DROGAS: PARECEN FALTAR MODELOS

“..Soñé que salía a robar con mi papá “; “…Quiero ir a la cárcel como mi hermano, ahí hay códigos…”; “mis tres tíos murieron de cirrosis por alcohol y drogas, no quiero parecerme a ellos…” (Comentarios de pacientes sojuzgados por sus ideales identificatorias mortíferos).

Estos tres pacientes adolescentes están sojuzgados por ideales identificatorias negativos o sea por anti- modelos. Hay miles de jóvenes en este momento así viviendo el avance creciente del “narco” en la vida social. El narco aprovecha nuestras vulnerabilidades éticas (socio-institucionales). No hay epidemia sin vulnerabilidades. El ambiente que vivimos de tipo cultural, educativo y ético fomenta los nuevos y caricaturescos “Pablos Escobar” vernáculos. El ambiente cultural hace a la epidemia, la constituye y la construye.

Mi gran maestro en Letras José María Castiñeiras de Dios, ya fallecido, me decía en charlas domingueras inolvidables que había en la sociedad un sistema inmunológico, símil del biológico, que lo formaban los valores y la ética de una comunidad. De no existir esto la sociedad quedaba a la intemperie como queda el organismo y la persona en su totalidad vulnerable cuando falla su sistema defensivo inmunológico y el cáncer es el resultado magno de ese desastre biológico y humano. Hoy a eso se lo llama capital institucional social y humano.

Atiendo pacientes santafecinos y solo entendiendo el clima ético normativo de esos lugares se entiende como tres grandes grupos mafiosos (Los Monos, Los Canteros y los Funes) se dividen la ciudad y los jueces huyen despavoridos de tomar esas causas. Nadie juzga a nadie y entonces reina la Ilegalidad que se transforma en la Ley. Todos asustados tanto abogados como defensores despavoridos, familiares y vecinos que temen los ataques nocturnos.

Recuerdo a un paciente rosarino que vivía 24hs x24hs en un “bunker” de venta en un barrio (habitáculo de 1×1) y el pago era la droga. Era un esclavo. Durante un año lo recibía en mi consultorio con algo dulce en un desayuno inolvidable (tortas, medialunas) y hablaba con él. Era un muchacho que había hecho una regresión en su enfermedad a una “animalidad casi simiesca” después de tanta droga. Logramos con la ayuda de los padres y del amor que se generó en el vínculo con él que se recuperara y así me contó todas las escenas vividas en los bunkers y también recuerdo el tratamiento de una paciente que era centinela de ellos y que también cobraba con drogas. Bandas con sus propios policías.

La propiedad privada parece no existir y luego de una inteligencia delictiva se señala ciertas viviendas claves para la venta o el depósito de armas (viviendas ocupadas por gente de edad, madres solas, etc.) y se las apropia a través de amenazas. Hay una denuncia por día en Rosario por usurpación de propiedades. 1213 asesinatos en dos años por ajuste de cuentas entre bandas. Clubes de futbol avasallados por esa “mano de obra” multi-uso llamada “barra brava” y jugadores que huyen también de noche a clubes más seguros para cuidar sus familias. “Cambalache” de Discepolo parece ser el relato triste pero como todo lamento es realista y parece haberse quedado corto en su descripción.

Jueces a cargo de bandas en Provincias y Ministra de Educación haciendo uso de la hipnosis de la imagen le canta al mundo a través de las redes de twitter el poder de un “cohete de marihuana” y como la razón y el juicio crítico se le habían perdido pero lo hace con el desatino de la proeza, la astucia y el desafío adolescentes, en este caso decadente. Es una Ministra y de Educación, pero eso parece no significar nada .En el “matrix progre” dominante en nuestra debilitada sociedad “se igual” como diría Minguito Tinguitella el célebre personaje de Juan Carlos Altavista. ¿Qué diferencia hay entre un adolescente del conurbano embriagado porque se fumó un “caño” y un “nevado” y varias cervezas y un Ministro?; ninguna e incluso en el “matrix progre” que nos inunda parece ser un blasón de prestigio.

En este contexto de la caída de los representantes de la Ley (funcionarios de todas las ramas del Estado, escuelas que parecen “mirar” para otro lado y de confusión en las familias cuando estas existen) y con una cultura escoriada por los “fetiches” dinerarios y por matrices de disvalores centrados en la cultura del espectáculo triunfa la aceptación social de las drogas y el alcohol y todo aquello que compromete la libertad .Se promueve el triunfo de las compulsiones como una prenda de liberación.

Así crecen las enfermedades sociales .Estos tres pacientes que narre al principio son adolescentes sojuzgados por ideales identificatorias negativos. Por anti-modelos. Los valores se encarnan en modelos. Los anti-valores también, en este caso en modelos negativos.

PARECEN FALTAR MAESTROS

En nuestra vida hubo cuatro o cinco personas claves que encarnaron valores; fueron modelos en nuestras vidas y que sin darnos cuenta nos orientaron. Pudieron ser nuestros padres, algún familiar, un maestro, un amigo, un religioso, un sabio, etc. Cada uno los tiene. Pobre el que no los tuvo. O él que no los supo escuchar o no los supo encontrar. En mi caso varios maestros, mi padre, un abuelo, un hijo, profesores de antes y de ahora que marcaron positivamente mi vida. Quizás me di cuenta muchos años después. Modelos. Modelos nos faltan. O modelos que encarnen valores. En realidad modelos hay. Son anti-modelos que encarnan disvalores. Pero igual traccionan. Influyen. Marcan. La televisión es una fábrica de anti-modelos. La publicidad se encarga de explotarlos para vender más. Al fin ese es su objetivo. Si estamos vacíos de modelos entonces ganan los anti modelos o sea los disvalores.

Los valores y modelos surgen desde la intimidad. Encuentros inolvidables. Charlas que nos penetran hasta el fondo de nuestra alma. Gestos que nos emocionaron. Pero siempre hay intimidad y fundamentalmente vivencias. La vivencia es el lenguaje del corazón. Intimidad, vivencias, modelos, valores, encuentros y corazón son la humanización de nuestra existencia.

M. Scheler, magistralmente estudiado por Risieri Frondizi en su libro “Los valores”, dedicó gran parte de su vida a estudiar la escala de valores que rige nuestras vidas y fue un preclaro filósofo y psicólogo europeo del siglo XX. Para él los valores necesitan encarnarse. O sea no son esencias viven en los modelos sociales y familiares. Un maestro puede o no encarnar valores.

La encarnación no solo es un valor bíblico sino que es fundamental en el horizonte terrestre de nuestro desarrollo vital. O sea si sólo enseña historia y nada más no se encarna valores. No hay vivencia en esa mera transmisión de información. No es modelo para un niño o adolescente huérfano de sentido en una etapa de incertidumbre en su vida. El modelo une la ética con la virtud o sea el valor con la práctica.

La televisión, los medios masivos, la publicidad comercial o política produce Líderes (Fhurer en alemán) pero no modelos. Conducen seduciendo. La seducción es conducir hacia sí. Se apropian de nosotros. Quedamos expropiados. El modelo ético surge de la intimidad de los encuentros y no nos seduce, al contrario nos abre caminos hacia la libertad.

LA VIDA COMO ODISEA

La Odisea que relata Homero es una metáfora de toda vida humana. La vida es un viaje. Para llegar a puerto pasamos por pruebas. En la Odisea Ulises debía sortear el canto de las sirenas y el estrecho de los monstruos Escila y Caribdis. Las sirenas cantaban músicas celestiales pero en el fondo eran monstruos que devoraban a las personas. Otros monstruos eran Escila y Caribdis. Ulises se amarró al palo mayor para no ir hacia lo que lo iba a seducir por su canto pero que lo iba a devorar. El resto de la población tenía cera en los oídos. Así llegaron a puerto y vivieron.

En nuestra vida hay también cantos de sirena y monstruos como Escila y Caribdis. Anti-modelos seductores como pueden ser las drogas, el alcohol y la vida vacía solo centrada en la estética y el espejo entre tantos devaneos fatuos del “matrix progre” que nos hipnotiza. Resistirse a los cantos de sirena para vivir es aferrarse a modelos, proyectos, vivencia, valores. Telémaco, hijo de Ulises, extrañaba a su padre y cada tanto miraba el mar esperando su vuelta porque era un testimonio de vida, Ley y protección. Quizás Telémaco es la metáfora de lo que nos pasa…extrañamos la encarnación de la Ley en modelos en distintas instituciones.

Dr. Juan Alberto Yaría

Director General GRADIVA –Rehabilitación en adicciones

DROGAS: PARECEN FALTAR MODELOS

“..Soñé que salía a robar con mi papá “; “…Quiero ir a la cárcel como mi hermano, ahí hay códigos…”; “mis tres tíos murieron de cirrosis por alcohol y drogas, no quiero parecerme a ellos…” (Comentarios de pacientes sojuzgados por sus ideales identificatorias mortíferos).

Estos tres pacientes adolescentes están sojuzgados por ideales identificatorias negativos o sea por anti- modelos. Hay miles de jóvenes en este momento así viviendo el avance creciente del “narco” en la vida social. El narco aprovecha nuestras vulnerabilidades éticas (socio-institucionales). No hay epidemia sin vulnerabilidades. El ambiente que vivimos de tipo cultural, educativo y ético fomenta los nuevos y caricaturescos “Pablos Escobar” vernáculos. El ambiente cultural hace a la epidemia, la constituye y la construye.

