. Un paciente me decía en una silla de ruedas que cuando la probó por primera vez sintió “…esto es el Paraíso”. Superó los límites pero el cerebro con su accidente vascular lo sujetó a un límite de por vida. El narco y la cultura “progre” con sus múltiples acólitos y monaguillos promete la superación del límite que marca cada instancia vital. Solo “no hay que pasarse” nos recomiendan desde el púlpito. La omnipotencia triunfa sobre el límite. Desconocen el papel del límite en el cerebro que son los centros de control de impulsos que quedan dañados por el consumo. De ahí al descontrol hay un solo paso y el adicto es des- control. Un paciente me decía:”…ya ni 20 grs. me alcanzan” luego de una crisis cerebral que lo llevó a terapia intensiva.

Muchos hoy lo hacen como ese médico de terapia intensiva que recuerdo cuando sus compañeros lo trajeron a Gradiva encerrado en un baño casi inconsciente. Sigue la enfermera que en su afán de estar “lúcida” y de apagar el dolor del límite que es la muerte usa anfetaminas. Lo continua el anestesiólogo mimetizado con los anestésicos que da a su paciente (gremio junto con los cirujanos de mayor consumo) y tratando de seguir operando superando sus fuerzas físicas. Se calcula que el porcentaje de enfermeras y médicos adictos al alcohol o a las drogas en Estados Unidos va de un 10% a un 14%, un porcentaje similar al de la población en general. En nuestro país seguimos el mismo camino.

VOLVER A LA PALABRA

Quizás debemos volver a la verdadera filosofía por que como nos enseñaba Karl Jaspers (figura de la psiquiatría y la filosofía del siglo XX) desde la Alemania donde fue perseguido en la época de Hitler de “no aceptarse el limite el hombre se pierde a sí mismo, cae en el falso encadenamiento de las ilusiones cualquiera”. Heidegger nos decía que no podemos huir de la circunstancia como el ser ahí que nos acompaña como sombra todos los días ; es imposible huir nos dice y si lo hago aniquilo mi propio ser .La droga intenta hacer posible esta huida. Así el hombre renuncia a ser “homo incipiens” o sea renuncia a sus posibilidades como nos enseñaba Ortega. Y así surge en términos de otro grande de la filosofía del siglo XX y XXI Edgard Morín el “homo demens” (el bárbaro) que reemplaza al “homo sapiens” y al “homo incipiens”( el hombre como posibilidad infinita). Llegamos así a ser un anónimo, vamos perdiendo nuestra identidad y desde el “barra brava” hasta los post-modernos miembros de las diferentes manadas en discos, bolsas de acciones, oficinas o en los distintos aguantaderos alimentados por “dealers” con sus “delivery” a la mano en domicilio.

Tiempo de crisis de los lenguajes del encuentro en la vida familiar, de las intimidades profundas, de los reinos de lo inauténtico en la fachada de los múltiples personajes que tenemos que representar como una obligación. Tiempos de vacío .Lo hace el camionero para llevar la mercadería. El representante de bolsa, el policía que negocia con un joven adicto una dosis para salvarlo, el cirujano para despertarse para otra operación , el cantautor para hacerlo mejor, el joven aprendiz de guitarra para mejorar su condición , el “plomo” para seguir la gira de varias horas en las noches de concierto, el camarero y el mozo que además toman el “taco” que queda de la botella , el recolector de basuras en su sitio antes de trabajar, el concejal o el diputado o el senador para representarse mejor en el “espejito” de la televisión que lo reflejará, el periodista para ser más incisivo y con una capacidad de réplica pero por supuesto sin comprender al otro y sin escuchar. Lo hace la prostituta que además ofrece a su parte-naire un poco como parte del precio. Podemos seguir así. Son tiempos de epidemia.

Volvamos a la filosofía porque ahí está el sentido y el lenguaje que es lo que nos salva del vacío; y nos enseñaba Octavio Paz:” después de miles de años de filosofía y religión quedamos a la intemperie en la era del marketing y la tecnología; esta ausencia de filosofía es el germen de la intemperie masiva”. El narco llena esta inermidad simbólica y la “progresía” aplaude este momento. Mientras tanto la epidemia avanza y seguimos echando “nafta al fuego”. O como nos decía Baudelaire que podemos esperar si “la esperanza solo se encuentra en la botella”.

DR JUAN ALBERTO YARIA
DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

El problema de la marihuana

“…para algunos la transgresión está en la categoría de Ley” (J.Milmaniene-psicoanalista)

En nuestro país se está discutiendo en ámbitos legislativos  el problema de la autorización de importación o fabricación por laboratorios de ciertas moléculas de la planta de cannabis sativa para el tratamiento de ciertas patologías terminales y que permitan aumentar la calidad de vida de los que la padecen: dolores crónicos, epilepsias refractarias, reducción de náuseas y vómitos y enfermedades con espasticidad  entre las más importantes.

Concretamente se ha comprobado que el aceite de cannabidiol (uno de los ingredientes de la planta) provoca mejorías en las epilepsias refractarias. El 70% de las epilepsias responde a la terapéutica médica convencional y el 30 % no e incluso en muchos casos se apela a una solución quirúrgica.  Una de cada 200 pacientes está afectada por la enfermedad epiléptica (las refractarias a los tratamiento es mucho más baja). Con relación a las convulsiones que produce la epilepsia refractaria  se observó una reducción mayor o igual al 50% en la frecuencia de las mismas  en el 47% de los pacientes tratados con CBD o su asociación con THC (derivados de la planta de cannabis). Por lo tanto se considera que puede ser considerada como una alternativa co-adyuvante en el tratamiento de estos pacientes.

La evidencia hasta hoy en estudios controlados, demuestra que en las encefalopatías epilépticas, en el 30-50% de los pacientes tratados con cannabidiol junto con los otros tratamientos, reducen las crisis a 30-40%. En el 70% de los casos del grupo, no se presentaron modificaciones, mientras que en el 10-12% se presentaron efectos adversos severos. Hasta hoy no hay evidencia que el cannabidiol pueda salvarle la vida a nadie (Informe del Conicet).

Nos podemos  preguntar  cuál es el problema para que esto se autorice por las vías médicas a través de la ANMAT (órgano de regulación de los medicamentos dependiente del Ministerio de Salud). Es lo mismo que se hace con el uso de morfina para pacientes en  estadios críticos. Hay una regulación con recetas determinadas para llegar a un uso médico. Aparentemente no habría dificultades porque  ya que en otros países se hace.

LOS SOFISMAS A IMPLANTAR

El problema es que sobre esta base se incorporan otros argumentos en donde se busca la legalización de la marihuana. Del uso médico para ciertas enfermedades se salta al uso corriente. Negamos el grave problema epidemiológico (vivimos en una epidemia de consumo de drogas) e incluso algunos legisladores avanzan sobre el cannabis libre y sin control estatal con auto cultivo en las casas. El auto-cultivo está ya haciendo estragos en nuestro país (muchos consumidores viven cultivando sus plantas y así se van disociando del mundo). Otros ya opinan que del cannabis medicinal y regulado por médicos especialistas hay que saltar a la liberación de todas las drogas.

Algunos  legisladores olvidan que el 9 % de los consumidores va a desarrollar una adicción (informe del NIDA-Instituto de drogas de USA).  Además este organismo señero en el tema de drogas nos enseña que el riesgo sube al 17% (uno de cada 6 personas) entre aquellos que comenzaron a consumir marihuana en la adolescencia y la pubertad como hoy claramente sucede en nuestro país y aumenta del 25 al 50% en los que la consumen a diario.

La marihuana es adictiva y máxime con los índices genéticamente manejados, hoy,  de mayores dosis de alucinógenos en las plantas. Los que están en mayor riesgo son los que tienen un historial familiar de enfermedad mental y los que han sufrido abuso físico o sexual.

Los accidentes automovilísticos aumentan en los consumidores de marihuana (36 % de los conductores que habían consumido drogas eran con marihuana) .Resultaba más difícil medir las distancias y reaccionar ante las señales visuales y auditivas de la carretera. Algunos legisladores deberían comprender que la marihuana está íntimamente relacionada con el fracaso escolar. La atención, la memoria y el aprendizaje se deterioran .La motivación baja enormemente y triunfa la apatía y el distanciamiento de la realidad.

Al mismo tiempo hoy todos sabemos que la marihuana desencadena psicosis y trastornos severos de pánico .Las enfermedades psiquiátricas están ahí y lo vemos en muchos jóvenes.

MITOS

Quiero por último derribar –desde mi punto de vista – dos mitos: a. la venta libre de drogas elimina el narcotráfico; muy por el contrario aumenta las posibilidades del mismo. Se bajan los precios, no se pagan impuestos y se trabaja sobre la aceptación social del consumo o sea de las necesidades ya instaladas socialmente y se aumenta el consumo global y esto está sucediendo en Oregón, Colorado, California y Washington e incluso los narcos la exportan a otros Estados de USA; b. la marihuana forma parte hoy  de un “combo” donde progresivamente van llegando otras drogas.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA –Rehabilitación en Adicciones. 

La vida es una fiesta

“…hay una trampa que encubre la extrema permisividad educativa” Z.Zizek.maestro en filosofía y psicoanálisis 2008

Es la portada de un programa radial  matinal muy entretenido en donde en distintos momentos se repite “la vida es una fiesta” desde una voz en “off”. Fiesta en su doble acepción de alegría y diversión pero al mismo tiempo de huida ya que muchos aspectos de la realidad son muy críticos.

No es la fiesta que pregonaban los antiguos en donde ésta es la primacía del ocio sobre el neg-ocio. El ocio era la fiesta de lo espiritual sobre el automatismo del trabajo y los negocios.  Momento –por ende- de contemplación y encuentro sobre todo mediado por alguna llamada bebida espirituosa (como en la antigüedad se llamaba al alcohol) pero solo como “mordiente” para la apertura de ese encuentro fundante que tanto se privilegiaba como corte de una semana de trabajo.

En mi consultorio veo otra fiesta o los residuos de lo que en lo bíblico se describe en “Sodoma y Gomorra” o desde el psicoanálisis se describirían como el bacanal del Ello donde se abole y niega toda Ley. Me encuentro así con José .Años de fiestas electrónicas  ahora en sus 25 años lo encuentro con daños en el cerebro que repercuten en su pensamiento y en su juicio de realidad. José pertenece a lo que hoy se denomina Generación “Q” (química) con las drogas “a la mano” para usar en cualquier situación. No son tiempos de charla (además con quién?), de terapia; son horas químicas en donde este recurso fue banalizado y despojado de todo daño por la cultura de la aceptación de las drogas.

