¿A dónde ir en drogas?

“…El estudio del stress en la adolescencia es fundamental y como protegerlos”(expertos islandeses del mejor plan de drogas hoy en el mundo)

En momentos en donde triunfa la banalización de los daños de las drogas y la aceptación social de un “uso controlado y medido” me parece claro mencionar algunos aspectos que contradicen esta realidad. Al mismo tiempo que todo esto sucede explotan todos los indicadores de consumo y los marcadores de epidemia suman ya territorios pandémicos (zonas de pobreza extrema unidos a sectores militarizados de control del narcotráfico y lugares opulentos con alto consumo).Mientras tanto ya hay una población endémicamente afectada que necesita dosis diariamente para no solo vivir sino fundamentalmente sobrevivir. Epidemia (fenómeno sanitario preocupante), pandemia (situación descontrolada) y endemia (población cautiva cronificada en el consumo) son tres datos de esta realidad. La tragedia y el drama se anuncian mientras más sube la aceptación social. Los daños parecen tirarse “debajo de la alfombra” aun cuando ya asoma otro dato preocupante como lo es el consumo dentro del núcleo familiar de sustancias.

Parecemos desoír las investigaciones sobre el sistema nervioso y sus consecuencias. Desde mediados de la década del 90 se comprueba que el consumo de drogas altera de manera aguda y luego permanente la función cerebral (NIDA-Instituto de Drgas-USA-1997.A.Letcher).Desde ahí comienzan investigaciones cada más intensas presididas por la Dra. N.Volkow (presidenta actual del NIDA). Los hallazgos en el campo del estudio del cerebro por imágenes cerebrales (neuroimagen) dan cuenta de zonas con alteraciones funcionales y estructurales (infartos, zonas necrosadas) ligadas al consumo de drogas. Así esto cambia el pensamiento de las personas, su atención, memoria, capacidad de planificación, etc. Esto a su vez tiene un correlato en el campo de los trastornos de personalidad y de la eclosión de enfermedades psiquiátricas asociadas al consumo(conferencia del Dr.Baler, Ruben-Academia Nacional de Medicina 4 Octubre -Nida).

Hoy podemos decir que o podemos entender este fenómeno existencial crítico como lo es el consumo abusivo de sustancias sin entender los daños del sistema nervioso .Nos encontramos con un sujeto huérfano de sentido de la vida y desposeído de perspectivas de futuro como un enfermo neurológico de una de sus principales posesiones que es su  sistema nervioso.

CUIDAR A LOS JOVENES

Hoy se reconocen dos funciones cerebrales denominadas sistema 1 y sistema 2. El sistema 1 es automático rápido y tiene respuestas reflejas mientras que el sistema 2 es lento, pensante, y es un fruto excelso de la cultura en donde las neuronas y sus conexiones se hacen palabra y educación. Un sistema equilibrado es un balance entre 1 y 2. El consumo de drogas abusivo lleva a un desequilibrio de este sistema y el sistema 1 toma la dirección .El automatismo triunfa. Por eso los pacientes no pueden hacer otra cosa que lo que hacen o sea consumir y consumir sin mediación reflexiva.

Este hecho psicobiológico se nota claro en los púberes y adolescentes en donde el sistema 2 está en evolución y crecimiento. Los sistemas más evolucionados no terminan de madurar hasta los 25 años de edad .El consumo inveterado de sustancia en edades tempranas lleva precisamente a la liberación del cerebro automático desde temprana edad. La consecuencia es la gran cantidad de enfermos juveniles por consumo de drogas con todas las secuelas psiquiátricas y antisociales previsibles. La eclosión del consumo en estas edades ha hecho que se defina  hoy a la droga dependencia como una enfermedad del desarrollo ya que la población crónicamente afectamente comenzó entre los 12 y 25 años de edad que son las edades de máxima vulnerabilidad del desarrollo individual (neurobiológicamente y de la identidad psicológica y social).

Al mismo tiempo que todos estos fenómenos suceden observamos dos hechos centrales: a. se rompen o deterioran todas las autopistas de transmisión de mensajes dentro del cerebro que representan una red excelsa de comunicación a través de mediadores químicos y eléctricos que surgen de millones de años de evolución de la especie humana. Así luce el paciente desconectado, apático, abúlico, con respuestas vacías y sin capacidad de enlazar contenidos mentales y sociales.

La transformación de este panorama de desconexión lleva, en muchos casos, meses en donde la falta de drogas es fundamental en un entorno de terapias .Con tiempo y drogas todo llega (la enfermedad conquistada). Con tiempo, sin drogas y terapia todo llega (la salud mental a lograr), siendo ésta una de nuestras máximas en Gradiva.

Al mismo tiempo que todo esto sucede se van deteriorando los sistemas de control de impulsos de cada uno de los consumidores en donde la impulsividad y la violencia están siempre a punto de estallar así como la capacidad de proyectar y de diseñar estrategias a largo plazo. Todo esto nos indica que la función superior frontal del cerebro ha quedado dañada. Es una persona que no puede frenar y queda a expensas de la recompensa inmediata y de un ya…permanente. Acá también el tiempo, el deporte, la terapia, el acompañamiento en las abstinencias y el no uso de drogas son fundamentales. Se va reduciendo la función ejecutiva del cerebro (función superior frontal) y se limita la función del sistema de supervivencia del cerebro solo al consumo de drogas mientras que las funciones sexuales y las alimenticias quedan a un costado.

Los sistemas de recompensas cerebrales (función del placer ligadas al uso de drogas) suplen la función frontal (toma de decisiones con evaluación de consecuencias) y las motivaciones cambian de signo y ya los estudios u oficios (tramas fundamentales en el aprendizaje adolescente) ceden ante los estímulos inmediatos. A esto habrá que sumarle las fuerzas del contexto que también hacen su juego: familias poco contenedoras o en contacto ellas mismas con drogas y alcohol, grupos de “pares” adolescentes en carrera adictiva, “tribus” barriales, etc.

Algo cambió en el sistema perceptivo del cerebro y la persona quedó vulnerable a personas, lugares, situaciones de consumo, ambientes adictivos y una peculiar inermidad ante el stress. El solo olfatear drogas (olor a marihuana en la calle por ejemplo) puede desencadenar una recaída. La memoria adictiva y el sistema automático de respuestas están activos. El stress en los pacientes en rehabilitación es un gran detonante.

NO SOMOS ISLANDIA

Actualmente Islandia ocupa el primer lugar en la clasificación europea en cuanto a adolescentes con vida saludable. Los números de alcoholización juvenil son los más bajos de Europa (5%) , el porcentaje de cannabis bajó del 42 % al 7 % y el de fumadores diarios de cigarrillos del 23% al 3%. Pasamos del LSD de moda en los 90 al rechazo masivo en los adolescentes al uso de drogas dicen expertos de Islandia. Formación masiva a los estudiantes en artes, música, deportes, en inteligencia emocional, capacidades para la vida, mejorar las ideas sobre sí mismo. O sea adultos transmitiendo habilidades sociales para la vida y culturales. Refuerzo de vínculos de padres con centros de enseñanza. Escuelas para padres masivas. Leyes prohibiendo la venta de alcohol hasta los 20 años y de tabaco hasta los 18. Limitaciones a las salidas a los menores entere 13 y 16 años. Desafiaron la “opinión políticamente correcta” y triunfaron .Prevención masiva. Asistencia precoz.

El nivel de pobreza es bajísimo .Este es un dato a tener en cuenta, pero partieron de una base de política de salud: las drogas dañan y son hoy un ejemplo mundial. No somos Islandia pero podemos serlo, con esfuerzo y desafiando lo “políticamente correcto” que en nuestro país se guarece en un “progresismo light” en donde subliminalmente se promueve el no daño de las drogas y no se mencionan los problemas en los adolescentes y el consumo

Dr. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

Escuelas tomadas, la caída de toda ley

ESCUELAS TOMADAS…LA CAIDA DE  TODA LEY

La violencia del trauma (violación) se agolpa en la memoria y en su “danza” saltarina llena de culpas y auto-acusaciones a Mirta (paciente de 16 años que atendí en muchas oportunidades hace unos años en la comunidad terapéutica). La veo frente a mí en su llanto y me confiesa que por primera vez habla en un ámbito grupal de la comunidad terapéutica de este tema. Para suturar parecería que hace falta hablar y por supuesto llorar como bases del olvido para que sedimente una experiencia. Adolescente violada en una salida nocturna no puede olvidar su herida que habla sin anestesia cotidianamente. Las drogas trataron de suturar esta herida y aumentaron sus dolores y agregaron otros nuevos.

Escucho mientras tanto una carta de una adolescente de 14 años violada en una noche en el Nacional Buenos Aires. Las historias de ambas parecen ser similares .Los ámbitos son distintos ya que la escuela y el boliche así lo son desde una mirada superficial. Hoy parecen ser el reino del “todo vale”. En otra escuela la llamada “toma” llevó al robo de computadoras y otros objetos de valor. Territorios sin Ley. No hay adultos que encarnen un cierto código de vida y de ética y aparece entonces lo que llamé el reino del “todo vale”.

Mirta vivió en su casa una gran permisividad educativa unida al abandono y al desapego de sus padres adolescentes también ellos y compitiendo entre ellos en las estéticas, las salidas y los gustos. Son los padres “pares” (adolescentes ellos también) olvidándonos que siempre el padre es “impar” por su función esperada, su edad y las expectativas éticas y de transmisión que se suponen. Nunca puede haber simetría con nuestros hijos 

En las escuelas pasa lo mismo en donde la trampa de la permisividad (mayor crisis de la educación familiar social y familiar hoy) resulta al fin la caída de toda norma (a-nomia) y el permiso para la perversión (violaciones, robos, etc.). Es la nueva pedagogía libertaria que se estableció en Argentina desde hace años con la promoción de la caída de toda autoridad por considerarla represiva y sometiendo a todos a prohibiciones y traumas severos por las consecuencias de los goces (placeres sin Ley) que  

se promueven. Los traumas abrevan y crecen como causa de esta pedagogía libertaria y el desapego y la ausencia adulta brillan en su retiro criminoso. El desenfreno pulsional de la violación se oculta, se apaña y entonces podemos decir que el retiro adulto anuncia la criminalidad de ellos ya que el adulto que no aparece no permite el crecimiento del adolescente y lo desbarranca a las zanjas de la frustración y el anonimato traumático que es la peor de las soledades.

 

Las pedagogías libertarias

 En esta pedagogía libertaria toda autoridad debe ser “de-construida” y de de-construcción en de-construcción llegamos a que todo queda dispersado y así nos quedamos sin nada (nihilismo como conducta de vida) apareciendo entonces la “religión” del desencanto y el ocaso de los ideales. Es el territorio del relativismo ético o del “todo vale “que nuestro “Minguito Tinguitella” (querido “filosofo” popular J.C.Altavista) retrató en su famosa frase:” se igual”.

Se va avalando así la transgresión de toda norma y exagerando el goce (lo que se llama un “más allá del principio del placer”) con el aplauso del mundo adulto que en su ausencia criminosa llena de adjetivos al mismo y calla las consecuencias (ninguna organización social fustigó todas las tropelías cometidas). Así surge un joven apegado a la transgresión y que hace de la exaltación del narcisismo el “ombligo” de su existencia.

 Lo anuncia con dramatismo Discepolo en “Cambalache” cuando va percibiendo la decadencia argentina ya desde mediados del siglo XX: “todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor, no hay aplazaos ni escalafón, los ignorantes nos han igualao “lo mismo que sea cura, colchonero, Rey de Bastos, caradura o polizón”. “Igual que en la vidriera irrespetuosa de los “cambalaches” se ha mezclado la vida y ves llorar la Biblia junto al calefón”.

Hay un padre fallido en el ejercicio de su función tanto en la familia como en la escena social y política (incluyendo la educación) que propicia y convalida la total disolución de los límites éticos, autoriza la transgresión de las normas, entroniza el goce fetichístico del cuerpo de la mujer cosificada, y exalta la confrontación ostentosa con las instituciones jurídicas, médicas y educativas. El Poder ilimitado rescata el dis-valor de la impunidad mientras se va promoviendo el desprecio por las normas en nombre de discursos seductores y de victimización de todos los protagonistas. El desenfreno pulsional y la arrogancia narcisista son aplaudidas por el mundo adulto cómplice y criminoso. 

  

Volver a los grandes de “verdad”

Me voy a referir a tres grandes que marcan un horizonte de reflexiones en esta oscuridad ética que nos inunda. Fueron estudiosos de lo que antes se llamaba el alma humana.

 Un grande del psicoanálisis J.Lacan decía: “La ley habla a través del padre, de una palabra de mujer o desde la muerte misma cuando lo otro no es escuchado”. La “parca” está ahí cuando no escuchamos o no nos hablan que es cuando cae un orden de confrontaciones, negociaciones, encuentros, desencuentros, consensos. La paternidad como símbolo va desde el padre de la familia hasta las distintas instancias de tipo institucional; son los padres sociales. Una sociedad se edifica sobre esta función paterna que cuida las nuevas generaciones le transmite pautas de vida y de triunfo sobre la muerte.

Francoise Doltó, maestra francesa en el tema familiar, decía que los padres que dudaban de ellos mismos o sea del rol que deberían ejecutar generaban síntomas (trastornos de conducta, precocidad en el contacto con el alcohol y drogas y las más variadas perversiones).

 Sin adultos no hay adolescentes nos enseñaba el gran analista R. Erickson desde USA trabajando con adolescentes. Mas tarde nos decía: “Sin confrontación del adolescente con el adulto no hay crecimiento sano”. No hay confrontación porque el lugar adulto quedó como un hueco. Se busca entonces en la dura realidad un límite (un paredón, el acto auto-lesivo, etc.).

 

DR.JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

 

Indigentes mentales en la calle

Indigentes Mentales en la calle

“el primer objetivo que intentamos siempre trabajar es que salgan de la calle porque, en sí “es anti-terapéutica y muchas veces es “difícil” porque presentan ideas delirantes”(Equipos de calle de Madrid)  

El panorama urbano y del conurbano se viste progresivamente de toda una población de “nadies” (así los llamo) que viven en la calle. Colchones, utensilios de cocina, almohadas y frazadas son un panorama que quiebran nuestra mirada y nos muestran la cara de la desesperanza y la marginación. Al lado del típico “tetra-brick” y los olores de marihuana se unen olores pestilentes que desafían nuestros sentidos y nos hacen eludir las miradas y apenan nuestro espíritu.

Los llamo “name-less” (nadies) de nuestras ciudades. Sus identidades están vaciadas y son los nuevos “home-less”.Son de alguien, a veces, ya sea una tribu, una banda o de ciertos poderes sociales. ¿Serán “alguien” alguna vez?. Lo que sí me parece seguro es que serán “alguien” siempre y cuando “algunos” o sea nosotros como sociedad hagamos algo para que esto sea así. De no actuar con presteza como sociedad este ciclo se incrementará ya que los factores de riesgo y de deprivación social aumentarán este fenómeno. El alcohol, las drogas y los circuitos del deterioro harán su tarea destructiva.

Quiero adelantarles que no es solo un fenómeno de pobreza y pauperización se ha comprobado por estudios en otros países que el 30 % pertenecen a patologías mentales y adictivas que no tienen lugares de residencia y tratamiento.

LOS PARAISOS DE LOS “NADIES”

El lunes pasado se celebró el Día Mundial de la Salud Mental y en todo el mundo se mostró la penuria de miles que viven en las calles afectados de patologías llamadas duales (enfermedad mental junto con acción a drogas), población ésta que en nuestra sociedad se encuentra en estado de desprotección. Concurren a las guardias de hospitales se los trata de la intoxicación al alcohol a drogas y alcohol, se los desintoxica presuntamente en una noche y vuelven a la calle. En un reciente estudio del Programa Sumar del Ministerio de Salud de la Nación se mostraba que el 90 % de ellos no volvía al servicio para un seguimiento. La intervención médica los sacaba del episodio agudo pero volvían a las calles a vagar su adicción y deterioro mental. La adicción renovada después de la desintoxicación seguía haciendo su tarea y el ciclo de marginación y desesperanza actuaba con la justeza homicida –suicida de las patologías letales.

Una madre me decía sobre esto:” cuando mi hijo sufre una crisis lo ingresan en la unidad de agudos,enseguida le dan el alta  y vuelve a lo mismo, nunca vemos el “final del túnel”; no hay lugares para su asistencia, nos sentimos desvalidos , es un sufrimiento permanente”.

Es el drama de la medicina y la psiquiatría actual ya que la crítica a las instituciones psiquiátricas ha dejado a miles de personas con padecimientos mentales en la calle. Se confunde manicomio (estructura a reformar y modificar en sus bases mismas de marginación) con los centros residenciales como las comunidades terapéuticas, las casas de vida. Estar internado es mala palabra. Se confunde internación con prisión y se los devuelve a la prisión verdadera o a la prisión de la marginación callejera. Así hay miles en la calle .Un estudio realizado por La Coalición Nacional por los Homeless (Human Rigths Watch) y publicado por el New York Times muestra que a medida que se ataca a las instituciones se desplaza a los pacientes a la calle (aumentan los homeless), a la cárcel y a cualquier lado (lo llaman “elsewhere” o sea en otra parte o en cualquier parte). Es un estudio entre 1963 y 2003 que muestra este circuito de la decadencia y que se está tratando de reformar en los países centrales. En nuestro país no se pueden abrir centros de medicina especializada en adicciones y de especialización en psiquiatría desde el 2010 por reglamentaciones absurdas en medio de una epidemia de adicciones y patologías duales.

FAMILIAS MULTIPROBLEMATICAS

A esto se une la eclosión en la post-modernidad actual de las llamadas familias Multiproblemáticas en donde son varios miembros los que tienen problemas, viven en la calle, en “tugurios” o en “palacetes” llenos de marginación opulenta. Las familias Multiproblemáticas surgen de la ruptura y la escoriación social más dura que hemos vivido desde el 2000 en donde se ha roto el pacto tradicional entre gobierno, sociedad y familia. Así la familia no educa y los chicos no aprenden de sus padres como “se debe vivir la vida” (Bauman 2001).Las drogas en nuestros escenarios comunitarios es la dosis letal para este conflicto social.

Estamos generando con estas políticas cada vez más patología mental deficitaria y en deterioro y más adicciones no tratadas. La mezcla de la esquizofrenia y el abuso de alcohol y drogas les llevan a muchos a acabar en situación de calle .Un alto porcentaje de las personas sin hogar y en la calle son esquizofrénicas con consumo de sustancias y es la propia patología y además sin contar con familia válida lo que los lleva a vivir en esta condición. Se trata de personas además con una gran cantidad de enfermedades físicas que coexisten con la enfermedad mental y su esperanza de vida se reduce a 20 o 30 años además con malnutrición, estilo de vida de calle, consumo de tóxicos, falta de apoyo social y falta de documentación lo cual los lleva a no incluirse en programas y a desconfiar de toda ayuda. Son los “nadies” de hoy. Son una “cachetada” diaria y un llamado al altruismo social.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA –Rehabilitación en adicciones