SOCIEDADES ORGANIZADAS O “PATRULLADAS”

 “…cuando en un barrio hay mucha droga y vendedores y al mismo tiempo una gran población de adolescentes triunfa la venta de drogas” (Cancrini-Italia-especialista en adicciones)

Los barrios han cambiado. La caída de la cultura preventiva se siente mucho en esos territorios. La “polis” griega (la ciudad) es una arquitectura de la salud. Ahí nace y también se convierte en una consecuencia la llamada organización social. La sociedad desorganizada o anómica (anemia de valores) se transformará en sociedad “patrullada” ya sea por policías o gendarmes o por las propias bandas que cuidan sus territorios. Son dos modelos diferenciados.

La vieja estructura social sostenida por la comisaria, el vigilante de las esquinas, las familias, las escuelas, las iglesias, la fábrica y los clubes de barrio ha variado y mutado. La desfamiliarización creciente de la sociedad argentina especialmente en los grandes centros urbanos se combina con la caída del peso cultural de las instituciones y entonces surgen sujetos solos y “regalados “para que Otros Podres” lo sometan. Ahí el narco, las bandas y las “barras bravas” ocupan los lugares vacantes. El Otro simbólico representado por fuerzas de la cultura vira hacia Otros de la Dominación en donde no reina la Ley del Padre sino “Amos Mortíferos”. Así el barrio queda convertido en un nuevo “campo de concentración” imaginario con sujetos aptos para la doma y la dependencia con libertades simbólicas clausuradas. Surgen sujetos “clausurados” y no la apertura hacia el mundo de la libertad dentro de una cultura para la vida.

Esos “sujetos” clausurados se observan mucho más en barrios aledaños a las Villas y asentamientos en donde la organización social está en crisis y derivan así en lo que llamo “sociedades patrulladas” en donde el miedo se guarece detrás de rejas y en donde la lucha entre gendarmes y bandas forman parte de un espacio público perdido para la creatividad.

Por ello resulta muy interesante el trabajo que realizó el MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL sobre 4.100 villas y asentamientos que cubren una totalidad de 396 kms. de extensión con un primer relevamiento de familias afectadas, que son en total 800.000. Este alto número refleja el problema en el llamado conurbano de la Ciudad de Buenos Aires y en la Provincia. Ahí se parapetan bandas de narcos que es precisamente donde faltan derechos básicos a la propiedad, el trabajo; en suma ciudadanía. Es el primer registro que se realiza y por ende son esperanzadores sus objetivos. Donde no entra la Ciudad con sus Leyes y el ordenamiento cultural entran los Amos dominantes con sus bandas y sus “soldaditos”. Los gendarmes de la sociedad narco se refugian en esos territorios y desde ahí surgen las cadenas de distribución, cocinas de producción y vías de comercialización.

Allí la situación laboral tiene el siguiente rango: el 25 % no trabaja, el 21 % empleados en negro, 17% tareas en el hogar sin sueldo, 15% empleado en blanco, 11% trabajo independiente, 10 % jubilado (Zuleta blog. Spot). El territorio está siendo disputado por los grupos narcos que en muchos casos manejan las viviendas y las ocupaciones de las mismas. Este censo que manejará la ANSESS (fuera de los punteros-en muchos casos aliados a los narcos) permitirá el acceso a los servicios públicos, la inscripción en escuelas, radicar cuentas bancarias a través de certificados ciertos de domicilio y mayor seguridad en las propiedades precarias (ley de emergencia social). Se terminaría con la propiedad usurpada y basada en el poder los “capos” locales.

 

El consultorio de atención en Gradiva es mi “Wikipedia” permanente. La adolescencia en estos barrios resulta por demás crítica. Las drogas, ahí, están a la mano .La familia muy lejos transida por la carencias afectivas, económicas y por distintas situaciones de violencia, abuso e incluso de consumo de estupefacientes dentro de ella (el 62 % de los pacientes tienen familiares en carrera de consumo). La escuela quedó lejos y no parece ser un factor de influencia valorativa.  Escuchar familias vencidas y culposas con hijos o familiares (incluso parejas) en delitos unido a drogas es común. Incluso los que estamos hace muchos años batallando con estos problemas observamos con extrañeza el cambio de las patologías desde que se inundó el país con drogas y se fue desfamiliarizando la sociedad así como degradando valores de convivencia ciudadana y de una autoridad al lado de la Ley.

Hoy el robo y el consumo crónico de drogas se halla unido ligado todo esto a una amplia red de puestos de venta y de trabajos ilegales y que atentan contra la salud pública. El patio de la parroquia y la escuela fueron reemplazados por la esquina con sus “sentadas” al lado de algunas botellas, los delivery, las motos de reparto, en suma la decadencia social ante la mirada cómplice y “untada “con dinero sucio de muchos. Estados fallidos o barrios en entropía o anomia en crecimiento. El trabajo legal escasea pero también la falta de formación escolar (abandono de la escuela por repitencia o abandonos familiares) hace que no haya población para oficios (uno de los problemas que plantean las cámaras empresariales). El consumo de drogas y alcohol altera la asistencia laboral y el dinero fácil es más tentador .La droga hará el resto porque las drogas atentan contra los instintos de supervivencia y entonces el riesgo se minimiza y los peligros casi no existen. La frialdad moral va unida también al consumo de drogas ya que se genera una verdadera “ceguera” de valores por la disfunción neurológica de los centros superiores de la conciencia y de la vida (lóbulos frontales) y así observamos crímenes inexplicables.