GENERACIONES “Q-Y-X”

En la Generación “Q” estar en una fiesta es haber ya pasado por la prueba del alcohol y el cannabis  y haber “consumido” la propaganda del uso de “drogas recreativas” como el éxtasis, cocaína , GBH, Popper,etc. ¿Cómo conciliar el sueño después? . Ahí aparecen las benzodiacepinas. ¿Cómo lograr la erección? Ahí aparece el Viagra. José se había transformado en una “bolsa química”.  Tiene 2 hijos de los cuales no puede hacerse cargo frutos de noches que describía magistralmente Federico Fellini en “Las Noches de Cabiria” (1957).

Ante mí está con un cuadro neuro-psiquiatrico de Anosognosia: “… no comprende, perdió la parte central de su ser pero él no lo sabe, desapareció sin saberlo  no sufre ni lamenta su pérdida”; así nos dicen los manuales y es un ausente ante mí. Desapareció su lóbulo frontal y quedó así.

José parece ser el producto condensado de la Generación “Q”; así hoy hay miles. Nos preguntamos si hay reacción social ante esto; parecería que no. Somos productos de la Generación Y en donde lo tecnológico prima .Vivimos rodeados de celulares, IPhone, Instagram, twitter, Facebook  en donde el Otro y los otros son solo una sombra.

Importa la comunicación en la “nube informativa” en muchos casos en el anonimato. Lo importante no estar solo y a la intemperie .El destinatario es diferente…lo cierto es que alguien o alguno conteste. El nació entre los 80 y 90 donde la tecnología nos inundó pero con un gran debilitamiento afectivo y de sostenes para el crecimiento (familia, escuela, etc.). En la Generación que mencionamos como  “Y” desprenderse de la casa familiar es difícil .Poco trabajo, precarización, contratos temporarios, tasas desempleos altos.

Nosotros como padres quedamos sujetos a ese boom de consumismo y nos  convertimos  en la Generación “X” (somos los padres nacidos entre los 60 y fines de los 70). El consumismo disolvió vínculos y fue un aliado de la tecnología en la caída de toda certidumbre de amparo. Ahí empieza la llamada vida “vida liquida” que magistralmente describió Z.Baumann. En la Generación “Q-Y-X” todo es más precario desde los sostenes afectivos afectivos hasta el trabajo.

MUNDO LÍQUIDO

Las viejas costumbres ya parecen  no funcionar, todo ha perdido continuidad; prevalece la incertidumbre que parece ser la única certeza que tenemos. Nada es sólido .La vida es un experimento constante y las drogas surgen ahí. Lamentablemente propagandeadas y alabadas cuando desde la educación social pueden brindarse herramientas que permiten antagonizar los conflictos de la vida  de otra manera y con menor daño y a pura ganancia.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA –Rehabilitación en adicciones

 

Narco cultura

“LAS DROGAS PARECEN SER EL ACEITE QUE PERMITE FUNCIONAR A TODA LA MAQUINA SOCIAL, SI DESAPARECERIAN SURGIRIA UN CAOS, UNA HECATOMBE DE LA SOCIEDAD…” AMANDO VEGA FUENTES—LA ACCION SOCIAL  ANTE  LAS DROGAS-ESPAÑA

Desde varios meses la opinión pública se sintió conmovida por documentos  que surgieron desde distintos sectores institucionales sobre el avance del narcotráfico en la sociedad argentina. El descubrimiento de bandas, la lucha entre grupos criminales, el copamiento de territorios, la explotación de los pobres en el comercio, la utilización perversa de menores para distintas instancias del tráfico, el desafío y la superioridad de las fuerzas criminales sobre las fuerzas del Estado es un dato que saltaba a la vista. En realidad desde hace años venimos alertando sobre lo ya difícil de dejar de ver: el avance de la destructividad de las drogas en la sociedad. Pero   no solo importa el narco-negocio del cual dan testimonio crímenes con el sello de ajustes de cuenta. Es, también y fundamentalmente, la narco-cultura lo que nos debe interesar ya que ésta   es la que sustenta al narco-negocio generando un conjunto  de representaciones sociales para hacer posible el comercio de las sustancias y progresivamente se va instalando una epidemia, o sea una masa de población necesitada de las sustancias.

LA CONSTRUCCION DE UNA EPIDEMIA

La narco – cultura en el mundo genera un marco de representaciones sociales que van a sostener el consumo masivo. En la historia de las drogas podemos citar las siguientes características de la industria del marketing que fundamenta el narco – negocio:

1. Hay grupos o personas más vulnerables por edades, desorganización o inexistencia de familia, situaciones de amplia desorganización social  y también por vivir en lugares en donde la venta de sustancias está libre y que van a ser las primeras en entrar en un consumo  indiscriminado, así jóvenes con dificultades en su identidad, menores en situación de calle  empiezan a conectarse con el uso de sustancias;

2. Oferta impune de  drogas con multitud de “dealers” o “punteros” en todos los barrios de desde una “villa” hasta los más selectos “countries”. La industria de las drogas opera desde la planificación territorial con un amplio dominio de todos los territorios;