Mi gran maestro en Letras José María Castiñeiras de Dios, ya fallecido, me decía en charlas domingueras inolvidables que había en la sociedad un sistema inmunológico, símil del biológico, que lo formaban los valores y la ética de una comunidad. De no existir esto la sociedad quedaba a la intemperie como queda el organismo y la persona en su totalidad vulnerable cuando falla su sistema defensivo inmunológico y el cáncer es el resultado magno de ese desastre biológico y humano. Hoy a eso se lo llama capital institucional social y humano.

Atiendo pacientes santafecinos y solo entendiendo el clima ético normativo de esos lugares se entiende como tres grandes grupos mafiosos (Los Monos, Los Canteros y los Funes) se dividen la ciudad y los jueces huyen despavoridos de tomar esas causas. Nadie juzga a nadie y entonces reina la Ilegalidad que se transforma en la Ley. Todos asustados tanto abogados como defensores despavoridos, familiares y vecinos que temen los ataques nocturnos.

Recuerdo a un paciente rosarino que vivía 24hs x24hs en un “bunker” de venta en un barrio (habitáculo de 1×1) y el pago era la droga. Era un esclavo. Durante un año lo recibía en mi consultorio con algo dulce en un desayuno inolvidable (tortas, medialunas) y hablaba con él. Era un muchacho que había hecho una regresión en su enfermedad a una “animalidad casi simiesca” después de tanta droga. Logramos con la ayuda de los padres y del amor que se generó en el vínculo con él que se recuperara y así me contó todas las escenas vividas en los bunkers y también recuerdo el tratamiento de una paciente que era centinela de ellos y que también cobraba con drogas. Bandas con sus propios policías.

La propiedad privada parece no existir y luego de una inteligencia delictiva se señala ciertas viviendas claves para la venta o el depósito de armas (viviendas ocupadas por gente de edad, madres solas, etc.) y se las apropia a través de amenazas. Hay una denuncia por día en Rosario por usurpación de propiedades. 1213 asesinatos en dos años por ajuste de cuentas entre bandas. Clubes de futbol avasallados por esa “mano de obra” multi-uso llamada “barra brava” y jugadores que huyen también de noche a clubes más seguros para cuidar sus familias. “Cambalache” de Discepolo parece ser el relato triste pero como todo lamento es realista y parece haberse quedado corto en su descripción.

Jueces a cargo de bandas en Provincias y Ministra de Educación haciendo uso de la hipnosis de la imagen le canta al mundo a través de las redes de twitter el poder de un “cohete de marihuana” y como la razón y el juicio crítico se le habían perdido pero lo hace con el desatino de la proeza, la astucia y el desafío adolescentes, en este caso decadente. Es una Ministra y de Educación, pero eso parece no significar nada .En el “matrix progre” dominante en nuestra debilitada sociedad “se igual” como diría Minguito Tinguitella el célebre personaje de Juan Carlos Altavista. ¿Qué diferencia hay entre un adolescente del conurbano embriagado porque se fumó un “caño” y un “nevado” y varias cervezas y un Ministro?; ninguna e incluso en el “matrix progre” que nos inunda parece ser un blasón de prestigio.

En este contexto de la caída de los representantes de la Ley (funcionarios de todas las ramas del Estado, escuelas que parecen “mirar” para otro lado y de confusión en las familias cuando estas existen) y con una cultura escoriada por los “fetiches” dinerarios y por matrices de disvalores centrados en la cultura del espectáculo triunfa la aceptación social de las drogas y el alcohol y todo aquello que compromete la libertad .Se promueve el triunfo de las compulsiones como una prenda de liberación.

Así crecen las enfermedades sociales .Estos tres pacientes que narre al principio son adolescentes sojuzgados por ideales identificatorias negativos. Por anti-modelos. Los valores se encarnan en modelos. Los anti-valores también, en este caso en modelos negativos.

PARECEN FALTAR MAESTROS

En nuestra vida hubo cuatro o cinco personas claves que encarnaron valores; fueron modelos en nuestras vidas y que sin darnos cuenta nos orientaron. Pudieron ser nuestros padres, algún familiar, un maestro, un amigo, un religioso, un sabio, etc. Cada uno los tiene. Pobre el que no los tuvo. O él que no los supo escuchar o no los supo encontrar. En mi caso varios maestros, mi padre, un abuelo, un hijo, profesores de antes y de ahora que marcaron positivamente mi vida. Quizás me di cuenta muchos años después. Modelos. Modelos nos faltan. O modelos que encarnen valores. En realidad modelos hay. Son anti-modelos que encarnan disvalores. Pero igual traccionan. Influyen. Marcan. La televisión es una fábrica de anti-modelos. La publicidad se encarga de explotarlos para vender más. Al fin ese es su objetivo. Si estamos vacíos de modelos entonces ganan los anti modelos o sea los disvalores.

Los valores y modelos surgen desde la intimidad. Encuentros inolvidables. Charlas que nos penetran hasta el fondo de nuestra alma. Gestos que nos emocionaron. Pero siempre hay intimidad y fundamentalmente vivencias. La vivencia es el lenguaje del corazón. Intimidad, vivencias, modelos, valores, encuentros y corazón son la humanización de nuestra existencia.

M. Scheler, magistralmente estudiado por Risieri Frondizi en su libro “Los valores”, dedicó gran parte de su vida a estudiar la escala de valores que rige nuestras vidas y fue un preclaro filósofo y psicólogo europeo del siglo XX. Para él los valores necesitan encarnarse. O sea no son esencias viven en los modelos sociales y familiares. Un maestro puede o no encarnar valores.

La encarnación no solo es un valor bíblico sino que es fundamental en el horizonte terrestre de nuestro desarrollo vital. O sea si sólo enseña historia y nada más no se encarna valores. No hay vivencia en esa mera transmisión de información. No es modelo para un niño o adolescente huérfano de sentido en una etapa de incertidumbre en su vida. El modelo une la ética con la virtud o sea el valor con la práctica.

La televisión, los medios masivos, la publicidad comercial o política produce Líderes (Fhurer en alemán) pero no modelos. Conducen seduciendo. La seducción es conducir hacia sí. Se apropian de nosotros. Quedamos expropiados. El modelo ético surge de la intimidad de los encuentros y no nos seduce, al contrario nos abre caminos hacia la libertad.

LA VIDA COMO ODISEA

La Odisea que relata Homero es una metáfora de toda vida humana. La vida es un viaje. Para llegar a puerto pasamos por pruebas. En la Odisea Ulises debía sortear el canto de las sirenas y el estrecho de los monstruos Escila y Caribdis. Las sirenas cantaban músicas celestiales pero en el fondo eran monstruos que devoraban a las personas. Otros monstruos eran Escila y Caribdis. Ulises se amarró al palo mayor para no ir hacia lo que lo iba a seducir por su canto pero que lo iba a devorar. El resto de la población tenía cera en los oídos. Así llegaron a puerto y vivieron.

En nuestra vida hay también cantos de sirena y monstruos como Escila y Caribdis. Anti-modelos seductores como pueden ser las drogas, el alcohol y la vida vacía solo centrada en la estética y el espejo entre tantos devaneos fatuos del “matrix progre” que nos hipnotiza. Resistirse a los cantos de sirena para vivir es aferrarse a modelos, proyectos, vivencia, valores. Telémaco, hijo de Ulises, extrañaba a su padre y cada tanto miraba el mar esperando su vuelta porque era un testimonio de vida, Ley y protección. Quizás Telémaco es la metáfora de lo que nos pasa…extrañamos la encarnación de la Ley en modelos en distintas instituciones.

Dr. Juan Alberto Yaría

Director General GRADIVA –Rehabilitación en adicciones

DROGAS Y FAMILIAS TOXICAS

“…esta permisividad se asocia con un mayor riesgo de que los hijos pasen del alcohol a un consumo abusivo cannabis “Plan Nacional de Drogas de España-Febrero 2018

Juan me dice: “mis padres no me aceptaron el “permitido”…así inicia la entrevista un joven en tratamiento. No entendía la mención pero al final entendí que todos tenían el “permitido”. Se refería al consumo de drogas. ¿Pueden los padres colocar un límite, en este caso al no consumo de drogas, cuando todos consumen?; hoy es una realidad el consumo de todo un grupo familiar o de varios de ellos.

El 30 % de los pacientes de Gradiva tienen familiares en carrera adictiva. Ha triunfado la tolerancia social al consumo en estos años pero el problema empieza a ser cuando el hijo ve a los padres consumir y con conductas que revelan un gran padecimiento y en donde el hijo debe ser el enfermero del padre o la madre. Cae la transmisión entre generaciones y si no hay transmisión no hay cultura ya que la cultura se da en un dialogo de adultos e hijos que retro-actúan mutuamente pero el adulto en rol modélico de adulto.

En estas familias hay, también, muchos casos de abuso sexual de padres a hijos y entre hermanos o con tíos. Las drogas no deben silenciar lo que sucede en la ruptura de las Leyes que basan la cultura desde la familia: la interdicción del incesto que se halla en crisis en muchos grupos en donde las Leyes del Parentesco como base de la cultura parecen desaparecer.

La cultura surge en la vida familiar .Luego la escuela , el barrio , las Iglesias y organizaciones culturales .Pero primero la familia .Por lo menos así se hizo el mundo porque quien convive, amamanta, instruye , da amor y coloca limites en la cercanía son los padres y la familia extensa .Los Estados necesitan promover la vida familiar ya que ese es el principal capital social y humano de los pueblos y esto también parece estar en crisis. Luego vendrán otros actores sociales. Todo esto parece haberse olvidado y los

padres atacan a los docentes olvidando su rol magistral en la convocatoria a lo humano ya que educar es convocar lo humano.

TIPOS DE GRUPOS FAMILIARES

Nosotros llamamos a estas familias de diversas maneras. Por un lado son “familias tóxicas” ya que las drogas forman parte del evento central de sus vidas. Pero en realidad esta denominación es limitada ya que son familias “disgregadas” no funcionando como grupo en red de contención. A esto se les une a lo que hoy se llama familias “violentas” en donde la comunicación pasa por el golpe o la denigración y no hay circuito de diálogos y encuentros. No hay mesa familiar y todo se resuelve en una disputa de Egos. Por fin son también las llamadas familias “Multiproblemáticas” ya que los padecimientos mentales y adictivos van rotando desde la madre, al padre, los hijos e incluso hay alguno preso o en condenas condicionales. Y por último y fundamental son familias “nominales” en donde los actores familiares tienen nombres; padres, hijos, etc. pero nadie cumple la función que debería representar ya que en algunas ocasiones el hijo es padre de su padre, o el padre es un par del hijo y no transmite nada y así sucesivamente.

Este panorama de familias tóxicas, disgregadas, violentas, Multiproblemáticas y Nominales genera un circuito de malestar continuo que se recicla diariamente y que busca distintos “cloroformos” para apaciguarse. Desde el alcohol, las pastillas, los estimulantes, el “célebre” porro con noches largas, mal sueño, peor levantarse y un día “gris” solo “salvado” transitoriamente por algún estimulante o un depresor que los devuelva al sueño o al frenesí.

Vidas oscuras y crecimientos emocionales e intelectuales mutilados de chicos y jóvenes en estos circuitos familiares que aparecen “abortado” de entrada ya que la familia como recurso educativo es casi inexistente. Los chicos crecen solos. Nada interesa.

La escuela no motiva ya que ésta surge, fundamentalmente, como interés desde el Deseo de los padres en la medida que ellos colocan un Ideal en el hijo volcado hacia el futuro en la educación; sobre esto fue muy ilustrativo

aquello que en Florencio Sánchez iluminó a toda una generación de educadores familiares con la célebre obra:” Mi hijo el Doctor”.

Pero esto, hoy, parece no darse en estas familias ya que los padres tienen una apertura “cero” ante el mundo que no sean ellos mismos. El “ombligo” es el límite de sus existencias siendo clave y evento central de sus vidas superar el malestar que ocasiona la abstinencia. Son tres circuitos por donde transita la angustia de estas personas; la posesión de la sustancia, el temor a que acabe el efecto y la necesidad de conseguir rápido otra dosis. Es un mundo atravesado por las expectativas ansiosas permanentes. El mundo acaba ahí

SOCIEDAD DESVINCULADA

Son todos “mudos”, no hay lenguaje, diálogos y encuentros en estos grupos y por eso la violencia resurge rápida ante cualquier estimulo que desde el otro rompe la monotonía de ese “círculo cerrado “que son ellos mismos.

Si no hay lenguaje no hay transmisión de sentidos, emblemas de pertenencia y de entrada la familia es “nada” y se van sintiendo “nadies” desde un primer momento.

No es solo un problema clínico que surge en muchas familias que consultan sino que parece ser un problema propio del contexto “post-moderno” que nos invade en donde la “sociedad desvinculada” (término del filósofo español Josep Miro-Barcelona 1944) es una realidad y en donde la noción de grupo de apoyo y pertenencia decae y todos somos individuos aislados que solo están destinados a consumir y gozar. Entonces parece no haber vínculos que se sostengan ya que en realidad crecemos con el otro, maduramos en compañía. Es un Tiempo de “solos “y “solas” que se intenta calmar con distintas “morfinas” sociales y en donde la batalla por el “blíster” de tranquilizantes es todos los días una tarea diferente.

GUERRAS SEXUALES

En ese mundo de individuos surge la guerra entre los sexos que es en realidad una lucha entre Egos. Desde el “machismo” que anuncia el primitivismo de un hombre “cerrado” y vacío junto con la caída del “amor” como un compromiso de desarrollo conjunto hasta la “muerte al macho”

como grito inútil de un feminismo radicalizado que condena a la mujer al peor de los ostracismos como lo es la relación furtiva y sin compromisos. Seres a la “intemperie” con relaciones prescindibles, quebradizas en donde el otro es enemigo, obstáculo pero casi nunca un compañero en la lucha por generar un proyecto en común.

Todo este desvarío de falta de encuentros, de crisis del amor como un proyecto conjunto se quiere resolver con la Justicia que es una espectadora anónima y abstracta ante tamaña desgracia existencial. El Juez observa azorado la llegada de cartas documento y denuncias mientras los abogados se “frotan” las manos ante tamaña desmesura.

Caída la Ley de la palabra y del proyecto en común se busca una Ley Penal o Civil que denunciará sus grietas e imposibilidades.La Justicia parece no poder resolver tamaña alienación en el corazón de las existencias individuales y del “acumulado” social que nos rodea. La otra “fuga imposible” es buscar distintas “morfinas” sociales y en eso estamos.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

“… ¿QUE NOS PASA?: NUESTRO DEFAULT”

“Cambalache “de Discepolo. Hay momentos difíciles o críticos de nuestra vida comunitaria en donde me “paro” a meditar sobre “¿qué nos pasa como sociedad?”; la meditación, alimento y valor clave para nuestra salud mental, surge como antídoto ante tanta vorágine.

El paciente que veo en mi consulta o las familias que consultan por adicciones son ellos mismos vorágine. Todos tienen adicción, a drogas, dinero…da lo mismo. Eso no tiene freno. Siempre falta porque el vacío es enorme y es ya un gran agujero imposible de colmar. Todos son esclavos de distintos fetiches; dinero, drogas, fichas de casino, mujeres, hombres. Adicción como esclavitud pero también como lo que queda sujeto a la suma, lo que no se puede parar. Es un “tiempo que no para” y entonces me pregunto ¿para qué tanto…?.

Todo es vorágine. Nos hemos quedado estancados en ser un mero “hombre de mercado” que apetece cualquier góndola de fetiches de esta sociedad .Todo para afuera, nada para adentro. Crisis del sí mismo y parece ser un triunfo del hombre exterior y vacío.

El gran maestro francés Gabriel Marcel (1889-1973) reflexiona sobre la vorágine como la carrera directa hacia el suicidio en su libro “La decadencia de la sabiduría”. La autodestrucción va ligada al vértigo. Nuestro actuar, allí, es sólo reactivo. No hay posibilidades, así, de pensar. La cantidad de consignas y de frases hechas que nos rodean impiden pensar.

Los fetiches amados y prestigiados ejercen un efecto hipnótico ya que nos anuncian el Poder, poder alucinatorio ya sea por el metálico o por los sueños de embriaguez que las sustancias químicas parece darnos. Pero es la borrachera del Poder lo que cautiva siendo esto a su vez nuestro presidio y así vendrá luego la “resaca” cuando la orgía imaginaria se acabe que es, en sí mismo, el anuncio de la realidad: nuestras deudas como personas, como sociedad. Deudas con nosotros mismos y con el Bien Común.

CAPITAL SOCIAL

La pregunta sobre nosotros mismos como conjunto social es medianamente válida porque nunca podemos referenciar plenamente una globalidad pero si podemos objetivar cuales son los valores predominantes sobre los cuales gira nuestro sentir y entender. El conjunto de valores predominantes hoy constituye lo que se llama el CAPITAL SOCIAL de una comunidad que parece ser tan o más importante que su capital económico, financiero o físico. Es junto al capital humano (educación, vida familiar) la base de una sociedad. La clave del capital social se basa en determinadas constantes que son las que permiten el desarrollo: los valores éticos dominantes, su capacidad de asociación, el grado de confianza entre sus miembros y la conciencia cívica. La nuestra parece ser una crisis de valores y como nos enseña Ortega el fetiche dinerario o químico ocupa el lugar de los valores; el Ego triunfa sobre el Bien Común.

El capital social es una referencia a la suma y a la multiplicación. El default de este capital es la “pasión” por dividir y restar. Así nos condenamos a llevar la piedra interminable del subir y bajar como Sísifo cuyo castigo, en la mitología griega, era llevar lo pesado hasta la cima de la montaña para luego volver a subirla. Terreno de las compulsiones, o sea del no cambio. Terreno de nuestros ciclos de default, acumulación, estabilidad y otra vez default. Ciclo interminable de recaídas como en las adicciones.

Cuatro pensadores me referencian hoy sobre esta “pasión argentina” (mentando a uno de ellos): Ortega y Gasset, Eduardo Mallea (“Historia de una Pasión Argentina”1903-1982), Raúl Scalabrini Ortiz (1898-1959) y Enrique Santos Discepolo (1901-1951). Ellos desde distintos lugares (arte, filosofía, literatura, política) buscaron desentrañar nuestro vivir y nuestras penas así como nuestros despropósitos o las compulsiones a repetir para no cambiar y también, porque no, nuestros delirios de importancia como, quizás, la cara siniestra de la devaluación o desprecio de la realidad. Ortega nos dice: “somos como argentinos un hombre perezoso para salir de sí mismo y enfrentarse con la realidad”; “su vida se le evapora sin que lo advierta” (“Intimidades”-1916) para luego enseñarnos: “…argentinos a las cosas, déjense de cuestiones personales, suspicacias, narcisismos “. Más tarde con la brillantez de la lucidez nos describe como “un hombre a la defensiva” (formas de estar trabados y de paralizar nuestras potencias secuestradas por los complejos de “lo personal”). Vivimos secuestrados, muchos de nosotros, por nuestro Ego.

El argentino “es un hombre admirablemente dotado que no ha entregado su existencia a cosa alguna que no sea él mismo”; “el “argentino se gusta a sí mismo”; “puro afán que se consume a sí mismo, como savia que asciende anhelante y se desespera por no llegar nunca a ser fruto” ”(Meditación del pueblo joven” Ortega y Gasset ). Desesperarse y vivir desesperados para no dar frutos. Por eso en Meditación del Pueblo Joven “(1939) dice: “el argentino y la Argentina parecen estar condenadas a ser solo una posibilidad”.

NUESTRO NARCISISMO

En “Cartas a un joven argentino “ sigue meditando sobre nosotros: “…el argentino habla por delante de las cosas , tiende a usar a ellas como un espejo donde contemplarse , vive en la superficie de la representación de sí mismo; es Narciso y la fuente de Narciso …lo lleva todo consigo …la realidad , la imagen y el espejo ; así “está de espaldas a la vida , fija la vista en su quimera personal porque siempre está visitándose a sí mismo”.

Somos, según él, un “hombre factoría “nuestra pasión convocante es el oro, la riqueza. Oro como Identidad que contornea o intenta ocultar un vacío. Argentum (país de la plata), Rio de la Plata, La Plata como ciudad. Pero ese es el Hombre Abstracto (el de la factoría romana, según él) que olvida su interioridad, es el “deme dos “de Miami de los 90. El de “la plata dulce”. Surgió, así, un mero hombre de mercado. Un hombre solo consumidor. De esta manera parece difícil construir un capital social que es la garantía de la riqueza de las naciones y un seguro para superar las crisis cíclicas que se dan en todas las comunidades. Seguiremos viendo a Mallea cuando en una lamentación piensa “mi país me desespera, me desalienta “y pide una conciencia que lo despierte a su destino. “La Argentina no es un pueblo joven, es un pueblo verde porque nuestra conciencia está en mora “. Conciencia en mora, brillante concepto. Hay dos Argentinas separadas; la visible (culto a lo aparente en donde los valores fatuos y dinerarios perversos parecen predominar) y la invisible (del trabajo y con una conciencia que no está en mora). A mayor apariencia es mayor la pérdida de las raíces .El verdadero default argentino parece ser la conciencia en mora (hombre de mercado y crisis de la educación).

Luego pasaremos con Scalabrini Ortiz en “El hombre que está solo y espera” de la década del 30 y que anuncia la metafísica trascendente del porteño en Discepolo con su tango “Cambalache”. Scalabrini nos menciona como “un niño que no ha madurado” y nos enseña que “las letras del tango marcan la trascendencia de una pequeña metafísica del espíritu porteño”. El himno “Cambalache” anuncia la crisis de valores : “ es lo mismo el que labura noche y día como un buey que el que vive de los otros, que el que mata o el que cura o está fuera de la ley”. Seguiremos pensando estos autores como luz posible para salir del túnel. O quizás como el hilo de Ariadna de la mitología que nos permita desentrañar el laberinto.

DR. JUAN A. YARIA DIRECTOR GENERAL GRADIVA- Rehabilitación en Adicciones

DROGAS Y FAMILIAS TOXICAS

“…esta permisividad se asocia con un mayor riesgo de que los hijos pasen del alcohol a un consumo abusivo cannabis “Plan Nacional de Drogas de España-Febrero 2018

Juan me dice: “mis padres no me aceptaron el “permitido”…así inicia la entrevista un joven en tratamiento. No entendía la mención pero al final entendí que todos tenían el “permitido”. Se refería al consumo de drogas. ¿Pueden los padres colocar un límite, en este caso al no consumo de drogas, cuando todos consumen?; hoy es una realidad el consumo de todo un grupo familiar o de varios de ellos.

El 30 % de los pacientes de Gradiva tienen familiares en carrera adictiva. Ha triunfado la tolerancia social al consumo en estos años pero el problema empieza a ser cuando el hijo ve a los padres consumir y con conductas que revelan un gran padecimiento y en donde el hijo debe ser el enfermero del padre o la madre. Cae la transmisión entre generaciones y si no hay transmisión no hay cultura ya que la cultura se da en un dialogo de adultos e hijos que retro-actúan mutuamente pero el adulto en rol modélico de adulto.

En estas familias hay, también, muchos casos de abuso sexual de padres a hijos y entre hermanos o con tíos. Las drogas no deben silenciar lo que sucede en la ruptura de las Leyes que basan la cultura desde la familia: la interdicción del incesto que se halla en crisis en muchos grupos en donde las Leyes del Parentesco como base de la cultura parecen desaparecer.

La cultura surge en la vida familiar .Luego la escuela , el barrio , las Iglesias y organizaciones culturales .Pero primero la familia .Por lo menos así se hizo el mundo porque quien convive, amamanta, instruye , da amor y coloca limites en la cercanía son los padres y la familia extensa .Los Estados necesitan promover la vida familiar ya que ese es el principal capital social y humano de los pueblos y esto también parece estar en crisis. Luego vendrán otros actores sociales. Todo esto parece haberse olvidado y los

padres atacan a los docentes olvidando su rol magistral en la convocatoria a lo humano ya que educar es convocar lo humano.

TIPOS DE GRUPOS FAMILIARES

Nosotros llamamos a estas familias de diversas maneras. Por un lado son “familias tóxicas” ya que las drogas forman parte del evento central de sus vidas. Pero en realidad esta denominación es limitada ya que son familias “disgregadas” no funcionando como grupo en red de contención. A esto se les une a lo que hoy se llama familias “violentas” en donde la comunicación pasa por el golpe o la denigración y no hay circuito de diálogos y encuentros. No hay mesa familiar y todo se resuelve en una disputa de Egos. Por fin son también las llamadas familias “Multiproblemáticas” ya que los padecimientos mentales y adictivos van rotando desde la madre, al padre, los hijos e incluso hay alguno preso o en condenas condicionales. Y por último y fundamental son familias “nominales” en donde los actores familiares tienen nombres; padres, hijos, etc. pero nadie cumple la función que debería representar ya que en algunas ocasiones el hijo es padre de su padre, o el padre es un par del hijo y no transmite nada y así sucesivamente.

Este panorama de familias tóxicas, disgregadas, violentas, Multiproblemáticas y Nominales genera un circuito de malestar continuo que se recicla diariamente y que busca distintos “cloroformos” para apaciguarse. Desde el alcohol, las pastillas, los estimulantes, el “célebre” porro con noches largas, mal sueño, peor levantarse y un día “gris” solo “salvado” transitoriamente por algún estimulante o un depresor que los devuelva al sueño o al frenesí.

Vidas oscuras y crecimientos emocionales e intelectuales mutilados de chicos y jóvenes en estos circuitos familiares que aparecen “abortado” de entrada ya que la familia como recurso educativo es casi inexistente. Los chicos crecen solos. Nada interesa.

La escuela no motiva ya que ésta surge, fundamentalmente, como interés desde el Deseo de los padres en la medida que ellos colocan un Ideal en el hijo volcado hacia el futuro en la educación; sobre esto fue muy ilustrativo

aquello que en Florencio Sánchez iluminó a toda una generación de educadores familiares con la célebre obra:” Mi hijo el Doctor”.

Pero esto, hoy, parece no darse en estas familias ya que los padres tienen una apertura “cero” ante el mundo que no sean ellos mismos. El “ombligo” es el límite de sus existencias siendo clave y evento central de sus vidas superar el malestar que ocasiona la abstinencia. Son tres circuitos por donde transita la angustia de estas personas; la posesión de la sustancia, el temor a que acabe el efecto y la necesidad de conseguir rápido otra dosis. Es un mundo atravesado por las expectativas ansiosas permanentes. El mundo acaba ahí

SOCIEDAD DESVINCULADA

Son todos “mudos”, no hay lenguaje, diálogos y encuentros en estos grupos y por eso la violencia resurge rápida ante cualquier estimulo que desde el otro rompe la monotonía de ese “círculo cerrado “que son ellos mismos.

Si no hay lenguaje no hay transmisión de sentidos, emblemas de pertenencia y de entrada la familia es “nada” y se van sintiendo “nadies” desde un primer momento.

No es solo un problema clínico que surge en muchas familias que consultan sino que parece ser un problema propio del contexto “post-moderno” que nos invade en donde la “sociedad desvinculada” (término del filósofo español Josep Miro-Barcelona 1944) es una realidad y en donde la noción de grupo de apoyo y pertenencia decae y todos somos individuos aislados que solo están destinados a consumir y gozar. Entonces parece no haber vínculos que se sostengan ya que en realidad crecemos con el otro, maduramos en compañía. Es un Tiempo de “solos “y “solas” que se intenta calmar con distintas “morfinas” sociales y en donde la batalla por el “blíster” de tranquilizantes es todos los días una tarea diferente.

GUERRAS SEXUALES

En ese mundo de individuos surge la guerra entre los sexos que es en realidad una lucha entre Egos. Desde el “machismo” que anuncia el primitivismo de un hombre “cerrado” y vacío junto con la caída del “amor” como un compromiso de desarrollo conjunto hasta la “muerte al macho”

como grito inútil de un feminismo radicalizado que condena a la mujer al peor de los ostracismos como lo es la relación furtiva y sin compromisos. Seres a la “intemperie” con relaciones prescindibles, quebradizas en donde el otro es enemigo, obstáculo pero casi nunca un compañero en la lucha por generar un proyecto en común.

Todo este desvarío de falta de encuentros, de crisis del amor como un proyecto conjunto se quiere resolver con la Justicia que es una espectadora anónima y abstracta ante tamaña desgracia existencial. El Juez observa azorado la llegada de cartas documento y denuncias mientras los abogados se “frotan” las manos ante tamaña desmesura.

Caída la Ley de la palabra y del proyecto en común se busca una Ley Penal o Civil que denunciará sus grietas e imposibilidades.La Justicia parece no poder resolver tamaña alienación en el corazón de las existencias individuales y del “acumulado” social que nos rodea. La otra “fuga imposible” es buscar distintas “morfinas” sociales y en eso estamos.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

“… ¿QUE NOS PASA?: NUESTRO DEFAULT”

“Cambalache “de Discepolo. Hay momentos difíciles o críticos de nuestra vida comunitaria en donde me “paro” a meditar sobre “¿qué nos pasa como sociedad?”; la meditación, alimento y valor clave para nuestra salud mental, surge como antídoto ante tanta vorágine.

El paciente que veo en mi consulta o las familias que consultan por adicciones son ellos mismos vorágine. Todos tienen adicción, a drogas, dinero…da lo mismo. Eso no tiene freno. Siempre falta porque el vacío es enorme y es ya un gran agujero imposible de colmar. Todos son esclavos de distintos fetiches; dinero, drogas, fichas de casino, mujeres, hombres. Adicción como esclavitud pero también como lo que queda sujeto a la suma, lo que no se puede parar. Es un “tiempo que no para” y entonces me pregunto ¿para qué tanto…?.

Todo es vorágine. Nos hemos quedado estancados en ser un mero “hombre de mercado” que apetece cualquier góndola de fetiches de esta sociedad .Todo para afuera, nada para adentro. Crisis del sí mismo y parece ser un triunfo del hombre exterior y vacío.

El gran maestro francés Gabriel Marcel (1889-1973) reflexiona sobre la vorágine como la carrera directa hacia el suicidio en su libro “La decadencia de la sabiduría”. La autodestrucción va ligada al vértigo. Nuestro actuar, allí, es sólo reactivo. No hay posibilidades, así, de pensar. La cantidad de consignas y de frases hechas que nos rodean impiden pensar.

Los fetiches amados y prestigiados ejercen un efecto hipnótico ya que nos anuncian el Poder, poder alucinatorio ya sea por el metálico o por los sueños de embriaguez que las sustancias químicas parece darnos. Pero es la borrachera del Poder lo que cautiva siendo esto a su vez nuestro presidio y así vendrá luego la “resaca” cuando la orgía imaginaria se acabe que es, en sí mismo, el anuncio de la realidad: nuestras deudas como personas, como sociedad. Deudas con nosotros mismos y con el Bien Común.

CAPITAL SOCIAL

La pregunta sobre nosotros mismos como conjunto social es medianamente válida porque nunca podemos referenciar plenamente una globalidad pero si podemos objetivar cuales son los valores predominantes sobre los cuales gira nuestro sentir y entender. El conjunto de valores predominantes hoy constituye lo que se llama el CAPITAL SOCIAL de una comunidad que parece ser tan o más importante que su capital económico, financiero o físico. Es junto al capital humano (educación, vida familiar) la base de una sociedad. La clave del capital social se basa en determinadas constantes que son las que permiten el desarrollo: los valores éticos dominantes, su capacidad de asociación, el grado de confianza entre sus miembros y la conciencia cívica. La nuestra parece ser una crisis de valores y como nos enseña Ortega el fetiche dinerario o químico ocupa el lugar de los valores; el Ego triunfa sobre el Bien Común.

El capital social es una referencia a la suma y a la multiplicación. El default de este capital es la “pasión” por dividir y restar. Así nos condenamos a llevar la piedra interminable del subir y bajar como Sísifo cuyo castigo, en la mitología griega, era llevar lo pesado hasta la cima de la montaña para luego volver a subirla. Terreno de las compulsiones, o sea del no cambio. Terreno de nuestros ciclos de default, acumulación, estabilidad y otra vez default. Ciclo interminable de recaídas como en las adicciones.

Cuatro pensadores me referencian hoy sobre esta “pasión argentina” (mentando a uno de ellos): Ortega y Gasset, Eduardo Mallea (“Historia de una Pasión Argentina”1903-1982), Raúl Scalabrini Ortiz (1898-1959) y Enrique Santos Discepolo (1901-1951). Ellos desde distintos lugares (arte, filosofía, literatura, política) buscaron desentrañar nuestro vivir y nuestras penas así como nuestros despropósitos o las compulsiones a repetir para no cambiar y también, porque no, nuestros delirios de importancia como, quizás, la cara siniestra de la devaluación o desprecio de la realidad. Ortega nos dice: “somos como argentinos un hombre perezoso para salir de sí mismo y enfrentarse con la realidad”; “su vida se le evapora sin que lo advierta” (“Intimidades”-1916) para luego enseñarnos: “…argentinos a las cosas, déjense de cuestiones personales, suspicacias, narcisismos “. Más tarde con la brillantez de la lucidez nos describe como “un hombre a la defensiva” (formas de estar trabados y de paralizar nuestras potencias secuestradas por los complejos de “lo personal”). Vivimos secuestrados, muchos de nosotros, por nuestro Ego.

El argentino “es un hombre admirablemente dotado que no ha entregado su existencia a cosa alguna que no sea él mismo”; “el “argentino se gusta a sí mismo”; “puro afán que se consume a sí mismo, como savia que asciende anhelante y se desespera por no llegar nunca a ser fruto” ”(Meditación del pueblo joven” Ortega y Gasset ). Desesperarse y vivir desesperados para no dar frutos. Por eso en Meditación del Pueblo Joven “(1939) dice: “el argentino y la Argentina parecen estar condenadas a ser solo una posibilidad”.

NUESTRO NARCISISMO

En “Cartas a un joven argentino “ sigue meditando sobre nosotros: “…el argentino habla por delante de las cosas , tiende a usar a ellas como un espejo donde contemplarse , vive en la superficie de la representación de sí mismo; es Narciso y la fuente de Narciso …lo lleva todo consigo …la realidad , la imagen y el espejo ; así “está de espaldas a la vida , fija la vista en su quimera personal porque siempre está visitándose a sí mismo”.

Somos, según él, un “hombre factoría “nuestra pasión convocante es el oro, la riqueza. Oro como Identidad que contornea o intenta ocultar un vacío. Argentum (país de la plata), Rio de la Plata, La Plata como ciudad. Pero ese es el Hombre Abstracto (el de la factoría romana, según él) que olvida su interioridad, es el “deme dos “de Miami de los 90. El de “la plata dulce”. Surgió, así, un mero hombre de mercado. Un hombre solo consumidor. De esta manera parece difícil construir un capital social que es la garantía de la riqueza de las naciones y un seguro para superar las crisis cíclicas que se dan en todas las comunidades. Seguiremos viendo a Mallea cuando en una lamentación piensa “mi país me desespera, me desalienta “y pide una conciencia que lo despierte a su destino. “La Argentina no es un pueblo joven, es un pueblo verde porque nuestra conciencia está en mora “. Conciencia en mora, brillante concepto. Hay dos Argentinas separadas; la visible (culto a lo aparente en donde los valores fatuos y dinerarios perversos parecen predominar) y la invisible (del trabajo y con una conciencia que no está en mora). A mayor apariencia es mayor la pérdida de las raíces .El verdadero default argentino parece ser la conciencia en mora (hombre de mercado y crisis de la educación).

Luego pasaremos con Scalabrini Ortiz en “El hombre que está solo y espera” de la década del 30 y que anuncia la metafísica trascendente del porteño en Discepolo con su tango “Cambalache”. Scalabrini nos menciona como “un niño que no ha madurado” y nos enseña que “las letras del tango marcan la trascendencia de una pequeña metafísica del espíritu porteño”. El himno “Cambalache” anuncia la crisis de valores : “ es lo mismo el que labura noche y día como un buey que el que vive de los otros, que el que mata o el que cura o está fuera de la ley”. Seguiremos pensando estos autores como luz posible para salir del túnel. O quizás como el hilo de Ariadna de la mitología que nos permita desentrañar el laberinto.

DR. JUAN A. YARIA DIRECTOR GENERAL GRADIVA- Rehabilitación en Adicciones

PITY, LA CRIMINALIDAD Y LAS DROGAS

“…El ABC del consumo crónico son Las 4 C: cesación laboral, cementerios, clínicas, cárcel “

Lema de la rehabilitación en GRADIVA

Los crímenes y la violencia bordean las calles ligadas al consumo crónico de drogas. En muchos casos que son de público conocimiento, como el del ídolo de rock, la cronicidad se une a daños cerebrales en donde la frialdad y la falta de empatía con el otro responden a una a-moralidad ligada a la suspensión del juicio crítico. La hipofrontalización (el lóbulo frontal del cerebro es la base psicobiológica donde se asienta la cultura) que está ligada a este mismo consumo crónico lleva al sadismo con la víctima y la pérdida de la noción del dolor ajeno.

La frialdad lleva a que desaparezca el otro de nuestra perspectiva vital. La vida deja de perder sentido. Se llega a la situación de ser un “desaparecido” (sin funciones superiores humanizantes) y todo puede llegar a desaparecer alrededor de él.

La epidemia de consumo de drogas aumenta exponencialmente el número de delitos así como la prevalencia de cuadros psicóticos. Podemos dar números pero estos son en su abstracción un relato pobre de la realidad aunque sirven para cuantificar el problema (Observatorio SEDRONAR). Aumentó, entre 2010 y 2017, el consumo de marihuana entre jóvenes un 200% y de cocaína un 300 %. En el 2010 uno de cada 100 adolescentes consumía marihuana, en el 2017 3 de cada 100. Con relación a la cocaína los que consumieron en el último año alrededor del 30% ya es dependiente (necesita un consumo voraz diario). Uno de cada 2 jóvenes entre 12 y 17 años usó en forma abusiva alcohol. La tolerancia social al consumo es enorme y se cree que no es dañina en un porcentaje que se duplicó en esos 7 años. Al mismo tiempo los niños y adolescentes comprueban que es fácil conseguir drogas (50% la tienen a “la mano”).

Son las épocas de la epidemia que en algunos lugares es pandemia (fenómeno sanitario descontrolado) y que ya es un fenómeno endémico en una gran población que quedó cautiva (reservorio de pacientes con grandes déficits y deterioros).

En el “alucinante “y critico momento de los 90 la droga formaba parte preferentemente del circuito nocturno, pero todavía con una sociedad no perforada por la oferta de estupefacientes y con un nivel de rechazo al consumo de tipo cultural importante.

Esto cambia desde las 2.000 y Argentina queda perforada en lo socio-familiar y con un amplio avance de la oferta junto con una cultura de aceptación social de las drogas.Lal quiebra del ordenamiento social se acompaña de una caída de los sistemas familiares de contención y cuidado a los más vulnerables ( infancia ).

¿COMO LLEGAMOS A ESTO ¿

Hay una criminalidad social que permitió esto y que permite entender los índices de aumento de la criminalidad individual. Los primeros signos de la epidemia surgen a fines de los 80.Desde ahí surgen estructuras públicas unidas a organizaciones de la comunidad que formulan planes provinciales y con una matriz nacional fuerte con formación de recursos humanos (líderes comunitarios) y redes de asistencia (centros de escucha, admisión, desintoxicación, comunidades terapéuticas , hogares de día).

Se generó un marco normativo en el Ministerio de Salud Pública que permitió la habilitación de centros y la Provincia de Buenos Aires habilitó más de 150 centros públicos y gratuitos de

asistencia con un trabajo muy fuerte en la sociedad para generar una cultura preventiva. A fines de los 90 se empieza a ver una reducción de la prevalencia de la epidemia debido a un énfasis en la detección precoz a los cuidados que los adultos debían proporcionar a los jóvenes y niños desde la familia, las escuelas, clubes barriales ,etc.

A partir del 2.000 cambia la historia del problema y la práctica en la sociedad. Si antes se proponía cuidados frente al consumo de drogas (por los daños y máxime en edades de alta vulnerabilidad) ahora se va promocionando un consumo cuidado y responsable sin tener en cuenta edades ni momentos de la vida.

Triunfa la tolerancia y la aceptación social e incluso en las escuelas se va transmitiendo este mensaje. La “marihuana no daña” se transforma en un slogan. Ninguna mención a las vulnerabilidades y a la función de este alucinógeno en la híper-producción de dopamina (mediador químico) y la apertura al consumo de otras drogas.

Desde hace ocho años y en plena pandemia no se pueden habilitar institutos especializados y van surgiendo centros ilegales de atención con personal no adiestrado ni habilitado profesionalmente porque la epidemia habla y las familias no saben dónde atender a sus hijos

Así pasamos del intento de reducir la prevalencia de la epidemia (logrado esto a fines de los 90) a la explosión pandémica de la actualidad.

IMPLANTACION DE LA CRIMINALIDAD SOCIAL

Así con una población cautiva sin cultura preventiva y escoriada en lo social por distintos fenómenos y soportando los embates de la cultura tecnológica y de la post-modernidad (vínculos familiares frágiles, abandonos, desapego, inatención, etc.) desde los 2000 comienza la tragedia argentina con la implantación del comercio y venta de drogas. Esto tiene 3 etapas:

a. comenzando el siglo se irradian las células delictivas y la infiltración en circuitos de miseria y marginación y en circuitos VIP;

b. entre 2007/10 marca la introducción de los carteles caribeños, mexicanos y otros países vecinos con narco-crímenes por la disputa de territorios de venta y distribución;

c. desde el 2010 surgen los brazos armados , distribución de territorios , militarización crecientes con acantonamiento en ciertos lugares aprovechando todas las fronteras aéreas, fluviales y terrestres junto a cocinas de producción con alta rentabilidad mientras el tejido social se seguía escoriando y ya sin cultura preventiva y déficit de redes asistenciales. Negocio redondo con redes de distribución y comercialización que llegan a todas las localidades con infiltración e incluso dominio de áreas judiciales y de seguridad.

Los estudios últimos muestran que los países que no generan una cultura preventiva van camino a la pandemia frente a la sobre-oferta de sustancias (tercer negocio mundial en expansión después del petróleo y las armas). Los aliados de la epidemia son: la alta disponibilidad “a la mano” de las drogas, la promoción de la banalización de los daños de las drogas, ignorar las vulnerabilidades, un marketing publicitario proclive al consumo y las falta de recursos familiares (grupos destruidos, fragmentados, etc.).

En esto estamos y ahora con la entrada al consumo de varios miembros de la familia todo tiende a agravarse. Es un grupo en donde varios consumen configurándose así lo que hoy se denominan las familias Multiproblemáticas (múltiples patologías en su seno, falta de cuidados parentales, consumo entre hermanos, padres e hijos, etc.).

Tenemos que remontar años de decadencia .La cultura preventiva debe ser reflotada. El aumento del consumo es paralelo al triunfo de la cultura de la aceptación social de las drogas, de la organización de la criminalidad en relación a este tema, así como a la falta de protecciones sociales a poblaciones muy vulnerables.

Hoy la cronicidad en el consumo lleva a consecuencias imprevisibles con salas de guardia atestadas de intoxicados, explosión de enfermedades psiquiátricas ligadas al consumo, muertes de gente joven, cárceles con una incidencia de delitos asociados al consumo y al delito y así podemos seguir con las llamadas cuatro C: cesantías laborales (caída de la productividad global de un país cuando la epidemia prevalece), cárcel, cementerios y clínicas con accidentes cerebrales, infartos, etc. drogas todo llega. Como dice un amigo rehabilitado con tiempo y drogas todo llega. Parece haber miles de Pity.

Dr. YARIA JUAN ALBERTO

–DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

DROGAS: LA “NOCHE” Y EL “DIA”

“LOS DIOSES DE LA EMBRIAGUEZ DE LA “NOCHE” SANTIFICAN EL OLVIDO DE SI MISMOS “–JASPERS-

Desde hace años la sala de emergencias de Gradiva es un lamento por la “Noche” perdida. Me sorprende un adulto de 40 años traído en ambulancia desde una provincia alejada entre sueros y tranquilizantes ante la mirada asustada del médico que lo traslado y del enfermero. La madre asustada está casi escondida observando todo. La “noche” hablaba en él y en su confusión grita por la cocaína que no tiene. El grito es imperativo y su cerebro automático pide ese “polvo blanco” que es su olvido final al decir de Jaspers. Embriagado en su alienación pide lo imposible o sea que alguien lo mate dándole más de aquello que lo está matando. Un “tsunami” había pasado por su vida con quince años de consumo de cocaína en ese adulto que se llamaba Saúl.

Es un hombre de la noche y queda consumido por la “noche”. La noche como “nada” fue tema de la filosofía de Jaspers y de grandes filósofos e incluso de mitologías griegas y orientales en general. El criterio de realidad nos impone que no podemos realizarnos en la noche y Jaspers brillantemente enseña:”…no podría yo realizarme en la noche?…ser una pasión que avasalla, entregarme a mis impulsos, rebelarme contra toda norma y sin remordimientos por lo que destruyo…pero ahí me precipito en la nada…no podemos aspirar a salvarnos en la noche pues toda aspiración surge de la Ley del Día”. Magistral el maestro K. Jaspers (1883-1969 y referente ideológico de la reconstrucción alemana) filósofo y médico psiquiatra cuando nos dice que no tenemos otra misión que entregarnos a la Ley del día que es disciplinar la diversidad y e imponer orden al caos. De lo contrario aparecerá el suicidio.

Tenemos que vencer las fuerzas que nos impulsan a lo “bajo” y este es un verdadero programa de tratamiento en pacientes graves que son dependientes a todo momento a estupefacientes. Valores terapéuticos como la aceptación de esa noche vivida al lado de la muerte lo llevarán a un cambio posible, la humildad como otro valor lo llevará a poder escuchar y dejar la soberbia como defensa ante la vida, a su vez la transparencia con el Poder superior del grupo lo ayudará a reconciliarse de esa noche vivida con la muerte como espectro. Todo ese trabajo se completará con la renuncia al consumo ya que quedó vulnerable y ahí también se cumple el lema “una copa o dosis es mucha y cien son pocas”.

Su cerebro, en sus estructuras de control de impulsos y del pensamiento quedó “averiado”. La zona orbito-frontal muestra alteraciones evidentes. Ahí la cocaína

hace estragos ya que es donde precisamente en la historia del desarrollo del sistema nervioso, desde los reptiles hasta los mamíferos y luego desde el simio al hombre, cuando las estructuras frontales tienen un crecimiento abrupto.

Este crecimiento va parejo y paralelo con la mejora de la percepción, la posibilidad de abstraer , llegar a una lógica que permita tomar decisiones más adecuadas , controlar mejor los impulsos para poder desarrollar planes y prospectivas de acción y fundamentalmente inferir los sentimientos y los pensamientos de los otros (empatía).

Se dice que este lóbulo es la civilización pero la civilización hace al lóbulo frontal. Y civilización es educación, familia, escuela, límites, cultura. El cerebro es hecho también por el contexto. Una energía fundamental en el cerebro es la informacional (las palabras con las cuales lo llenamos) además de la energía química y eléctrica.

Así llegué a conocer a este ser “devastado”. Boliches, “puti-club”, delitos menores que no se condecían con su condición económica, múltiples parejas e hijos sin protección (solo una cuota que el abuelo paterno pagaba). Al final ese “cuerpo- máquina” se paró. No había descanso y dijo basta. Internaciones en terapia intensiva, clínicas psiquiátricas, comunidades terapéuticas, etc., etc.

HISTORIAS DE EMBRIAGADOS

A Saúl le pasó lo que le pasa a miles hoy. A nosotros en la consulta nos llega un capítulo de esta novela de vida. De nosotros depende y fundamentalmente de él mismo que se pueda reescribir otro texto.

Cuando el caos se instala en nuestras vidas desde la infancia hay –creo- un lento devenir hacia el mismo en la adultez.

La familia del paciente tenía un alto contenido afectivo pero con un gran divorcio emocional entre los padres. Peleas, violencia y separación cuando los hijos eran muy pequeños .La madre utiliza a sus hijos para vengarse del padre .Ausencias y fallas de éste. Saúl y su hermano viven en la calle y se “diploman” en porros y cocaína. Las plazas eran la escuela cotidiana. Los dos contrajeron patologías psiquiátricas severas.

Saúl luchó contra su adicción y tuvo que aceptar a sus 40 años un cambio que contradijo su experiencia de vida. Límites débiles en la adolescencia, anemia normativa en su desarrollo. Los tres pilares del desarrollo infantil estaban dañados: amor, límites y transmisión de valores. Cambiar la forma de expresar la angustia o sea pasar de la droga a la palabra. Su vida estaba en juego y lo fue logrando luego de muchos meses de reparación y reconciliación consigo mismo y con sus hijos y sus padres.

ADICCIÓN Y SUICIDIO

En muchas ocasiones el abuso de drogas lleva al suicidio. Así encontramos como producto de una vida con tóxicos la búsqueda de situaciones de riesgo, la posibilidad de tener una enfermedad infecto-contagiosa como el Sida a través de distintas vías (sexual –droga intravenosa), auto mutilaciones con cortes en el cuerpo, las sobredosis.

Vivir para Saúl implicó aceptar un cambio de estilo de vida. Pasar de la transgresión a la presencia de la Ley. De la soberbia a la humildad. De la negación a la aceptación de la enfermedad. De creer que todo se puede a la posibilidad que nos permite nuestra realidad. De lo ilimitado al límite de lo posible que es la antesala de la libertad.

Este cambio de estilo de vida implica un nuevo aprendizaje emocional de la vida sin sustancias. Así el cerebro puede empezar a revivir y a recobrar la plenitud de lo humano. El cerebro le da una posibilidad más a la civilización de lo saludable para su recuperación.

 

DR. JUAN ALBERTO YARIA DIRECTOR GENERAL GRADIVA-REHABILITACION EN ADICCIONES

PITY, LA CRIMINALIDAD Y LAS DROGAS

“…El ABC del consumo crónico son Las 4 C: cesación laboral, cementerios, clínicas, cárcel “

Lema de la rehabilitación en GRADIVA

Los crímenes y la violencia bordean las calles ligadas al consumo crónico de drogas. En muchos casos que son de público conocimiento, como el del ídolo de rock, la cronicidad se une a daños cerebrales en donde la frialdad y la falta de empatía con el otro responden a una a-moralidad ligada a la suspensión del juicio crítico. La hipofrontalización (el lóbulo frontal del cerebro es la base psicobiológica donde se asienta la cultura) que está ligada a este mismo consumo crónico lleva al sadismo con la víctima y la pérdida de la noción del dolor ajeno.

La frialdad lleva a que desaparezca el otro de nuestra perspectiva vital. La vida deja de perder sentido. Se llega a la situación de ser un “desaparecido” (sin funciones superiores humanizantes) y todo puede llegar a desaparecer alrededor de él.

La epidemia de consumo de drogas aumenta exponencialmente el número de delitos así como la prevalencia de cuadros psicóticos. Podemos dar números pero estos son en su abstracción un relato pobre de la realidad aunque sirven para cuantificar el problema (Observatorio SEDRONAR). Aumentó, entre 2010 y 2017, el consumo de marihuana entre jóvenes un 200% y de cocaína un 300 %. En el 2010 uno de cada 100 adolescentes consumía marihuana, en el 2017 3 de cada 100. Con relación a la cocaína los que consumieron en el último año alrededor del 30% ya es dependiente (necesita un consumo voraz diario). Uno de cada 2 jóvenes entre 12 y 17 años usó en forma abusiva alcohol. La tolerancia social al consumo es enorme y se cree que no es dañina en un porcentaje que se duplicó en esos 7 años. Al mismo tiempo los niños y adolescentes comprueban que es fácil conseguir drogas (50% la tienen a “la mano”).

Son las épocas de la epidemia que en algunos lugares es pandemia (fenómeno sanitario descontrolado) y que ya es un fenómeno endémico en una gran población que quedó cautiva (reservorio de pacientes con grandes déficits y deterioros).

En el “alucinante “y critico momento de los 90 la droga formaba parte preferentemente del circuito nocturno, pero todavía con una sociedad no perforada por la oferta de estupefacientes y con un nivel de rechazo al consumo de tipo cultural importante.

Esto cambia desde las 2.000 y Argentina queda perforada en lo socio-familiar y con un amplio avance de la oferta junto con una cultura de aceptación social de las drogas.Lal quiebra del ordenamiento social se acompaña de una caída de los sistemas familiares de contención y cuidado a los más vulnerables ( infancia ).

¿COMO LLEGAMOS A ESTO ¿

Hay una criminalidad social que permitió esto y que permite entender los índices de aumento de la criminalidad individual. Los primeros signos de la epidemia surgen a fines de los 80.Desde ahí surgen estructuras públicas unidas a organizaciones de la comunidad que formulan planes provinciales y con una matriz nacional fuerte con formación de recursos humanos (líderes comunitarios) y redes de asistencia (centros de escucha, admisión, desintoxicación, comunidades terapéuticas , hogares de día).

Se generó un marco normativo en el Ministerio de Salud Pública que permitió la habilitación de centros y la Provincia de Buenos Aires habilitó más de 150 centros públicos y gratuitos de

asistencia con un trabajo muy fuerte en la sociedad para generar una cultura preventiva. A fines de los 90 se empieza a ver una reducción de la prevalencia de la epidemia debido a un énfasis en la detección precoz a los cuidados que los adultos debían proporcionar a los jóvenes y niños desde la familia, las escuelas, clubes barriales ,etc.

A partir del 2.000 cambia la historia del problema y la práctica en la sociedad. Si antes se proponía cuidados frente al consumo de drogas (por los daños y máxime en edades de alta vulnerabilidad) ahora se va promocionando un consumo cuidado y responsable sin tener en cuenta edades ni momentos de la vida.

Triunfa la tolerancia y la aceptación social e incluso en las escuelas se va transmitiendo este mensaje. La “marihuana no daña” se transforma en un slogan. Ninguna mención a las vulnerabilidades y a la función de este alucinógeno en la híper-producción de dopamina (mediador químico) y la apertura al consumo de otras drogas.

Desde hace ocho años y en plena pandemia no se pueden habilitar institutos especializados y van surgiendo centros ilegales de atención con personal no adiestrado ni habilitado profesionalmente porque la epidemia habla y las familias no saben dónde atender a sus hijos

Así pasamos del intento de reducir la prevalencia de la epidemia (logrado esto a fines de los 90) a la explosión pandémica de la actualidad.