LA ADOLESCENCIA COMPROMETIDA

En estos barrios esto atenta contra el desarrollo adolescente en donde se consolida la Identidad y la integración de la personalidad. Se va generando un cisma interior en donde frente a la precariedad de la vida afectiva vivida surgen donde dos personas dentro de una. Cuando atendemos a algunos pacientes nos preguntamos donde está el ser verdadero y donde está la falsedad de su ser. Aquel que hizo o actuó determinadas tropelías o acciones y el otro que aparece luego de horas de dialogo. Dos seres dentro de uno o lo que llamamos el verdadero y el falso self.

Pero en la enfermedad hay un cisma de la mente que puede llegar a ser muy profundo y que en su grado más profundo es una psicosis o trastornos antisociales de la personalidad. Se ve claro en adicciones; parecería que el consumo dependiente de drogas genera un trastorno de personalidad especial que oculta al otro ser que habita en nosotros.

Jorge accedió a la consulta luego de varios meses de consumo de paco. Todo el dinero que ganaba en sus 18 años se gastaba en el consumo de esta droga .El falso self estaba claramente ligado al consumo .Era otro; ahí robaba, golpeaba, se unía a grupos antisociales de su barrio. Luego de la desintoxicación y una larga cantidad de sesiones de grupos y psicoterapias en la comunidad terapéutica parecía ser otro. Era aquel que sus padres describían en su adolescencia primera. Lo salvó su familia que al ver los primeros meses de turbulencia antisocial lo llevó a un centro terapéutico. Lo salvó su gremio o sea la comunidad que a través de sus delegados le rescataron la posibilidad de trabajar y ser productivamente sano.

Ese ser falso que era la personalidad segunda creada por los tóxicos podía llegar a delinquir o vender drogas. En la adolescencia y en ciertos circuitos sociales esto es claro. Hay barrios invadidos por lo que los pacientes llaman “transas” o vendedores que también, hoy, son prestamistas para que los consumidores puedan comprar las sustancias. En muchos casos los intereses superan ampliamente los usuales (más del 30 % mensual!) y son verdaderas explotaciones modernas. La droga y el paco en particular son la marca de la alienación del ser humano en muchas zonas de la Argentina.
EL BARRIO TOMADO POR “TRANSAS”

Este falso self que surge luego de días y días de tóxicos tiene para mis varias referencias claves:

  1. a.     la maduración del cerebro y la personalidad del adolescente no resiste el consumo .La vulnerabilidad es máxima y rápidamente se llega a la dependencia. Los centros de control superiores del sistema nervioso están inmaduros y todavía no ha culminado el desarrollo del lóbulo frontal que representa el estadio superior de la civilización que nos separa de los monos.
  2. b.     Se va generando, así, un trastorno de conducta severo en algunos casos o un brote psicótico con pérdida de sentido de realidad en otros. En Jorge surgieron trastornos antisociales y déficits del pensamiento, el control de los impulsos y la imposibilidad de seguir cualquier plan (por eso no podía trabajar ni seguir ninguna actividad permanente).
  3. c.     Las fuerzas negativas del barrio es fundamental hoy; mi maestro Cancrini (Italia) me decía “…cuando en un barrio hay mucha droga y vendedores y al mismo tiempo una gran población de adolescentes triunfa la venta de drogas”. Son zonas sumergidas de la cultura. Muchos hablan de la pobreza pero en realidad son zonas entregadas a la barbarie en donde casi no hay escuelas o estas son solo espectros de lo que deberían ser, las iglesias y los centros culturales-comunitarios son débiles o meros refugios políticos. La palabra cede el lugar a los tóxicos con cadenas de explotadores que “trabajan” a destajo.
  4. d.     Habitualmente estos jóvenes tienen problemas de aprendizaje en la infancia (lecto-escritura, atención, híper-actividad, etc.) .Esto no es tenido en cuenta y no pueden superar los estudios iniciales y por supuesto no van a la escuela secundaria .Ahí vagan por la calle. En el caso de Jorge el trabajo y el gremio donde estaba lo salvó (toda su familia trabaja en lo mismo) pero en un momento determinado las fuerzas negativas por un momento triunfó.


LA PREVENCION POSIBLE

Jorge se recuperó; actuaron los padres y la fuerzas comunitarias rápido .Si el paciente hubiera continuado con sus conductas adictivas probablemente se hubiera consolidado un trastorno antisocial de la personalidad o un desarrollo psicótico con pérdida de contacto con la realidad (delirios y alucinaciones). Es lo que hace falta: prevención inicial desde la escuela y los familiares y detección precoz ante los primeros consumos de drogas. Además “tapizar” los barrios tomados por los vendedores con  cultura, palabras, centros de prevención y asistencia  y escuelas de formación de líderes y agentes comunitarios y al mismo tiempo la formación de padres seguido de un plan comunicacional que alerte sobre el contacto precoz de los jóvenes y niños con el consumo.


DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones