Drogas en familia

“…compartí “merca” y mujeres con mi viejo “(palabras de un adulto consumidor acerca de un padre ya septuagenario)

El 62 % de los pacientes de Gradiva tienen familiares en consumo o en carrera adictiva. Esto se replica en otros centros. El consumo parece ser un “postre familiar”. Esto no solo arrasa a las personas que viven en el mismo techo sino que es un signo de un arrasamiento social. La caída del ordenamiento social se liga a la caída del ordenamiento socio-parental que es el núcleo vivo de una sociedad ya que es el amparo de la ley y el camino más seguro para crecer. Donde mora la droga en un grupo crece la irracionalidad y lo no predictible de las conductas. Las funciones maternas y paternas se alteran y el chico en muchos casos se transforma en el padre de sus padres. El panorama –hoy-se complica cuando existe también la familia como unidad productora de drogas (ventas al menudeo, “cocinas”, tareas financieras de apoyo a organizaciones, correos de drogas, etc.).En muchos casos es imposible hacer un tratamiento o decirles que no se los puede atender. Lo delictivo supera a las necesidades terapéuticas. El tratamiento funcionaría más como un refugio que como un lugar de cambio.

Dos padecientes se presentaron ante mí hace unos años; un hijo (Pablo) también padre de una beba hermosa y un padre-abuelo (Jorge) demolido por la mochila de las culpas acerca de una vida en donde el hijo era más un amigo y socio en empresas que un referente de una cierta legalidad. Los dos entraron en tratamiento para tratar de reparar esa historia…ahora reconocida y asumida.

Oscar en sus 17 años se presentó ante mí hace dos años luego de un largo viaje por instituciones y comisarias. Me presenta como si fuera  un blasón de identidad su genealogía familiar: “mi abuelo murió por consumo, mi padre consume y yo empezé a los 12 años”. Me relata como era  su escuela en una barriada casi marginal del conurbano y del esfuerzo de los profesores para hacerle entender a los padres su dificultad y la defensa encarnizada de éstos en defender al hijo ante los supuestos ataques y equívocos de los profesores. El relato mostraba la buena voluntad de los profesores pero también las falencias normativas de la institución escolar ya que muchos consumían incluso dentro del edificio escolar, o sea la pedagogía libertaria que denunciamos en otros artículos.

Tanto Pablo como Oscar me relataban su pesar como los de dos condenados. Creían que nada podían hacer ante esta genealogía de la derrota. Los pacientes son así, a la vez, víctimas y victimarios. Las victimas repiten en otros sus peculiares condenas y se transforman en victimarios. Hoy es común en los centros de rehabilitación como Gradiva la internación de padres e hijos. Siempre hay dos transmisiones de vida en las familias que funcionan para la vida: la vertical entre las generaciones de abuelos a hijos y la horizontal o sea de la misma generación por ejemplo entre hermanos. En muchos casos observamos que tanto la transmisión vertical como la horizontal están complicadas y se transmite toxicidad e irracionalidad.

Hay tres hechos que son fundamentales para entender estos procesos: a. las drogas afectan y generan un gran stress en toda familia (noches sin dormir, allanamientos, llamadas de guardias hospitalarias, etc.); b. las familias participan en la génesis de la enfermedad (de distintas maneras desde la permisividad más absoluta hasta la impotencia para resolver precozmente los primeros consumos y no pedir ayuda); c. las familias participan en el mantenimiento de la enfermedad (negando el problema, facilitando con dinero el consumo, tolerando robos de objetos o dinero en la propia casa, dando la casa para que se consuma y sea invadida por varios extraños o “amigos” de consumo,etc.) .

La afección familiar se observa en cambios emocionales (cambios de humor, irritabilidad, distanciamiento de los amigos y de las actividades sociales, depresión, separaciones cruentas con culpas mutuas, etc.); físicamente en enfermedades relacionadas con el stress, pérdida del apetito o compulsión con la comida, depresiones de algunos de los padres e incluso enfermedades oncológicas luego de años de pesar y dolor; económicamente en quebrantos de dinero para pagar a “dealers” que amenazan a los familiares, venta de posesiones inmobiliarias , pérdida de ingresos  o sea se va entrando en una debacle financiera; socialmente , mientras tanto, la familia se va aislando de los amigos y del resto de la  familia , cambian los intereses y aficiones en favor de la conducta y de la crisis del adicto . Son en muchos casos “detectives” de conductas de sus hijos que al final quedan demolidos por el stress, el miedo y la desesperación.

LA FILIACION

Cuando se habla tan ligeramente del consumo de drogas se olvidan las funciones familiares en la estructuración de las conductas y los proyectos de los hijos. Un padre consumiendo es un modelo a imitar y además la droga no está solo asociado al consumo sino a conductas transgresoras en el campo familiar (violencia), desamparo, crisis financieras, abandono, juego. Las drogas en su consumo llegan a ser como un “combo” (termino que tomo de las casas de comidas rápidas).

 

Nadie mejor que Luis en sus 35 años   al explicarme  hace un año como era la conformación de este “combo”: “…gracias al tratamiento volví a soñar…mi vida era música como ruido…alcohol, “prosti”, juego por internet, maquinitas, jugar al póker por dinero, apuestas deportivas…jugaba a perder “. En Luis dos hijas de dos madres distintas quedaban a un costado en la vorágine cautivante de ese “combo”. Una sala de terapia intensiva fue el límite a un descontrol imposible ya de ser dominado por él.

Hay funciones que la familia necesita realizar y también las instituciones educativas en general y que por la banalización del consumo se olvidan: la función de filiación y la función materna y paterna y como quedan alteradas por el consumo. Estas tres funciones son la clave de la transmisión de la vida psíquica, corporal y cultural. La ausencia de estas funciones por déficits  y/o exceso (violencia, abuso), incesto son precipitantes en muchos casos de enfermedades psiquiátricas graves (esquizofrenia, trastornos severos de personalidad, etc.).

De esta forma hay una transmisión de la irracionalidad que es una manera de “volver loco al otro” como lo enseño magistralmente el psiquiatra americano H.Searles. La transmisión familiar de padres a hijos y con abuelos es la posibilidad de adquirir una identidad social.

Cada uno de nosotros está habitado por las tres generaciones que lo preceden, lo que hace un mínimo de catorce personas. Desde esta perspectiva, consideramos que los secretos guardados en una generación son un manantial insano de traumas y conflictos para los que lleguen detrás. Las drogas en muchos casos “suturan” traumas, secretos, silencian historias y máxime en un tiempo histórico y cultural tan carente de afectos tiernos y empáticos.

La filiación es un término del Derecho y de la psicología clínica. A las dos les interesa el tema de la Ley. La filiación permite la transmisión de la Ley no solo la Ley social sino el registro del otro y de los otros para crecer sanamente. Normativiza la sexualidad y los impulsos, ubica en la cadena generacional y permite que el niño se separe de la familia y establezca un proyecto de vida. Autonomía que en su significación etimológica muestra que la Ley se ha interiorizado (auto: propio; nomos: norma) y la llevamos adentro. El otro no es un enemigo sino que a través de la empatía reconocemos en el Otro y en los otros la primacía de la cultura y lo social.

En la filiación la transgresión la pagan caro tanto el hijo que observa como el padre que lo hace (los casos de abuso de drogas acompañado de conductas incestuosas o de violencia familiar) quedan grabados en la mente infantil como aquellos ideogramas de los antepasados registrados en cuevas y cavernas de miles de años. Hay un registro pictográfico en la memoria y que son imborrables salvo que se aborde esta temática psicoterapéuticamente.

FUNCION MATERNA Y PATERNA

Las funciones maternas y paternas son claves al lado de la temática de la filiación. La madre es amparo ante el desamparo que vive el niño en sus etapas iniciales de vida. El contacto dependiente con las drogas lleva a la pérdida de esta función de “holding” y sostén tan fundamental. La dependencia a drogas lleva a que lo único excluyente sea el consumo y el hijo queda relegado. El padre en su función encarna la transmisión cultural, la separación de la madre, el acompañamiento en la entrada en la vida y la sexualidad. Por él se accede a la palabra y a un cierto horizonte.

Pero en todos los padres que conocí en el ámbito terapéutico y que consumieron con sus hijos o que abandonaron a su familia por su enfermedad la reparación fue el reconocimiento de su problemática y la ayuda al hijo con problemas e incluso entrar ellos a tratamiento. Se puede reparar todo en este ámbito desde la toma de conciencia y también al hacernos  cargo de la problemática. Al fin de cuentas esto…hoy… en nuestra sociedad es una epidemia. Por eso es fundamental no banalizar el consumo y sus consecuencias.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

 

EPOCAS DE DESAMOR Y VACIO

“…son épocas de “psicosis social” es decir sin delirios ni alucinaciones, se manifiesta por una experiencia de ausencia, de vacío existencial, de insustancialidad anónima con drogas o anorexia” (“Clínica de Vacío”.M.Recalcatti).