3. Se constata una ley económica en donde el exceso de oferta potencia la demanda y precisamente la propaganda encubierta de la banalización del daño está al servicio de ésta se  fundamenta en un consumo meramente recreativo y sin ningún tipo de riesgo;

4. Se va creando por la naturalidad del consumo una aceptación social del mismo y se busca  por todos los medios posibles (sociedad mediática, grupúsculos de intelectuales alejados habitualmente del tratamiento de estas problemáticas, “opinadores” variados)  un ataque frontal a la noción de daño  tratando de implantar la noción que  las drogas no dañan,  operando de esta manera  no solo sobre la población vulnerable sino también sobre los educadores en general (padres, maestros, etc.);

5. se promociona una química inocua del placer  y por  último en todo este proceso de marketing del consumo y del incremento de narco-negocio es fundamental la población juvenil por el potencial de imitación y de identificación de conductas entre pares   Las  drogas, entonces, ya no dañan ya que esto es lo que circula por las vías mediáticas de enseñanza e instrucción (información que es des-información)  ; las normas son solo represivas y los valores pertenecen a la falsedad del mundo “careta”. Tener las drogas “a la mano “es una señal de liberación y así  se van dando  consignas que permiten que una gran masa de jóvenes se hipnoticen y encandilen su conciencia.

En todo este proceso de implantación de otro ESTADO (con más fuerza que el otro y con la abolición de la Ley como norma)  sobre el Estado es fundamental escindir y diferenciar  el uso de drogas. La primera estrategia de implantación del negocio es separar a la marihuana del resto de los otros estupefacientes. Esto está ocurriendo con la marihuana. Todos sabemos que la marihuana está dentro de un “combo”. Es ínfima la población que consume solo marihuana. Hoy la población consumidora usa casi todas las sustancias, incluso los más jóvenes. Es habitualmente una droga de iniciación y luego es solo un condimento para el consumo de otras drogas, pero se la promociona como inocua y como la cara profunda y auténtica que tiende a desenmascarar la llamada “sociedad careta”. Hay una utilización, acá, perversa del lenguaje ya que se presume que por medio de un agente que intoxica  se develarán rasgos “conservaduristas” de la sociedad cuando, precisamente, las drogas sirven al proceso de no- cambio de una sociedad o sea a mayor “conservadurismo”.

TRABAJOS CIENTIFICOS Y MARIHUANA

El doctor Ricardo Negrete, médico psiquiatra argentino radicado en Canadá (Universidad Mc Gill) estudió el desencadenamiento de la psicosis esquizofrénica en poblaciones usadoras de marihuana y en no fumadores de este alucinógeno y alterador de los estados de conciencia. La esquizofrenia es la más grave de las enfermedades psiquiátricas que lleva a una cronificación y aislamiento progresivo de la persona de su medio social.

En el mundo hay un 1% de enfermos esquizofrénicos independientemente de las etnias o de las distintas posiciones sociales. Estudió 3 grupos de jóvenes en Canadá, Alemania y Francia. En los no fumadores de marihuana se mantuvo en el 1% de patología esquizofrénica habitual. En los fumadores subió de acuerdo al país de un 4% a un 7%. Desde el punto de vista sanitario el consumo de marihuana potencia la psicosis esquizofrénica, demuestran los trabajos. ¿Por qué muchos pretenden liberalizar una sustancia que daña?.

El antídoto a las operaciones mediáticas de control social de las poblaciones basadas en un gran financiamiento económico es apostar desde el Estado a la educación preventiva de todos los estamentos sociales.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR DE  GRADIVA Rehabilitación en adicciones 

La dimision de los adultos

No puedo pensar en ninguna necesidad en la infancia tan fuerte como la necesidad de la protección de un padre“. Sigmund Freud.

Jorge parece ser  un símbolo de la Argentina de hoy en el tema drogas. Lo conocí hace dos años. En sus 17 años vivió todas las contradicciones del mundo adulto en relación al consumo de alcohol y drogas .Vive en un barrio periférico cercano a una Villa de emergencia. Desde chico vió compañeros de juego en consumo y los arreglos entre los jefes de calle policiales  y los vendedores. Su padre murió entre vahos de alcohol y sobredosis.

En la escuela no tocaban temas de prevención y cada tanto le mostraban películas de los que se llamaban el plantel oficial de locutores de las nuevas políticas y  en donde se relataba que  había una posibilidad de “consumo cuidado”. Aprendió que el café y el cigarrillo tenían la misma entidad que consumir marihuana y  a hacer –el llamado-“uso recreativo de cocaína y éxtasis”. Desde pequeño fue adoctrinado que “se igual” (diría Minguito Tinguitella) una cosa que la otra. No le enseñaron que tenía un sistema nervioso en desarrollo y que el cerebro no está apto ni está hecho para consumir drogas. Daño palabra rara en el lenguaje de la educación. Drogas y daños jamás. Si reducción de daños o sea cuidarse, “no pasarse”. Mentiras repetidas que como dijo Goebbels se transformaran en verdades defendidas con fanatismo.

Edad, vulnerabilidades genéticas (tema hoy clave que en algún momento trataremos), personales, familiares, sociales; todo esto no figuraba en el lenguaje del cuidado de los jóvenes. Todos tenemos vulnerabilidades desde que nacemos. La educación nos ayuda a aceptar estas limitaciones y a reforzar nuestras fortalezas. El sistema nervioso no existe en esta concepción así como el funcionamiento de esa maravillosa orquesta sinfónica de miles de millones de neuronas que se transmiten entre sí como sustancias químicas y energía eléctrica así como información (con la educación como eje fundamental). Las palabras hacen al cerebro también y precisamente el lóbulo frontal es la sede de la cultura y  del despegue del mundo de los simios .Esta estructura fundamental termina de madurar a los 25 años y las drogas dañan este “plus” de humanidad que tenemos.

PREVENCION SIMIL DE REPRESION

Prevención, en esta concepción, era sinónimo de lenguaje represivo de los poderes dominantes. Hablar, orientar, conducir eran una represión. Delirios sistematizados que se fueron transformando  así en un discurso dominante.    Educar que es etimológicamente “parir” lo mejor de cada uno de nosotros  era solo un exterminio de la libertad cayendo entonces todos en un relativismo en donde la “nada” surgía como único horizonte posible.

Escuchaba a Ernesto Sábato en un reportaje realizado en los años 70 en la televisión española y repetido bellamente por el canal Encuentro con reflexiones maravillosas sobre la función del Padre en la sociedad; hablando de su padre decía   que la relación con él  no era con  un par (no eran  amigos); la relación- decía el maestro de las letras- es asimétrica en donde el límite se da la mano con la contención. Todo esto ha caído y entonces el maestro, las autoridades y los padres mismos han dimitido de su rol asimétrico. No hay transmisión o la transmisión son disvalores en donde la “nada” y el “vacío” se entronizan.

Si bien la sociedad de medios y tecnológica hace simétricos todos los mensajes como un gran Google “a la mano” hay lugares claves para el porvenir del ser humano en donde esto es diferente: el vínculo padres –hijos, maestro – alumno en el aula, profesor-alumno en la universidad o en el hospital y también el  vínculo médico-paciente. Ahí surge un mundo de vivencias –de corazón a corazón- que es el vehículo del aprendizaje de lo humano. Lo otro es solo información. Pero el hombre necesita para ser hombre formación.

LA TERAPIA COMO LA POSIBILIDAD DE SER LIBRES

Recibo a Jorge ya “adoctrinado” desde pequeño en el consumo y sin esperanzas de poder salir de su situación. La realidad de la adicción es que el paciente se vive como un “condenado a perpetua”. Teme y siente que no puede salir. Ese es el mayor “logro” de la adicción implantada: no hay salidas. A su alrededor ve en  el barrio compañeros presos, muertos en accidentes o sobredosis, con enfermedades invalidantes. No hay salida posible y estos adultos profesionales que nos hablan son solo  unos “monigotes” como aquellos que nos hablaban que el tema era solo “cuidarse, no pasarse”. Nuestra palabra como especialistas está devaluada, nos miran bajo el prisma de mayores poco creíbles. Ya tiene un hijo en sus 17 años  y su suegro es también es  consumidor y está internado. Su cuñado tiene un vivero de marihuana en su casa. Varias generaciones comprometidas  mientras el retoño de pocos meses observa ese espectáculo de deterioro.

Jorge se pudo recuperar pero tratando  a varios; desde el suegro, el cuñado, la mujer del paciente y a otros  más  limitando los contactos con  familiares “dealers” que había. Hoy es común tratar un conjunto humano comprometido. Llevó meses y meses desatar esta “galleta” de confusiones y síntomas. Pero el principal “embrollo” nació en la educación escolar, barrial, cultural. Perdimos esa lucha. Triunfó en la Argentina la banalización del consumo. Hoy en plena epidemia y pandemia en muchos barrios tenemos que enfrentar las consecuencias. El discurso que se implantó fue que el consumo no tiene consecuencias: “si no nos pasamos”. El punto débil de esta concepción relativista es que el cerebro no acepta la manipulación química  y no está diseñado para eso; y ahí el lema de Alcohólicos Anónimos se hace cierto en los adolescentes: “una copa es mucha y cien son pocas”. Hoy las consecuencias están a la vista.

DR.JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones 

El triangulo de las Bermudas

“…lo que hace falta es someter a las circunstancias, no someterse a ellas “Horacio-poeta latino

Una mamá me sorprendió hace dos años con un abrazo; al lado de ella su hijo un joven de no más de 16 años observaba sonriente esa muestra efusiva de cariño. Era un abrazo de agradecimiento. Me anunciaba que se iba con su hijo a Italia. Una hija se casó con un italiano que tiene campos de olivo y se llevó a su cuñado a vivir ahí en la campiña del norte de Italia. Su alegría era inconmensurable y la de Luciano también. Me decía repetidamente “…salimos del triángulo de las Bermudas”. Le pregunto porque y me respondió que estaban a metros de “Puerta de Hierro”. No era la quinta de Perón en Madrid por supuesto es una Villa de emergencia en la Provincia de Buenos Aires. Forma parte del “Planet of the Slumps” (planeta de las villas miserias del mundo) término acuñado por el geógrafo Mike Davis. Puerta de Hierro, ubicada en La Matanza, es una de las 1000 villas de emergencia de la Provincia. Viven en todos esos conglomerados 2 millones de personas o sea casi el 10 % de la población. En “Puerta de Hierro” un tercio de las 500 viviendas vende Paco. Ahí en la estación Villegas del Belgrano Sur se huele “Infierno” parecía decirme esa mamá esperanzada. Su hijo estaba “limpio” me repetía y ahora estudiaba viviendo en nuestra comunidad terapéutica. Su casa era un residuo triste de las secuelas del Infierno en la tierra; dos hijos presos, varios en las cadenas de la prostitución: el grito de alegría parecería ser el de una salvación. Alguien se salvó. La militarización creciente de este territorio no aseguró nada. Crecían los puestos de venta me lo decía en el 2013.

Nosotros decimos que en el tema de las drogas hay tres elementos que son concurrentes: sujeto, agente y contexto. El sujeto es la persona; pero como nos enseñaba Ortega y Gasset “no soy sin mis circunstancias”. Necesitamos como dice Horacio (poeta latino), citado anteriormente, someter esas circunstancias y eso es la cultura decía Ortega. La cultura es como un “salvavidas” nos decía él .Evita nuestro naufragio en el mar de la vida.

Mis circunstancias son el barrio donde vivo, la cultura y moral predominante en una ciudad, sus líderes, la corrupción imperante, la cantidad de escuelas y por supuesto la Ley que predomina . El sujeto quedó bloqueado en Luciano, no pudo madurar en sus fases evolutivas. Una familia inficionada por el abandono y un barrio en donde desde el futbol hasta la escuela estaba invadida por la venta de drogas (único modo de ascenso social y de descenso a la vez a la marginación y a la explotación) . Salir de ahí cuesta. Muchos hijos de esta madre esperanzada viven en los calabozos de la marginalidad y sus vidas oscuras casi seguramente no encontrarán otro modo de vida más que la penumbra de la tristeza vital.

El agente químico y el contexto asfixiante eran más fuertes que el desarrollo de un sujeto hacia la plenitud de su libertad. Digo siempre que la comunidad terapéutica para muchos hoy es una segunda escuela .Una segunda oportunidad pero como escuela de vida, valores, de educación emocional y de valores. Los actos médicos de desintoxicación y de superación de los síntomas psiquiátricos son una primera etapa para que los pacientes se pongan en contacto con una vida que está más allá del “Triangulo de las Bermudas”.

LIQUIDAR LO HUMANO

El Triángulo de las Bermudas, término que utilizó tan gráficamente esta mamá, es en el imaginario mundial el símbolo de lo que “traga”, “chupa” y en donde las fuerzas de los huracanes de la vida, en este caso, aniquilan todo lo que encuentran. Término creado por un literato de ficción Charles Berlitz con su célebre libro titulado precisamente “Triangulo de las Bermudas”. Triángulo equilátero entre el Océano Atlántico, las Islas Bermudas , Puerto Rico y la ciudad estadounidense de Miami de 1.600 kms. De lado y de un millón cien mil kilómetros cuadrados de superficie. Los accidentes que cuenta Berlitz son mínimos frente a las 120 millones de naves que circulan por ahí. Pero lo importante es lo que ha quedado en el mito popular: hay zonas peligrosas que te atrapan y te chupan. En esos territorios humanos es difícil crecer. La fuerza del contexto es superior a las posibilidades del sujeto en maduración. El agente químico (drogas a la venta ) en la puerta de las casas y el contexto sin Ley más que la de la mafia y la corrupción impiden el desarrollo humano. Una fuerza externa de la cultura como es una comunidad terapéutica ayuda a ver otros mundos posibles. El descubrimiento de esos otros mundos posibles es milagroso para estos muchachos y en estas familias opera como un milagro: hablar, ser escuchado, relatar su propia historia, llorar, aceptarse, sentir y devolver esperanza.

LLEGAMOS TARDE

Jorge vivía en otro “Triangulo de las Bermudas”; acaba de morir. No pudo salir de ahí. El set de televisión y las fantasmagorías de la producción televisiva con el plato siempre lleno de cocaína para rendir más y al mismo tiempo hundirse más fue más fuerte que la palabra de la cultura que implica un tratamiento. Los triángulos de las Bermudas están en varios lados. La fuerza del contexto es grande en personas muy vulnerables .Jorge era un vulnerable. Como no consumir en largas horas de espera en un camión de exteriores y más cuando la melancolía lo seguía como una sombra desde pequeño; llegamos tarde me dije. Muchos años de consumo inveterado y de un contexto voraz que lo llamaba y ahí es donde el sujeto (la persona) ya no tiene respuestas. Su motivación a la vida había quedado embargada, su capacidad de aprendizaje deteriorada así como su poder decisional y la memoria. Triunfó el autómata con su cerebro automático como aliado (zonas más primitivas que activa el consumo crónico de drogas y alcohol).
La transformación de ciudades abyectas y deplorables es un acto de política de salud y política integral de empleo y seguridad. Es una tarea pendiente .En lo nuestro (prevención de adicciones) estamos lejos .Triunfa la decadencia. Cae la vida. La aceptación social del consumo y la banalización de las consecuencias ha triunfado como herramienta cultural .Por ahora solo queda tratar como a esa familia de Luciano que lograron estar fuera de Puerta de Hierro por esos azares de la vida y de una buena Obra Social. Muchos están –todavía – atrapados en distintos Triángulos de las Bermudas.

DR JUAN ALBERTO YARIA
DIRECTOR GENERAL GRADIVA –Rehabilitación en adicciones

Cerebros Chatarra

“Hay una industria floreciente que es la producción en serie de cerebros “chatarra” “(Fernández Dadam y O. Panza Doliani)

Hace unos aprendí mucho cuando un ex dueño de boliches en zonas del conurbano me explica que todo es a “tranquera cerrada” ya que el negocio funciona desde la concesión hasta lo que se vende adentro además de las entradas, incluyendo el agua mineral. Hablábamos de la tragedia ocurrida días atrás. Cuando salí de esa charla ocasional fue como haber salido de una sesión terapéutica en donde empezamos a comprender una parte de nuestra vida o cuando un profesor o un filósofo nos enseñan a ver realidades que hasta ese momento eran ignoradas. Es el paso de lo aparente a lo esencial. Son conocimientos que mutan nuestra percepción y entendimiento del mundo.

Mi interlocutor estuvo dos años preso (esto fue hace diez años) por no querer vender drogas en su establecimiento nocturno luego de una causa que le armaron elementos de la corruptela del conurbano (instancias judiciales, policiales y otros negocios de la noche) y lo salvó un periodista que estaba frente a mí que dio a conocer esta situación y un ministro digno que lo coloco en una cárcel protegida mientras se desataba la maraña jurídica que le habían armado.

Todo es a “tranquera cerrada” me decía en donde desde cerrar las canillas hasta todo lo que se vende está ya pautado como la ganancia del negocio.

Adentro de la “tranquera” hay “seres humanos”; no precisamente ganado o soja. Mientras tanto me consultan por razones profesionales por un jovencito de una villa de los márgenes de la ciudad que ganó dinero con el cántico entre los danzantes repartiendo a grito vivo los diversos productos que esta góndola del vacío humano proponía:”keta” (por ketamina), meta (metanfetamina), éxtasis, etc. Su voz era casi inaudible pero sus bolsas eran lo visible mientras se hacían las danzas rituales. No lo pude atender porque su presencia fue tan fugaz como cuando pasaba por los caminos de este “desierto” de vida que era ese espectáculo monótono y ruidoso. Él era un “soldadito” contratado para repartir las golosinas preciadas. Uno de los tantos me llegó a decir. No puede entender quién era, que le pasaba .Todo fue fugaz quizás como su vida.

LOS “SOLDADITOS”

Jorge-otro padeciente- me cuenta que era un “soldadito” en sus 16 años y ahí vuelvo a sentir la iluminación que produce entender de otra manera la realidad .Me hablaba de una organización militar en un barrio carenciado. Ser “soldadito” era una escala dentro de una estructura militar dentro del circuito de venta y distribución. Hoy en recuperación y tratando de salir con la ayuda de sus padres de ese mundo subhumano me cuenta el orgullo que sentía cuando le habían dado un revolver (la paga era dinero y drogas), delante de él estaba el vendedor, luego el narco barrial y el “dueño de la pelota” estaba afuera garantizando la provisión. Cuatro jerarquías asegurando la distribución. Él era el que “daba la cara “y el que tenía el riesgo mayor. Su vida era un “resto” ya que con su identidad de “nadie” en los vericuetos de esos barrios nadie iba a preguntar por él. Era un reciclable que podía ser rápidamente intercambiable.

Tanto el ex bolichero como Jorgito me enseñaron que hay estructuras militares que organizan desde grandes eventos hasta la venta barrial. Nuestros conocimientos profesionales son muy pequeños ante la dimensión de estos hechos. Hay una mega estructura en donde el otro es un mero cliente intercambiable. Nosotros, los profesionales, tenemos otros valores en donde no hay clientes sino seres que padecen. El padecimiento es nuestra tarea. Mientras tanto hablo de lo sucedido en el mega evento de Costa Salguero con un grupo de pacientes mujeres en recuperación (alrededor de 30).Fue un grupo largo de casi dos horas. Les pido que hablen de ellas en relación a esta noticia.

Ahí se incorpora la dimensión del trauma o sea me hablan de sus heridas. Surge que muchas de ellas también vivieron situaciones similares: confusión, delirios y alucinaciones en pleno baile, aparecer tiradas en otro lado sin recordar cómo (en muchos lugares se sacan el problema de encima dejándolas a la vera de una ruta). Otras fueron secuestradas por redes de psicópatas como mercancía para conseguir dinero de los padres o de otros. La violación también estuvo presente. En estos márgenes del Poder psicopático la maldad y el sadismo son comunes. Es la filosofía y el hacer de los torturadores lo que se vive y relata. Historias que hoy nos suceden como sociedad .Las heridas emocionales que quedaron llevan años suturarlas. Mucha terapia, hablar, llorar y proyectar una vida deben surgir desde el fondo de la desesperanza en que quedan.

JOVENES VIEJOS

Mientras tanto nuestros amigos profesionales citados más arriba nos dicen:
1. Entre las 22.00hs y las 6.00hs el cerebro modifica sus actividades metabólicas integrales influyendo y gravitando con vulnerabilidades a las sustancias tóxicas. Las graves expoliaciones provocadas a todo el organismo comenzando por el cerebro, no se compensan, creencias aparte, con el agua ilimitada del baño, ni con las botellitas caras.
2. La “mega venta” como estructura de dominación va generando “cerebros chatarra” o sea nos vamos “senilizando” (el cerebro decae en su funcionamiento y hay un envejecimiento precoz): decae la memoria, la atención es dispersa y no podemos enfocar una tarea, el pensamiento no puede abstraer y nos persigue una irritabilidad permanente fruto de la imposibilidad de pensar y con una ansiedad libremente fluctuante permanente. Encadenamos nuestra motivación, nuestros aprendizajes futuros y nuestra capacidad de decisiones que se va transformando en buscadora de fracasos permanentes. El cerebro “chatarra” responde a la voz de mando .Es el nuevo esclavo de los campos de concentración esta post-modernidad vacía; pero creen ser libres. Nuevos refugios de la alienación.

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

La indigencia y las adicciones

“…pensaba que la planta de marihuana era Dios que estaba ahí “(reflexiones de un paciente)

“Jorgito” ( así es llamado cariñosamente Jorge ni bien ingresa) viene de una gran provincia argentina para ser tratado aparentemente por su adicción a drogas. Es un muchacho de unos 30 años, desdentado y abandonado. Alguien se había acordado de él( siempre me pregunté porque ya que hay miles así); aparentemente un psicólogo Director de un Hospital Provincial y un Juez. Cuando camino por la calle Púan a pasos de Gradiva veo a muchos como “Jorgito”. Sin familia nos llega a decir con orgullo el nombre de su barrio (típico reducto de pobreza y narcotráfico) y del Club de futbol de sus amores.
En el marco de la pobreza afectiva en la cual vivió, el desamparo y las penurias económicas nunca conoció al padre. ¿Qué es el padre en la cultura actual en ciertos circuitos sociales ¿. El vacío presidió su infancia. Las drogas estaban ahí y también el “Tetra brick”. Ahí me habla de su experiencia de la marihuana que en estos muchachos desposeídos de la vida se transforma en una experiencia casi mística.

Así recuerdo a Thomas De Quincey (1821 Confesiones de un inglés “comedor” de opio) que es un relato autobiográfico de sus experiencias con esta sustancia y escribió en relación con sus primeras experiencias: “en el abismo de mi vida el divino deleite que así de súbito se revelaba. (…) éste era el secreto de la felicidad, del que los filósofos habían discutido durante tantos siglos, por fin descubierto” (p. 143).

EL QUEHACER ANTE LA INDIGENCIA Y LAS ADICCIONES

El equipo terapéutico lo cuidó en lo básico: aseo, mucho jabón, comida, abrigo, mucha “piel” o sea afecto sentido y vivido .Solo la boca era el vínculo clave o sea comida y cigarrillos para calmar su voracidad adictiva. Es un bebé y ahí somos lo que Shanker (neuropediatra y neurocientífico inglés) enseña ya que nos transformamos en un educador de la primera infancia en donde los adultos cuidadores “servimos” de cerebro externo motivando y apoyando a este “bebe” de 30 años.

Ahí son importantes las conversaciones, los juegos, los afectos, el sueño, la comida y las presencias que vayan asegurando ahora sin drogas ni alcohol una reorganización posible de su sistema nervioso y de su yo(control de impulsos , pensamientos, etc.).

“Jorgito” vivió todos los factores de riesgos para su desarrollo cerebral y de su personalidad: desnutrición, emociones negativas, alto nivel de stress con abandonos y abusos físicos y sexuales. Poca educación escolar y mucha calle con marginalidad.

Cuando el cerebro entra en inactividad tanto en la niñez , en la vejez y en general en toda edad humana se desgasta . Hay un proceso de “desgaste” cerebral cuando no fluye el lenguaje . Es el drama de los niños o viejos solos en donde el rechazo deteriora la propia sustancia nerviosa. Lo orgánico cerebral espera …esperanzadamente a la palabra para desplegar sus potencialidades.

Los animalitos criados en la oscuridad muy pronto pierden toda posibilidad de desarrollo de conexiones entre neuronas .No hay sistema nervioso sin un medio exterior enriquecido por el amor. . El cerebro necesita palabras, cultura y apegos fundantes para crecer.

Surge así el vacío de ser. La química en esta sociedad pre-simbólica acompaña a estos déficits. En los adolescentes esto es letal.

Registros de lo humano

Hay tres registros en lo humano: a. El neurobiológico que es un entramado de miles de millones de neuronas responsables de nuestra humanización y señal de superación de nuestros anteriores humanoides; b. el registro de la subjetividad en donde despliego mi mismidad y la posibilidad de tener intimidad con libertad para no ser objeto de otros y c. el registro familiar y social barrial y cultural en donde desde la proximidad de los vínculos se generan lazos de vida.

En la cultura del vacío los tres y con la droga y los narcos dominando barrios todo se altera. En el registro neuro-biológico aparece el cerebro automático en detrimento de las áreas más evolucionadas del sistema nervioso .Lo humanoide reemplaza a lo humano. Por el lado de la subjetividad somos ya objeto manipulable de los otros con el narco y el “dealer” como directores de nuestras vidas y el entramado cultural que arrasado por las cadenas de venta. Ya la escuela desaparece, el estudio es imposible con sistemas psíquicos alienados por las sustancias desde pequeña edad.

La cultura del vacío parece dejar en el camino a miles y miles de jóvenes y adultos enmarcados en la sociedad del impacto imaginario y del declive de la palabra y los sentidos éticos. Esto con drogas parece ser letal.

Dr. JUAN ALBERTO YARIA
DIRECTOR GENERAL GRADIVA –Rehabilitación en adicciones