IMPLANTACION DE LA CRIMINALIDAD SOCIAL

Así con una población cautiva sin cultura preventiva y escoriada en lo social por distintos fenómenos y soportando los embates de la cultura tecnológica y de la post-modernidad (vínculos familiares frágiles, abandonos, desapego, inatención, etc.) desde los 2000 comienza la tragedia argentina con la implantación del comercio y venta de drogas. Esto tiene 3 etapas:

a. comenzando el siglo se irradian las células delictivas y la infiltración en circuitos de miseria y marginación y en circuitos VIP;

b. entre 2007/10 marca la introducción de los carteles caribeños, mexicanos y otros países vecinos con narco-crímenes por la disputa de territorios de venta y distribución;

c. desde el 2010 surgen los brazos armados , distribución de territorios , militarización crecientes con acantonamiento en ciertos lugares aprovechando todas las fronteras aéreas, fluviales y terrestres junto a cocinas de producción con alta rentabilidad mientras el tejido social se seguía escoriando y ya sin cultura preventiva y déficit de redes asistenciales. Negocio redondo con redes de distribución y comercialización que llegan a todas las localidades con infiltración e incluso dominio de áreas judiciales y de seguridad.

Los estudios últimos muestran que los países que no generan una cultura preventiva van camino a la pandemia frente a la sobre-oferta de sustancias (tercer negocio mundial en expansión después del petróleo y las armas). Los aliados de la epidemia son: la alta disponibilidad “a la mano” de las drogas, la promoción de la banalización de los daños de las drogas, ignorar las vulnerabilidades, un marketing publicitario proclive al consumo y las falta de recursos familiares (grupos destruidos, fragmentados, etc.).

En esto estamos y ahora con la entrada al consumo de varios miembros de la familia todo tiende a agravarse. Es un grupo en donde varios consumen configurándose así lo que hoy se denominan las familias Multiproblemáticas (múltiples patologías en su seno, falta de cuidados parentales, consumo entre hermanos, padres e hijos, etc.).

Tenemos que remontar años de decadencia .La cultura preventiva debe ser reflotada. El aumento del consumo es paralelo al triunfo de la cultura de la aceptación social de las drogas, de la organización de la criminalidad en relación a este tema, así como a la falta de protecciones sociales a poblaciones muy vulnerables.

Hoy la cronicidad en el consumo lleva a consecuencias imprevisibles con salas de guardia atestadas de intoxicados, explosión de enfermedades psiquiátricas ligadas al consumo, muertes de gente joven, cárceles con una incidencia de delitos asociados al consumo y al delito y así podemos seguir con las llamadas cuatro C: cesantías laborales (caída de la productividad global de un país cuando la epidemia prevalece), cárcel, cementerios y clínicas con accidentes cerebrales, infartos, etc. drogas todo llega. Como dice un amigo rehabilitado con tiempo y drogas todo llega. Parece haber miles de Pity.

Dr. YARIA JUAN ALBERTO

–DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

DROGAS: LA “NOCHE” Y EL “DIA”

“LOS DIOSES DE LA EMBRIAGUEZ DE LA “NOCHE” SANTIFICAN EL OLVIDO DE SI MISMOS “–JASPERS-

Desde hace años la sala de emergencias de Gradiva es un lamento por la “Noche” perdida. Me sorprende un adulto de 40 años traído en ambulancia desde una provincia alejada entre sueros y tranquilizantes ante la mirada asustada del médico que lo traslado y del enfermero. La madre asustada está casi escondida observando todo. La “noche” hablaba en él y en su confusión grita por la cocaína que no tiene. El grito es imperativo y su cerebro automático pide ese “polvo blanco” que es su olvido final al decir de Jaspers. Embriagado en su alienación pide lo imposible o sea que alguien lo mate dándole más de aquello que lo está matando. Un “tsunami” había pasado por su vida con quince años de consumo de cocaína en ese adulto que se llamaba Saúl.

Es un hombre de la noche y queda consumido por la “noche”. La noche como “nada” fue tema de la filosofía de Jaspers y de grandes filósofos e incluso de mitologías griegas y orientales en general. El criterio de realidad nos impone que no podemos realizarnos en la noche y Jaspers brillantemente enseña:”…no podría yo realizarme en la noche?…ser una pasión que avasalla, entregarme a mis impulsos, rebelarme contra toda norma y sin remordimientos por lo que destruyo…pero ahí me precipito en la nada…no podemos aspirar a salvarnos en la noche pues toda aspiración surge de la Ley del Día”. Magistral el maestro K. Jaspers (1883-1969 y referente ideológico de la reconstrucción alemana) filósofo y médico psiquiatra cuando nos dice que no tenemos otra misión que entregarnos a la Ley del día que es disciplinar la diversidad y e imponer orden al caos. De lo contrario aparecerá el suicidio.

Tenemos que vencer las fuerzas que nos impulsan a lo “bajo” y este es un verdadero programa de tratamiento en pacientes graves que son dependientes a todo momento a estupefacientes. Valores terapéuticos como la aceptación de esa noche vivida al lado de la muerte lo llevarán a un cambio posible, la humildad como otro valor lo llevará a poder escuchar y dejar la soberbia como defensa ante la vida, a su vez la transparencia con el Poder superior del grupo lo ayudará a reconciliarse de esa noche vivida con la muerte como espectro. Todo ese trabajo se completará con la renuncia al consumo ya que quedó vulnerable y ahí también se cumple el lema “una copa o dosis es mucha y cien son pocas”.

Su cerebro, en sus estructuras de control de impulsos y del pensamiento quedó “averiado”. La zona orbito-frontal muestra alteraciones evidentes. Ahí la cocaína

hace estragos ya que es donde precisamente en la historia del desarrollo del sistema nervioso, desde los reptiles hasta los mamíferos y luego desde el simio al hombre, cuando las estructuras frontales tienen un crecimiento abrupto.

Este crecimiento va parejo y paralelo con la mejora de la percepción, la posibilidad de abstraer , llegar a una lógica que permita tomar decisiones más adecuadas , controlar mejor los impulsos para poder desarrollar planes y prospectivas de acción y fundamentalmente inferir los sentimientos y los pensamientos de los otros (empatía).

Se dice que este lóbulo es la civilización pero la civilización hace al lóbulo frontal. Y civilización es educación, familia, escuela, límites, cultura. El cerebro es hecho también por el contexto. Una energía fundamental en el cerebro es la informacional (las palabras con las cuales lo llenamos) además de la energía química y eléctrica.

Así llegué a conocer a este ser “devastado”. Boliches, “puti-club”, delitos menores que no se condecían con su condición económica, múltiples parejas e hijos sin protección (solo una cuota que el abuelo paterno pagaba). Al final ese “cuerpo- máquina” se paró. No había descanso y dijo basta. Internaciones en terapia intensiva, clínicas psiquiátricas, comunidades terapéuticas, etc., etc.

HISTORIAS DE EMBRIAGADOS

A Saúl le pasó lo que le pasa a miles hoy. A nosotros en la consulta nos llega un capítulo de esta novela de vida. De nosotros depende y fundamentalmente de él mismo que se pueda reescribir otro texto.

Cuando el caos se instala en nuestras vidas desde la infancia hay –creo- un lento devenir hacia el mismo en la adultez.

La familia del paciente tenía un alto contenido afectivo pero con un gran divorcio emocional entre los padres. Peleas, violencia y separación cuando los hijos eran muy pequeños .La madre utiliza a sus hijos para vengarse del padre .Ausencias y fallas de éste. Saúl y su hermano viven en la calle y se “diploman” en porros y cocaína. Las plazas eran la escuela cotidiana. Los dos contrajeron patologías psiquiátricas severas.

Saúl luchó contra su adicción y tuvo que aceptar a sus 40 años un cambio que contradijo su experiencia de vida. Límites débiles en la adolescencia, anemia normativa en su desarrollo. Los tres pilares del desarrollo infantil estaban dañados: amor, límites y transmisión de valores. Cambiar la forma de expresar la angustia o sea pasar de la droga a la palabra. Su vida estaba en juego y lo fue logrando luego de muchos meses de reparación y reconciliación consigo mismo y con sus hijos y sus padres.

ADICCIÓN Y SUICIDIO

En muchas ocasiones el abuso de drogas lleva al suicidio. Así encontramos como producto de una vida con tóxicos la búsqueda de situaciones de riesgo, la posibilidad de tener una enfermedad infecto-contagiosa como el Sida a través de distintas vías (sexual –droga intravenosa), auto mutilaciones con cortes en el cuerpo, las sobredosis.

Vivir para Saúl implicó aceptar un cambio de estilo de vida. Pasar de la transgresión a la presencia de la Ley. De la soberbia a la humildad. De la negación a la aceptación de la enfermedad. De creer que todo se puede a la posibilidad que nos permite nuestra realidad. De lo ilimitado al límite de lo posible que es la antesala de la libertad.

Este cambio de estilo de vida implica un nuevo aprendizaje emocional de la vida sin sustancias. Así el cerebro puede empezar a revivir y a recobrar la plenitud de lo humano. El cerebro le da una posibilidad más a la civilización de lo saludable para su recuperación.

 

DR. JUAN ALBERTO YARIA DIRECTOR GENERAL GRADIVA-REHABILITACION EN ADICCIONES