No podemos crecer solos, hasta los animalitos criados en la oscuridad muy pronto pierden toda posibilidad de desarrollo de conexiones entre neuronas. No hay sistema nervioso sin un medio exterior enriquecido por el amor. El amor es el vehículo del reconocimiento. Sin reconocimiento no hay crecimiento. El otro y los otros (padres, maestros, tíos, familia en general, sociedad barrial, etc.) nos hacen desde su deseo y el reconocimiento de nuestra singularidad. Así nacemos a la vida humana.

 Hoy muchos de nuestros pacientes vivieron y viven entre aparatos, chats, selfies, Instagram; no hay mirada, ni palabras ni Ley que se transmite. Nos parecemos a los animalitos crecidos en la oscuridad. El Vacío de reconocimientos y de miradas amorosas y de Ley transmitida se hace padecimiento y empiezan a aparecer las drogas en escena con el marco desolador de los narcos copando ese barrio mientras seguimos con el aparatito de moda y los moribundos en las calles son fotografiados como si fueran de otro planeta. Sobran los “flashes” y faltan palabras y encuentros.

 Vivimos la dolorosa realidad que en la Ciudad de Buenos aires y en la Provincia de Buenos Aires casi el 70% de los adolescentes consume alcohol, en el Gran Mendoza llega al 73%. El consumo de marihuana empieza antes de los 14 años bloqueando las capacidades de aprendizaje escolar y es un factor de abandono escolar.

Los grandes centros urbanos están incubando una cantidad enorme de enfermos crónicos ya que existe una ley en los que trabajamos en adicciones: a menor edad de contacto con drogas (el alcohol lo es) más posibilidades existen de un consumo problemático y crónico.

Esto parecería ser síntoma de situaciones muy serias de ocaso y dimisión de la función de los adultos en la conducción y orientación educativa de los menores. Esto representa un hueco en las funciones normativas y de control El adolescente parece crecer solo; los padres se quedaron en el “vestuario” y entonces la vida parece ser un juego sin árbitros en donde el arbitrio como capricho narcisístico es Ley.

Al no haber acompañamiento en el crecimiento de los chicos aparecen los que llamo “dobles protectores” que son distintos “padrinos “ como en la saga de la célebre película de Marlon Brando y Al Pacino ;  éstos están en las esquinas, en los “transas” , en los patovicas o en el relacionista público del boliche prestigiado.

La función paterna aparece en nuestra sociedad devaluada y entonces se asimila a una caricatura con roles cómplices o meramente nominales con el nombre de directores, policías, intendentes, jueces y en todos aquellos que están en posición de conductores y aquí nos podemos preguntar qué es lo que conducen cuando muchas veces los territorios son dueños del anonimato y no siguen marcos legales. La anomia como “anemia “de valores parece reinar.

 Cae el mundo adulto, un orden de palabras, orientaciones, confrontaciones, negociaciones, encuentros, desencuentros, consensos. Los padres no están, aunque estén .Es una función que está ausente .Padre que puede ser par o cómplice, compañero o mimetizado con él; pero nunca el padre en su función es simétrico, ya que instala la diferencia y precisamente por eso educa. En otros casos en donde la situación es mucho más grave ya parecen estar pero es sólo un agujero,   un vacío. Una sombra de lo que deberían ser. Una nada que nada significa ni orienta. El adolescente parece vivir solo. ¿Dónde quedó el mundo adulto?

 

 

 

CULTURA DEL VACIO

 

Hoy muchos aspectos de la vida social son descriptos desde la llamada cultura del vacío. Vacío de contenidos, exceso de la imagen y del marketing en detrimento de la palabra oída, escuchada y del relato asociado a las vivencias que surgen del acompañamiento humano más profundo. Crisis del amor, “orgasmo” de los impactos imaginarios. Tiempo de la química en detrimento del lenguaje. Paradójicamente sin palabras oídas y pronunciadas con ternura no se expanden las capacidades humanas. El cerebro necesita palabras, cultura y apegos fundantes para crecer.

Cuando el cerebro entra en inactividad tanto en la niñez, en la vejez y en general en toda edad humana se desgasta. Hay un proceso de “desgaste” cerebral cuando no fluye el lenguaje. Es el drama de los niños o viejos solos en donde el rechazo deteriora la propia sustancia nerviosa. Lo orgánico cerebral espera…esperanzadamente a la palabra para desplegar sus potencialidades.

Los animalitos criados en la oscuridad muy pronto pierden toda posibilidad de desarrollo de conexiones entre neuronas .No hay sistema nervioso sin un medio exterior enriquecido por el amor.

Surge así el vacío de ser. La química en esta sociedad pre-simbólica acompaña a estos déficits. En los adolescentes esto es letal.

Registros de lo humano

Hay tres registros en lo humano: a. El neurobiológico que es un entramado de miles de millones de neuronas responsables de nuestra humanización y señal de superación de nuestros anteriores humanoides; b. el registro de la subjetividad en donde despliego mi mismidad y la posibilidad de tener intimidad con libertad para no ser objeto de otros y c. el registro familiar y social barrial y cultural en donde desde la proximidad de los vínculos se generan lazos de vida.

En la cultura del vacío los tres y con la droga y los narcos dominando barrios todo se altera. En el registro neuro-biológico aparece el cerebro automático en detrimento de las áreas más evolucionadas del sistema nervioso .Lo humanoide reemplaza a lo humano. Por el lado de la subjetividad somos ya objeto manipulable de los otros con el narco y el “dealer” como directores de nuestras vidas y el entramado cultural que arrasado por las cadenas de venta. Ya la escuela desaparece, el estudio es imposible con sistemas psíquicos alienados por las sustancias desde pequeña edad.

EJEMPLOS DE LA VIDA  

Me atormentan los ejemplos de mis pacientes, muchos de ellos que no superan los 20 años. Son quizás ejemplos que pongo a consideración porque, seguramente, hay muchos que viven en estos mundos oscuros y al mismo tiempo donde ellos van girando en un vacío sin fin.

Jorge me dice…”el barrio cambio…es un pulpo esto”. Salir a la calle en los lindes de Rosario es entrar en contacto con vendedores. En la escuela se fuma o toma alcohol y así surge una disolución del desarrollo adolescente y de los registros culturales. Todos parecen impotentes para establecer límites o sea la cara de la Ley (padres, maestros, autoridades).

Mientras avanza la enfermedad en sus 15 años comienza a trabajar en un “bunker” de drogas (espacio de 1×1 oscuro en donde los consumidores van a comprar). El pago es con droga. Lo humanoide ya reina. Lo conozco luego de una titánica tarea de los padres para lograr el apoyo de jueces para rescatar a este niño-joven para la libertad. ¿Que quedó de él?; daños cerebrales con una conducta típica de un simio violento y hostil.

 Poco a poco se va humanizando y encuentro que la madre lo atempera cuando en la visita lo acaricia en la nuca mientras devora una docena de medialunas. Me di cuenta que para establecer una relación ese vínculo oral-alimenticio era fundamental y, al mismo tiempo, con expresión de ternura. Todas las mañanas lo recibo en mi consultorio y desayuno con él con dos medialunas como vinculo y así empezamos a zurcir historias y sentidos que empezaron a llenar su vacío de ser. Un año y medio de socialización en la comunidad terapéutica fueron su rescate y por supuesto sin consumir ninguna droga con una psicoterapia intensiva. Sobrevivió a circuitos de daño social y de disolución de todas las categorías de Ley y de desarrollo posible.

La cultura del vacío parece dejar en el camino a miles y miles de jóvenes y adultos enmarcados en la sociedad del impacto imaginario y del declive de la palabra y los sentidos éticos. Épocas de desamor. Esto con drogas parece ser letal.

Dr. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA –Rehabilitación en adicciones 

HACIA UNA SOCIEDAD SIN SUJETOS

El tabaco es de derecha y la marihuana, de izquierda…” Julio Sanguinetti-ex presidente Uruguay

Las drogas son la forma moderna de la “doma” social por eso los grandes líderes del mundo desde Kennedy hasta los del viejo orden comunista hacían de la lucha preventiva una bandera (no olvidarnos la epopeya de las dos Guerras del Opio por los chinos). Ahora parece no ser así. Las guerras se ganaban con drogas, ahora desde la paz se ganan voluntades con las drogas.

La disociación es una manera de desconocernos y de no conocer la realidad. Lo que duele o no nos gusta no forma parte de nuestro campo “visual” psicológico e intelectual .Nuestra comprensión de lo que es desde el otro hasta la realidad se estrecha. La disociación es un rasgo que puede ser nuestra “sombra”  obnubilando el conocimiento de nuestra realidad. No reconocemos una parte de la vida. La escisión y la negación nos persiguen y así nos transformamos en “enanos” en el conocimiento de la realidad. En la vida y en las sociedades a veces funcionamos disociadamente. Vemos una parte de la realidad y no vemos otras. Miopías en la cultura y en la vida cotidiana. La marihuana es un triunfo por su consumo masivo del marketing político unido a una red de comercialización enorme negando evidencias científicas. Es una forma post-moderna de colonización social con un discurso tentador que parece encubrir el vacío en nuestras sociedades.

LA INVASION DE ESPACIOS SOCIALES

Dos familiares muy directos me cuentan que la marihuana presidía encuentros sociales. En la cancha de River con sus hijos en una platea tuvo que apartarlos por la masividad del consumo de marihuana desde jóvenes a adultos. El otro me relata que en una fiesta de jóvenes maduros, la mayoría ya casados, el dueño de casa obligaba a los que fumaban cigarrillos con nicotina a ir al balcón y los que fumaban marihuana podían estar en la habitación cerrada.

Esto no solo ocurre en espacios sociales sino también en espacios profesionales y científicos. Muchos profesionales defienden el uso de marihuana desde el fanatismo desatendiendo los datos cada vez más claros de investigaciones sobre los efectos no solo tóxicos sino también adictivos de este estupefaciente. Pero se ha impuesto como una señal de progresismo por eso el ex Presidente uruguayo señala que es la señal de la Nueva Izquierda que a su vez ataca a la nicotina con énfasis aun cuando el “porro” es mucho más cancerígeno que el tabaco.  Me voy a referir a tres temas:

a.    la población que consume marihuana tiene más posibilidades de consumir otras drogas; en este caso Uruguay es un experimento social interesante ya que no solo aumentó el consumo de marihuana sino el consumo de cocaína. El cerebro no puede resistir pruebas tóxicas y hay una neuro-adaptación al uso de drogas facilitado por el consumir marihuana Es un “abre puertas” en los receptores cerebrales a todo tipo de sustancias por la manipulación de la dopamina que es el efecto del consumo de THC (tetra-hidro-canabinol).

b.   Olvidamos que no solo es tóxica y modifica alucinatoriamente el espacio perceptivo sino que es adictiva y máxime, hoy, con los índices genéticamente manejados de mayores dosis de alucinógenos en las plantas. Los que están en mayor riesgo son los que tienen un historial familiar de enfermedad mental y los que han sufrido abuso físico o sexual. Algunos legisladores olvidan que el 9 % de los consumidores va a desarrollar una adicción (informe del NIDA-Instituto de drogas de USA).  Además este organismo señero en el tema de drogas nos enseña que el riesgo sube al 17% (uno de cada 6 personas) entre aquellos que comenzaron a consumir marihuana en la adolescencia y la pubertad como hoy claramente sucede en nuestro país y aumenta del 25 al 50% en los que la consumen a diario.

c.   Los varones adolescentes que utilizan regularmente marihuana tienen un mayor riesgo de experimentar síntomas psicóticos subclínicos, persistentes, en particular paranoia y alucinaciones, incluso después de dejar de usar la droga, sugiere un estudio reciente. En la población adolescente la esquizofrenia tiene una incidencia del 1% en la población general; en estudios multicentricos dirigidos por el Dr. Negrete.R (psiquiatra argentino) de la Univ. McGill de Canadá en los fumadores de marihuana asciende al 8%.

ESTILOS DE VIDA NEGADOS

La ideología de la Nueva izquierda que pregona el consumo de marihuana niega la existencia del cerebro y sus daños. Desde la

Década del 90 los estudios de los daños funcionales y estructurales de la marihuana y de otras drogas es relevante .La alteración del sistema de motivaciones y del placer ha sido descripta por los científicos como de un verdadero “secuestro”. De ahí la hipo-motivación que surge del consumo crónico. Estamos en la generación Y (fruto de la tecnología) en donde no se concibe un mundo sin Internet pero con déficit de encuentros e intimidades así como de funciones parentales y en el medio de la generación Q (química) que creció en el vacío de la soledad y la permisividad y dentro de un marketing político y cultural grande. No se conciben hoy salidas de fin de semana sin consumo de sustancias y así se termina con: a) alteraciones psiquiátricas (ataques de pánico, excitaciones); b) psicosis tóxicas (delirios tóxicos, alucinaciones); c.) traumas (accidentes); d) trastornos cardiacos, renales, respiratorios, etc.

Progresivamente vamos quemando nuestro sistema nervioso ya que el cerebro se altera en forma circunstancial y permanente por la invasión de tóxicos. Recordemos que hay estilos de vida que retrasan el envejecimiento de las neuronas y de todo el tejido nervioso y así olvidamos disociadamente promover no drogarnos, actividad física, comidas basadas en frutas y verduras, buscar relaciones sólidas y sanas, manejo del stress, respetar nuestros ciclos circadianos (dormir de noche y vivir de día) . En fin olvidamos la vida en su profundidad.

 La “sociedad sin sujetos” nos puede devorar bajo la tentación del espectáculo y el vértigo. Nos transformamos en una sociedad de “jóvenes viejos” y envejecidos cerebralmente en forma precoz.

DR.JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

LAS LOCURAS Y EL DESAMOR

“…solo lo que ha sido raíz, tendrá mañana” Poeta Luis Rosales (España). Premio Cervantes 1982.

Jorge es traído luego de varios intentos de suicidio. Anoréxico y bulímico en sus 16 años consume drogas desde los 12 años. La diabetes y la hipertensión también lo acompañan. El relato de esta historia no tiene nada que ver con lo que me dice o más bien me clama. Es un joven inteligente, deseoso de reconocimiento y de escucha. La disonancia entre su historia y su demanda asaltan mi curiosidad. Es un conjunto de preguntas sin respuestas .Donde está mi padre? ; Quien me cuida?; donde encontrar a mi madre?. Nacido sin el reconocimiento del padre lo aborrece y sabiendo donde está no lo quiere ver. El que lo reconoció y con quien tiene una deuda de gratitud tampoco está en la vida de la madre. Su infancia transcurre entre abandonos y desapegos.

 No pudo echar raíces en ningún lado. Las raíces dan un lugar y precisamente la locura es el no-lugar (locus=lugar). La enfermedad (in-firmus) es la respuesta a la falta de firmeza del suelo nutricio emocional. Son tiempos de falta de raíces y por ende de incertidumbres y de discontinuidades. La cultura actual en su post-modernidad olvidó el suelo nutricio emocional que necesitamos para crecer. Las drogas y las enfermedades más crudas de la adolescencia abrevan en estos “agujeros” de esta post-modernidad. Vacío frente a suelo firme.

Quien habla de raíces desde la poesía como Luis Rosales nos quiere mencionar a la identidad que es la base y sostén de nuestras vidas y “pasaporte” para tener un proyecto y porvenir aunque esto hoy suena a antiguo especialmente cuando vivimos en tiempos tan “deshilachados”.  Para el poeta desde las raíces se funda la identidad como base misma de nuestro ser y por ende el futuro.  Z.Bauman nos alerta sobre esto cuando dice que ya no es tiempo de raíces sino de anclas. Ya no es el árbol y dentro de estos el roble la metáfora de un crecimiento sino el

barco que va de puerto en puerto levando anclas. Nada permanece .Todo muta .No hay figuras estables. El drama es cómo podemos crecer así .Todo el psicoanálisis y la psicología evolutiva del niño y adolescente escribió y enseñó sobre los vínculos estables de los padres con los hijos en la primera infancia. Otros hablaban del apego y de las patologías del desapego. Así innumerables autores y clínicos excelentes de la infancia han mencionado el papel excelso del cuidado. ¿Quién habla de vínculo familiar hoy?.

 

TIEMPOS DE ABANDONO

 

Los niños suelen ser los abandonados en esta sociedad así como los viejos y los migrantes. Tiempo de desplazados. Miles de no reconocidos como Jorge nos circundan. Victimas que luego se transformarán casi con seguridad en victimarios que en algún momento como Edipo maldicen el momento de haber nacido y ejecutan sobre sí o sobre otros una venganza.

De 770.000 nacimientos en el 2015 108.000 son de menores de 19 años y 2787 de niñas entre 10 y 15 años y el 15 % de los nacimientos en menores es por violencia y abuso sexual .En Misiones , Chaco y Formosa las madres menores de 15 años representan el 25% del total. Abandonan la escuela desde esa edad y cuanto menor es la edad mayor es la incidencia del abuso sexual. El abandono es también abandono de sí ya que el 60% de las chicas no aceptan ningún método anticonceptivo gratuito .En la Argentina hay casi 6 millones de niños-adolescentes de 10 a 18 años y ésta es una población en riesgo muy alta ya que a la crisis del mundo adulto en cuanto a vínculos estables se le agrega la oferta de la huida de un mundo sin suelo firme a través de las drogas como lubricante alucinatorio fugaz pero efectivo.

Parecería que en este mundo sobran los niños .Están fuera del libreto social. En un mundo de mercado porque no cambiar de pareja cuando ésta no funciona más como hacemos con un celular que ya está pasado de moda. El niño parece ser la colisión inconsecuente de un azar biológico. Lo excepcional acerca de los niños es que las parejas no pueden cancelar este contrato mutuo como si el hijo fuera un canje .

 

AMOR Y RECONOCIMIENTO

 

Los griegos hablaban de dos Dioses Eros y Thymos. Eros es posesión, frenesí y Thymos es reconocimiento. Lo mejor para todos es que funcionen juntos. No hay Amor sin reconocimiento del otro y sin un acogimiento hospitalario. En términos del gran filósofo E.Levinas amar es “vivir con y vivir para”.

 

Pero nuestros jóvenes no pueden vivir sin familia y se juntan los débiles (de afectos e inermes de identidad) en clanes y Tribus. Surgen las tribus urbanas que colectan sus miembros de familias dislocadas (disgregadas), tóxicas (varios en carrera de consumo), traumáticas (lacerados por diversos stress) y nominales (solo existen como presencia vacía sin transmisión de contenidos valorativos). El psiquiatra español Enrique Rojas nos enseña en sus últimas conferencias que la verdadera  epidemia de hoy son las parejas rotas.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

SECRETOS FAMILIARES Y PACTOS CRIMINOSOS

”…luche por la vida familiar de los americanos sino los tiranos del marketing y la política se apoderarán de ellos “.Consejos a J.F.Kennedy de B.Betelheim (asesor en temas de salud mental)

El Presidente Blanco representado magistralmente por Ricardo Darin en la película “La Cordillera” vive en el marco del sostenimiento y acrecentamiento del Poder con los Secretos como herramienta de su estrategia mientras tanto queda una hija en mutismo y psicótica y un yerno adicto presuntamente asesinado porque iba a revelar secretos de una campaña electoral. Todo con la frialdad del Poder y la caída de sus familiares en el altar sagrado del silencio. Ni el psiquiatra a quien consultan puede actuar ya que el Presidente –Padre debía observar lo que éste hacía y entonces no le permite estar a solas con su hija. Los silencios son claves. El secreto se debe mantener. Los secretos familiares que estaban detrás del mutismo se debían eternizar aún a costa de la locura y la muerte. La vida sigue. El Poder se mantiene.

Lo que vemos desde esa “ventana” de la vida que es mi consultorio en Gradiva en adicciones sigue los mismos parámetros. Secretos familiares, pactos criminosos y la sexualidad transgredida en la vida familiar (incesto, abusos, negligencia, descuido) y todo esto configura el nuevo drama argentino de las familias Multiproblemáticas. Familias Multiproblemáticas en ricos y pobres como lo intuyó en la década del 70 el maestro Luigi Cancrini que mostraba que desde los empresarios exitosos, los políticos y el VIP de la sociedad hasta las capas marginales son las familias Multiproblemáticas el elemento concurrente y necesario para las aberraciones psiquiátricas y adictivas más crónicas y letales. Las familias Multiproblemáticas muestran en su masividad la ruptura o el debilitamiento del lazo tradicional entre Estado, Gobierno y familias. La familia deja de transmitir valores, ser una unidad de crianza y nutritiva emocional y se resiente la socialización y la autonomía de los seres humanos. Mas enfermedad e incluso más asistencialismo como respuesta apurada desde el Estado y la prevalencia de enfermedades incapacitantes y de por vida como las drogas y las psicosis crónicas reinan.

NUMEROS DE LA MUERTE

Estos son números de la epidemia y detrás hay grupos de personas que padecen, sufrientes, compulsivos que día a día piensan en como eliminarse. Los números hablan pero son solo números y detrás de ellos hay personas y grupos en dispersión. La adicción a drogas y alcohol se ha convertido en una epidemia. El 8% de la población argentina tiene un consumo problemático de drogas ilegales (marihuana, cocaína, pastillas, opiáceos, etc.). Aumento notablemente el consumo de drogas en los últimos cuatro años; según datos oficiales un 72 %. El consumo de “Paco” (residuo del clorhidrato de cocaína y base de la producción de ésta llamado sulfato de cocaína con productos directamente letales para el sistema nervioso central como kerosén, acetona, etc.) es un verdadero “veneno” en ciertas zonas de la Capital y conurbano; aumentó el 200 % en los últimos cuatro años. A su vez el consumo de solventes, naftas, pegamentos aumentó un 300 % en el mismo periodo; siendo estos productos también degenerativos de la neurona (base del sistema nervioso). El alcoholismo como enfermedad ataca al 11 % de la población con las consecuencias psiquiátricas y sociales que todos conocemos. A su vez en la población juvenil el 42 % de los menores de 14 años consume alcohol y esto llega al 80 % a los 17 años. Sabemos nosotros que tomar alcohol antes de los catorce años implica que casi la mitad de esa población va tener un consumo problemático y adictivo en la juventud y adultez (Universidad de Harvard- Escuela de Salud Pública).

Secretos por doquier en estas familia ya sea de origen (hijo de otro padre, adopción no dicha, hijos ilegítimos, un incesto ocultado), de muerte (un asesinato, un aborto, el no deseo del hijo con rechazos constantes), sexuales (abusos, hijo que es de un hombre distinto al padre, padre ignorado, infidelidades con el hijo como cómplice, hermanos de padres diferentes, etc.). Son los “tatuajes” invisibles con los que llegamos al mundo.

Cuando se pueden develar los secretos como sucede en “La Cordillera” el silenciamiento de la verdad importa más y se ejecuta el pacto criminoso entregándose al hijo a la locura y ejecutándose la muerte del testigo que no es cómplice (el yerno). El mundo sigue pero la culpa siempre pasará facturas. En la clínica cotidiana el tríptico de secretos familiares-pactos criminosos y sexuales marcará lamentablemente el pronóstico. El silenciamiento y la complicidad como en la película signan, en muchos casos, el destino de un tratamiento.

EL FRACASO DE LA VIDA FAMILIAR

Las familias Multiproblemáticas tienen varias características y son el sostén y el promotor de las epidemias de drogas, alcohol y de las patologías psiquiátricas crónicas. Tienen las siguientes características: a. poli-sintomatologías (varios miembros tienen problemas) con episodios recurrentes de crisis (prisión, intentos de suicidio, sobredosis, etc.) y en convivencias con contextos estresantes y al interior del sistema familiar la violencia, el grito, el golpe y la amenaza son frecuentes son frecuentes; b. desorganización de roles y funciones con comunicaciones caóticas; c. abandono de las funciones parentales(desapego, negligencia, abandonos,etc.) ;d. aislamiento de redes de contacto culturales o de apoyo social ; e. pobres y/ o brutalmente opulentas y poderosas. La pobreza “dura” las sumerge en la marginalidad entrópica. Solo el asistencialismo no sirve. Fortalecer la resiliencia familiar con múltiples intervenciones desde sociales hasta terapéuticas favorecerá el cambio .De lo contrario el solo asistencialismo sin fortalecer los vínculos familiares aumentará las enfermedades, la misma marginalidad y la dependencia al Estado. Si no fortalecemos las familias aumentará la pobreza “dura”. Tener familia es hoy indicador de superación de problemas de pobreza. No hay mejor red de contactos que una buena familia.

NUESTRO “PLUS” DE VIDA

Estos grupos familiares demandan mucho de nosotros. El gran Braulio Montalvo que junto a Salvador Minuchin en Filadelfia dirigieron el Instituto de Familias (tuve el gusto de estar ahí a fines de los 70) decía que nos debíamos acercar más “como poetas que como técnicos”. La oferta de deseo de vida debe venir de nosotros. La vida para ellos está jugada .El silencio, la complicidad, la traición y el ocultamiento son los disvalores que presiden sus vidas .Nosotros ofertamos esperanza, palabra, ser testigos y no cómplices, develar verdades, mirar a los ojos y no desviar la mirada que es la cara del ocultamiento. La gran tarea es estar sanos para poder ofertar vida. Fomentar encuentros, escuchar intimidades, que puedan llorar sin inmolarse como ya condenados a que la vida es solo eso o sea traición y mentira.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones